domingo, 18 de enero de 2009

ESPÍAS DE MARRUECOS EN ESPAÑA: RABAT UTILIZA A SUS EMIGRANTES COMO INFORMADORES

Antonio Luque (Periodista)
LE MONDE diplomatique. Enero 2009

A través de sus nacionales emigrantes, Marruecos, país tan próximo y a la vez tan lejano, está metiendo a sus servicios secretos, como un caballo de Troya, en territorio europeo con un doble propósito: por un lado, vigilar a sus propios emigrantes establecidos en Europa; por el otro, obtener de primera mano información sobre las sociedades europeas. La información es poder. Y los servicios de inteligencia del Reino alauí se han lanzado a conseguir dicho poder. Cosa que ha hecho saltar las alarmas de los países europeos en los que reside una importante comunidad marroquí, caso precisamente de España.
El espionaje exterior de Marruecos, conocido por sus siglas DGED[1] y dirigido por Mohamed-Yassis Mansouri, un civil, amigo del propio rey Mohamed VI, viene aumentando su presencia en la Unión Europea, donde actúa como interlocutor privilegiado del Gobierno de Rabat, por encima incluso de sus representaciones diplomáticas y en conflicto, a veces, con ellas.
Según algunas fuentes, los servicios europeos de inteligencia presentes en Marruecos (incluido el CNI español)[2] habrían “informado a sus gobiernos respectivos de la tendencia del espionaje marroquí a penetrar en medios religiosos y comunitarios”[3]. Sin embargo, el Ministerio español de Asuntos Exteriores que dirige Miguel Ángel Moratinos se limita a hacer la vista gorda, a la espera de que ocurra algún acontecimiento. En contraste con la actitud que tuvieron las autoridades de Rabat durante la crisis de Perejil, en julio de 2002, durante el segundo mandato de José María Aznar, cuando lanzaban acusaciones contra periodistas españoles acreditados allí, tachándolos de “espías de Madrid”. En la actualidad, el servicio de inteligencia alauí alecciona abiertamente a sus imanes y consejeros espirituales en España, y las autoridades de Madrid permanecen mudas.
De manera muy diferente ha reaccionado, por ejemplo, el Gobierno italiano. Alrededor de una cincuentena de imanes marroquíes que ejercen en mezquitas de Italia y que habían participado, en noviembre de 2008, (junto con otros noventa que actúan en España) en un seminario organizado oficialmente por el Ministerio de Asuntos Religiosos[4], pero en realidad concebido por los servicios de Yassin Mansouri en Marrakech, fueron interrogados por las autoridades transalpinas a su regreso de Marruecos.
De los casi setecientos mil musulmanes que residen en Italia, cerca de un tercio es marroquí y, a pesar de que el régimen de Rabat ha creado en 2005, a base de subvenciones millonarias, una Confederación de la Comunidad Marroquí en Italia (http://www.maroc.it/), con el objeto de frenar el crecimiento del radicalismo islamista en el seno de esa comunidad, los imanes resisten las presiones de los servicios marroquíes de inteligencia, prefiriendo establecer buenas con las autoridades de Roma, en aras de una mejor integración de sus compatriotas.
EN BÉLGICA, HOLANDA Y FRANCIA TAMBIÉN

