jueves, 22 de octubre de 1998

INDEPENDENCIA, INDEPENDENCIA, POR VÍA PACÍFICA O ARMADA

Isabel Galeote Marhuenda
Miembro del Comité Permanente del Consejo de la Juventud de Andalucía
Vocal de Cooperación Internacional
22 de octubre de 1998
PUBLICADO: "ALERTA ROJA"
Esta frase presidiendo un lateral del Salón de Actos de la Escuela de Mujeres “27 de febrero”, durante el 4º Congreso de la UJSARIO (Unión de Juventudes de Saguia el Hamra y Río de Oro) en octubre de 1996, era y es bastante significativa por sintetizar el deseo y el destino de un pueblo curtido entre el olvido intencionado de los gobiernos sometidos a los designios de los poderosos, y la extrema dureza de un exilio forzado por la ocupación de un país amigo de esos gobierno y que precisamente no brilla en el mapa de la política internacional por el respeto a los derechos humanos ni de otra índole. Estamos hablando del Pueblo Saharaui y de Marruecos.

¿Qué tal si hacemos un poco de historia?.
Después de muchos años yendo y viniendo, entrando y saliendo, en 1934 los notables de las tribus saharauis firman un convenio de protectorado amistoso con los españoles. España empieza a llamar a ese territorio “Sáhara Español”, y hasta los convierte en una provincia española con representación en el Congreso de los Diputados.

En 1955, España ingresa en las Naciones Unidas y debe someterse a los principios de este organismo internacional en materia de descolonización. Es decir, ningún país puede seguir colonizando territorio alguno. España intenta ganar tiempo para eludir este precepto. Mientras tanto, a Marruecos se le ocurre decir que el Sáhara, Mauritania y parte de Argelia le pertenecen.

En 1964, la Asamblea General de la ONU aprueba una resolución por la que se pide a España iniciar el planteamiento de la soberanía sobre los territorios del Sáhara, mientras tanto nace en esos años una organización clandestina predecesora del Frente Polisario, la OALS (Organización de Avanzada para la Liberación del Sáhara), que va ganando adeptos en el territorio contra la colonización española.

En 1970 esta organización hace su primera aparición pública en un acto de carácter pacífico y cultural en El Aaiún y hacen entrega al Gobernador del Sáhara de las reivindicaciones de la organización, que se centran principalmente en el derecho a expresar su opinión en lo relacionado con su patria.

La respuesta española es enviar a la Policía Territorial y una Compañía del Tercio de la Legión. Como resultado se cuentan decenas de muertos y numerosos heridos entre la población civil saharaui. Son las primeras víctimas a manos españolas.

En 1973 y como instrumento que canalice la lucha nacionalista del pueblo saharaui, se crea el Frente Polisario (Frente Popular para la Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro) y empiezan las primeras acciones armadas contra España.

En 1974, Hassán II emprende una campaña diplomática y propagandística intensiva sobre el Sáhara, decidido a apropiarse de este país. Miembros del gobierno marroquí se reúnen con miembros del Gobierno de Franco y parece ser que les convencen del peligro que supone el Frente Polisario. El Rey de Marruecos se opone claramente a la celebración de un referéndum hecho por España, referéndum que España declara estar preparando, de hecho, la administración española ha elaborado un censo, que aunque bastante escaso, puede servir como punto de partida.

Para ganar tiempo e impedir la celebración del referéndum, Hassán II propone en la ONU que la cuestión de la “propiedad” del Sáhara se someta al Tribunal Internacional de La Haya, y el día 13 de diciembre, la Asamblea General de la ONU, a petición de Marruecos, encarga a este Tribunal un dictamen sobre el caso del Sáhara Occidental para determinar la situación de este territorio antes de ser colonia. ¿Era el Sáhara Occidental en el momento de su colonización por España un territorio sin dueño?. (Terra Nullius). Si la respuesta es negativa, ¿qué vínculos jurídicos existían entre dicho territorio y el Reino de Marruecos y el Complejo Mauritano?.

En mayo de 1975 España reitera su intención de abandonar el Sáhara. El 16 de octubre de este año se conoce la Resolución del Tribunal de La Haya:...... Los elementos examinados hasta ahora no establecen ningún vínculo de soberanía estatal entre Marruecos y el Sáhara Occidental. Hassán II, este mismo día falsea ante el pueblo marroquí el contenido del dictamen y anuncia la Marcha Verde.

