martes, 25 de enero de 2000

LA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA DE LA BURLA A LA PAZ ÉN EL SÁHARA

Isabel Galeote Marhuenda
Asesora Política del Consejo de la Juventud de Andalucía para el Referémdum en el Sáhara Occidental
Miembro del Grupo Operativo del Sáhara Occidental del Consejo de la Juventud de España
25 de enero de 2000



La ONU ha dado a conocer días pasados que sólo admite 2.130 candidatos al voto en el Referéndum de Autodeterminación del Pueblo Saharaui de los 51.220 “candidatos” marroquíes supuestamente pertenecientes a tres tribus que habitan en el Sáhara y que el Polisario siempre ha rechazado en bloque.

El régimen alauita ha montado en cólera –a mi, estas puestas en escena ya no me sorprenden- y las cuentas no les salen. Tampoco hace falta tener profundos conocimientos matemáticos para saber que estos dos mil y pico, sumados a las 85.000 personas ya admitidas arrojan una cifra menor a los 90.000 votantes, y claro, saben que si en estos precisos momentos fuéramos al referéndum, tenían que coger las maletas y todo el conglomerado que forma el aparato represivo en los territorios ocupados y largarse con las orejas gachas. El haber aplicado la más severa de las limpiezas étnicas no les ha servido para doblegar a este pueblo.

Dicen que “si la ONU no respeta los principios consagrados por el derecho internacional de objetividad, justicia y equidad, rechazarán la organización de la consulta” y que “ni el rey Mohamed VI ni el conjunto de la sociedad marroquí aceptarán transigir sobre la soberanía del reino y ceder la menor parcela de territorio”.

Además de perversos –he encontrado este sinónimo de criminal y me ha parecido más “políticamente correcto” para una carta hecha pública-, son muy flojos de memoria, o hablando en plata, de vergüenza andan pegados. ¿Ya no se acuerdan, ya que hacen alusión al “derecho internacional”, del Dictamen del Tribunal Internacional de la Haya del 16 de octubre de 1975?. Bien claro que lo decía: Antes de la llegada de los españoles al Sáhara Occidental, no existía ningún vínculo de soberanía estatal entre Marruecos y el territorio en cuestión.

Claro que, las responsabilidades no sólo hay que buscarlas en Marruecos, estos “señores” sencillamente hacen lo que se les permite hacer. La publicación del último informe del Secretario General de Naciones Unidas sobre la situación en el Sáhara Occidental y sus declaraciones respecto a la imposibilidad de realizar el referéndum en las fechas previstas, ha supuesto un nuevo y definitivo golpe a la credibilidad de Naciones Unidas como garante de los derechos de los pueblos y una burla a quienes hemos apostado por una solución pacífica y duradera del conflicto saharaui, así como un descarado apoyo a las posiciones marroquíes, que consisten en boicotear sistemáticamente todo avance en la aplicación del Plan de Arreglo. La ONU, en lugar de utilizar los medios políticos, humanos y materiales necesarios para hacer cumplir los compromisos derivados de sus propias resoluciones, se limita a complacer al rey de Marruecos mientras contempla impasible cómo mueren los saharauis a manos de los grupos armados marroquíes o subsisten en los campos de refugiados.

Esta propuesta es sencillamente una provocación inaceptable y un insulto a las conciencias solidarias. Ningún argumento técnico o político justifican a la ONU, a su Secretario General o al Consejo de Seguridad para incumplir su mandato. Esto nos quedó muy clarito, más que clarito, a las diez personas que participamos en una Misión de Pre-Observación cuando nos entrevistamos el pasado octubre con uno de los responsables de la MINURSO en Tindouf. Esto se puede demostrar “gráfica y sonoramente” en cualquier momento.

¿Y el “REINO DE ESPAÑA”?. Lejos de potenciar un proceso de descolonización justo y pacífico que proporcione estabilidad a su colonia africana y al conjunto de la región, se dedica a favorecer la política genocida de Marruecos, siguiendo la misma línea de la última época de la dictadura franquista.

Desgraciadamente –y para nuestra vergüenza-, España y su política exterior desde tiempos de Felipe II brilla por su inutilidad y por seguir las estrategias del avestruz y del mono sabio......, se esconde, no ve, ni oye ni habla.
A pesar de haber sido los causantes del sufrimiento de todo un pueblo, seguimos jugando al gato y al ratón con los saharauis. Este pueblo, definido por Maruja Torres como “heroico y que resiste en el desierto porque tiene razón y no se rinde”, también ha estado esperando que España y los distintos gobiernos “democráticos” que ha conocido desde el abandono, lave con solidaridad y apoyo político incondicional y total al referéndum la traición hecha a los saharauis. Cuando países que tradicionalmente y desde el inicio del conflicto estaban al lado de Marruecos están reconociendo el derecho inalienable de este pueblo a su autodeterminación, libertad e independencia, el gobierno de nuestro país está dejando pasar la última oportunidad de poner cada cosa en su sitio. No parece razonable que el pueblo andaluz y el resto de los pueblos de España, volcados desde siempre con los saharauis, observen que sus máximos y legítimos representantes no se hagan eco ni de su interés ni de la justicia de la causa que está en juego.

Nuestros gobiernos se han descolgado durante demasiado tiempo de este proceso. Se han sometido por simpatía o temor (eso no lo tengo muy claro) por un Rey y un régimen tan antidemocráticos y faltos de credibilidad internacional como el de Hassan II –ahora el de su hijo Mohamed VI-, que ha violado sistemáticamente los Acuerdos que se pactaron en junio de 1990.

¡Ah!, y puestos a ser francos, tampoco hemos de olvidarnos de nosotros mismos, los españoles de a pie, que tenemos un arma muy poderosa y nunca la hemos utilizado: LAS URNAS. Vale que el Gobierno de Franco hiciera lo que hizo sin que pudiéramos hacer nada, pero desde la instauración de la democracia, los españoles, cuando depositamos el voto cada cuatro años, también estamos siendo responsables y cómplices de lo que los gobernantes hacen después con el poder que le hemos otrogado. Es muy fácil, sólo hemos de mirar –no es necesario profundizar, lo muestran muy en la superficie-, la actitud y el comportamiento para con Marruecos y con el Pueblo Saharaui de los distintos partidos políticos que concurren a las elecciones. Aún no hemos sabido ejercer nuestro poder para cambiar las cosas. Ahora estamos a tiempo, podemos rectificar el próximo 12 de marzo en lugar de rasgarnos las vestiduras con lo que “España” y la Comunidad Internacional hace con este pueblo hermano. ¿Quién es España?...........