El 30 de octubre, las primeras unidades militares marroquíes cruzan la frontera del Sáhara por el interior.. No encuentran resistencia de los españoles porque España ha concentrado sus fuerzas en la costa, donde la Marcha Verde, y tienen órdenes de no hacer nada. Sólo algunas reducidas fuerzas del Frente Polisario hacen frente a los marroquíes con muy escasos medios. EMPIEZA LA INVASIÓN.

El 2 de noviembre, el Príncipe Juan Carlos de Borbón visita El Aaiún para calmar los ánimos del ejército y reitera ante los notables saharauis que España nunca abandonará a este pueblo.

Con las 350.000 personas de la Marcha Verde por la zona cercana a la costa, Marruecos invade el territorio mientras el Polisario sigue combatiendo en el interior.

El día 14 de noviembre, el Gobierno español sella su traición al pueblo saharaui con la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid. El territorio queda dividido entre Marruecos por el norte y Mauritania por el sur. España no sólo contradice de esta forma todo lo anteriormente declarado de manera oficial, sino que estos tres países anulan lo establecido por el derecho internacional con la connivencia de otros países con intereses no muy éticos como Francia y EE.UU.

Las tropas mauritanas invaden el Sáhara por el sur y Marruecos por el norte y convierten el territorio en “un campo de concentración”. Empiezan los ataques a la población civil: detenciones, asesinatos, torturas...

La XX Sesión de la Asamblea General de la ONU condena en la Resolución 3.458 la invasión marroquí-mauritana.

Huyendo de esos ataques se inicia el éxodo de la población hacia el desierto, formándose numerosos campamentos de refugiados en el interior. Mientras, otras personas atraviesan ya la frontera argelina para instalarse junto a Tindouf.

En los primeros meses del año 1976, continúa el éxodo. A partir de aquí la represión se hace feroz. La guerra se extiende a todo el territorio. Los bombardeos a los campos de refugiados civiles, incluyendo Napalm y fósforo blanco, las epidemias y el hambre hacen del éxodo saharaui una tragedia sin precedentes.

Desde hace 23 años, el pueblo saharaui espera que las innumerables resoluciones internacionales tomadas sobre su causa, culminen en la celebración de un Referéndum de autodeterminación.

Durante estos 23 años, este pueblo, definido por Maruja Torres como “heroico, que resiste en el desierto porque tiene razón y no se rinde”, también ha estado esperando que España y los distintos gobiernos “democráticos” que ha conocido desde el abandono, lave con solidaridad y apoyo político incondicional y total al referéndum, la traición hecha a los saharauis.

Desgraciadamente, España y su política exterior desde tiempos de Felipe II brilla por su inutilidad y por seguir las estrategias del avestruz y del mono sabio (se esconde, no ve, ni oye ni habla).

A pesar de haber sido los causantes del sufrimiento de todo un pueblo, seguimos jugando al gato y al ratón con los saharauis. Cuando países que tradicionalmente y desde el inicio del conflicto estaban al lado de Marruecos, están reconociendo el derecho inalienable de este pueblo a su autodeterminación, libertad e independencia, el gobierno de nuestro país está dejando pasar la última oportunidad de poner cada cosa y a cada cual en su sitio. No parece razonable que el pueblo español y el pueblo andaluz, volcado desde siempre con los saharauis, observe que sus máximos y legítimos representantes no se hagan eco ni de su interés ni de la justicia de la causa que está en juego.

Nuestro gobierno se ha descolgado durante demasiado tiempo de este proceso. Se ha sometido junto con el gobierno de nuestra Comunidad Autónoma por simpatía o temor (eso no lo tenemos muy claro) por un Rey y un régimen tan antidemocráticos y faltos de credibilidad internacional como el de Hassán II, que ha violado sistemáticamente los Acuerdos que se pactaron en junio de 1990 con la aprobación del Plan de Paz para el Sáhara Occidental por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Estas violaciones permitidas por la Comunidad Internacional, incluido España, impidieron que se celebrara el Referéndum en enero de 1992.

No obstante, las esperanzas para los saharauis renacen, y se brinda una nueva oportunidad a España y al mundo tras el nombramiento en diciembre de 1996 de Kofi Annan como Secretario General de la ONU. En marzo de 1997, James Baker es nombrado representante especial del Secretario General y auspicia varias reuniones entre las partes que culminan con la firma de los Acuerdos de Houston el 16 de septiembre de 1997.

¿Cuáles son los contenidos de los Acuerdos de Houston?
Los Acuerdos profundizan y atan cabos sobre el primitivo Plan de Paz de 1990. Sus contenidos desarrollados en dos informes del Secretario General de la ONU, marcan el siguiente Plan de Aplicación:
.- Identificación de los votantes: Se mantienen los primitivos criterios de identificación. Los marroquíes no podrán introducir de manera masiva los 170.000 aspirantes pretendidos. A cambio podrá solicitar de manera personal su identificación toda aquel o aquella que lo desee. Durante este período, el territorio está bajo la administración marroquí. Calendario: de diciembre de 1997 a mayo de 1998.

.- Administración de la ONU: 7 de junio de 1998. Comienza el periodo transitorio.

.- Amnistía y liberación de presos políticos saharauis, intercambio de prisioneros de guerra bajo los auspicios de la Cruz Roja Internacional. Todo ello antes del 14 de junio de 1998.

.- Acantonamiento de tropas. Los efectivos militares marroquíes se reducirán a un máximo de 65.000 hombres que se acantonarán junto a los muros. Desde el 7 de junio al 22 de agosto de 1998.

.- Repatriación de refugiados saharauis con derecho a voto, y de sus familiares a centros de acogida provisionales donde permanecerán hasta el Referéndum, excepción hecha de aquellos que quieran alojarse con sus familiares en el actual Sáhara ocupado. Previamente las Naciones Unidas procederán a la remoción de minas en las rutas y lugares designados. Calendario del 2 de agosto al 15 de noviembre de 1998.

.- Campaña de referéndum con un código de conducta aprobado por las partes. Del 16 de noviembre al 6 de diciembre de 1998.

.- Referéndum de autodeterminación día 7 de diciembre de 1998.

.- Publicación de resultados, en un plazo de 72 horas.

¿Cómo se puede colaborar con el Pueblo Saharaui?
.-Participando en las Plataformas que se han creado en nuestros pueblos y ciudades.

.- Estando atentos/as a las informaciones que aparezcan en los medios de comunicación sobre el tema y exigiendo de los medios una veraz y puntual información rompiendo el muro de silencio que existe sobre la cuestión del Sáhara Occidental.

.- Exigiendo de las instituciones locales, autonómicas, estatales e internacionales, la defensa activa del Plan de Paz y un tratamiento igualitario de ambas opciones.

.- Denunciando las violaciones del Plan de Paz y el tratamiento desigual de una de las partes: acuerdos comerciales, pesqueros, de ayuda técnica con Marruecos, en especial los que afectan al territorio del Sáhara Occidental y a sus recursos, mientras que no se determine quién posee la competencia para ello.

.- Trabajando para que el número máximo de personas visiten el territorio en calidad de observadores de modo que se cree un clima de confianza y libertad en la población saharaui, imprescindible para un Referéndum libre y limpio.

.- Realizando aportaciones directas en la cuenta bancaria a este objeto en el banco: nº cuenta: 0104/0060/08/0303176459 de Argentaria.

.- Colaborando en las acciones que se programen para recaudar fondos para la Campaña Saharaui para el Referéndum, e intentando así paliar la enorme diferencia de potencial económico entre el Pueblo Saharaui y Marruecos.

.- Aportando ayuda material de supervivencia en un período en el que las ya difíciles condiciones de vida de los refugiados pueden empeorar aún más por las circunstancias del traslado y la provisionalidad que éste supondrá.

Como reflexión final, hago un llamamiento desde estas páginas al esfuerzo y a la implicación política de la sociedad civil andaluza. Dada la importancia histórica de este momento para el pueblo saharaui, debemos estar alertas y mantener los cinco sentidos y uno más centrados en esta causa y en los desmanes a la ética y a la legalidad del dictador Hassán II, denunciando, informando y presionando políticamente para que la Comunidad Internacional no permita que agonicen las causas justas. Estas pueden vencer. Nuestra solidaridad con el pueblo saharaui ha de ir más allá del día de la independencia.