También en Bélgica, en diciembre de 2008, la prensa[5] se hizo eco de las declaraciones del jefe de los Servicios de Inteligencia belgas (la Sûreté), Alain Winants, según las cuales se le había pedido al Gobierno de Marruecos que retirara “inmediatamente a tres funcionarios de los servicios secretos de Rabat presentes en Bélgica”, los cuales presuntamente realizaban sus actividades de espionaje bajo la capa protectora del estatuto diplomático. El diario De Morgen, de lengua flamenca, dando cuenta de una reunión parlamentaria, en principio secreta, reveló en su edición del 20 de noviembre de 2008 que Marruecos viene ignorando la petición belga desde hace ya más de seis meses, por lo que la seguridad de Bruselas “ha decidido suspender todo contacto con la Dirección General de Estudios y Documentación marroquí (DGED)[6]. Las fricciones entre ambos países comenzaron en el momento de la detención, el 18 de febrero de 2008 en Casablanca, del ciudadano belga de origen marroquí Abdelkader Beliraj, acusado de haber cometido seis asesinatos en Bélgica y que está siendo juzgado en Marruecos “por constitución de una red terrorista” cuyas ramificaciones al parecer conducen a los propios servicios de inteligencia de dichos Estados, de los que sería un agente doble[7].
En el país vecino, Holanda, la comunidad marroquí ha reaccionado airadamente contra el viaje de cuarenta imanes y hombres de religión a Marruecos a asistir a una conferencia de adoctrinamiento, donde los servicios de espionaje de Rabat han impartido directrices para enseñarles a actuar y a obtener información en su país de residencia. Constituye una injerencia del régimen alauí contra la libertad religiosa en Holanda, como ha declarado la Asociación de Marroquíes en los Países neerlandófonos: “Nuestra comunidad en Holanda –afirma la Asociación en un comunicado- es capaz, por sí sola, de interpretar las textos sagrados, sin ayuda de funcionarios de Mohamed VI”[8]. Sospechan que Rabat utiliza el miedo al extremismo religioso como excusa para manipular a la comunidad de emigrantes.
Antes de invitar a los líderes religiosos a desplazarse a Marruecos, las autoridades magrebíes enviaron a un grupo de funcionarios a Holanda para mantener “un encuentro de carácter religioso” con los musulmanes emigrados de origen marroquí, pero la mayoría de imanes presentes abandonó la reunión, temiendo ser manipulados: Rabat procedió entonces a invitar a un grupo seleccionado a viajar a Marruecos.
Por otra parte, un informe del AIVD, el servicio secreto holandés, reveló que algunos de sus agentes pasaban información confidencial a la DGED, el espionaje exterior marroquí. El Gobierno holandés protestó ante el marroquí y éste repatrió a dos agentes suyos, acreditados como diplomáticos en La Haya, quienes habían reclutado, entre otros, a un sargento de la policía holandesa, Redouane Lemhaouli, de 38 años, de origen marroquí. Lemhaouli suministraba, aparentemente, al Gobierno de Marruecos información sobre sus emigrantes en los Países Bajos a la que tenía acceso como policía. “Rabat está empeñada en vigilar y someter a la comunidad marroquí establecida en el extranjero”, escribió el diario electrónico marroquí de lengua árabe Hespress. “Antes, durante la guerra fría, lo hacía para luchar contra la infiltración marxista; ahora contra el islamismo”[9].
El caso de Francia es bastante diferente, porque existen desde hace tiempo unas relaciones muy estrechas y una tradición de colaboración entre los servicios secretos franceses y marroquíes. Además, hay también una vieja tradición de entendimiento entre ambos gobiernos. Los emigrantes marroquíes organizados en el seno de la Reagrupación de Musulmanes de Francia (RMF), organismo controlado por las autoridades de Rabat, obtuvo un poco más del 43% de votos en las elecciones de junio de 2008 para renovar el Consejo Francés del Culto musulmán (CFCM), y por consiguiente se hicieron con el mando de este organismo mediador entre la comunidad inmigrante y el Gobierno de París. Por lo que las autoridades galas hace oídos sordos a las denuncias de “injerencia de los espías marroquíes” en el Hexágono.
En varios países europeos preocupa la infiltración de eventuales espías marroquíes en el seno de las fuerzas armadas. Las autoridades de Rabat quisieran poder detectar a los hijos de emigrantes marroquíes, simpatizantes de las tesis islamistas violentas, que tuvieses la tentación, al ser ciudadanos europeos, de entrenarse en el seno de las fuerzas armadas mientras hacen el servicio militar. Los hombres de la DGED temen que, por medio de este quinto columnismo, futuros terroristas se alisten en el ejército, para completar su formación en el uso de armas y de tácticas militares.
MI APORTACIÓN A LO QUE, A MI PARECER, ESTE ARTÍCULO SE DEJA ATRÁS Y NO MENCIONA
Isabel Galeote
La mezcla existente en Marruecos entre lo político, la seguridad y lo religioso, controlado todo por el Sultán, Mohamed VI, ilustra muy bien las reacciones de muchos “súbditos” que no “ciudadanos” marroquíes, cuando son capaces de tener una actitud crítica ante la situación que viven en su propio país, pero que se cierran en banda al tiempo que se les cambia el semblante de manera sombría, cuando se les menciona a “su rey” o “al majzen” que es una palabra árabe de donde deriva la palabra española “almacén”. El majzen indicaba los arcones o baúles donde los reyes guardaban los impuestos arrancados al pueblo. Hoy en día se refiere al entramado que rodea al rey, aunque “majzen” también hace referencia a un sistema de gobierno, a una forma de poder donde no están exentas las mentiras, trampas, subterfugios, traiciones………. No debemos olvidar que la Constitución del Reino de Marruecos señala que el monarca no sólo es Jefe de Estado, sino comendador o Jefe Espiritual, que es lo mismo, de sus súbditos. De ahí quizás que nos sorprenda ver cómo sus súbditos acatan cualquier tontería que diga o haga el Sultán, por exagerada que ésta sea, o incluso que justifiquen sus desmanes, despropósitos y tiranía. Por otro lado, las leyes marroquíes impiden a sus súbditos perder la nacionalidad, por lo que el régimen dispone siempre de un medio de presión sobre ellos. Para ser más gráfica, aunque una persona marroquí haya adquirido otra nacionalidad y por lo tanto otro pasaporte, Marruecos no se lo reconoce, por lo tanto, la obligación de entregar el pasaporte marroquí en el consulado de su país que más a mano tengan, no la suelen llevar a cabo, siempre guardan un pasaporte marroquí que utilizan en sus viajes a su país

El escritor granadino Fernando Guijarro nos recomienda especialmente, si manejamos la lengua francesa, buscar las obras del francés ya fallecido Rémy Leveau: “Le sabre et le turban”, y “Le fellah marocain, défenseur du thrône”. En ellas se puede comprobar cómo Hassan II, padre del actual rey de Marruecos, organizaba su Corte y la pirámide de poder, en la que él ostentaba todas las atribuciones, absolutamente todas. Es también muy útil, cuando se consigue encontrar, leer el libro de John Waterbury “Le commandeur des croyants. La monarchie marocaine et son élite”. P.U.F., Paris 1975. Ahí, este investigador norteamericano indicaba que “la corrupción en Marruecos viene siempre desde arriba, y se inicia en lo más alto de la pirámide del poder”. Es decir, tiene su origen en el mismo rey. Este dato es importante no olvidarlo cuando hablemos de todo lo que tiene que ver con Marruecos. Cualquier análisis sociopolítico o de otra índole que pretendamos llevar a cabo sobre este país, ha de pasar, irremediablemente y mientras no cambie la situación por las telarañas entretejidas por el rey y el majzen.

A partir de ahí, es bueno sacar a la luz pública que Mohamed VI dispone de espías y de chivatos no sólo en España, sino allí donde hay inmigrantes marroquíes. Se comenta que alrededor de un 30% de los inmigrantes marroquíes tienen que ver de una forma u otra con el servicio de inteligencia de su país. Pero es importante no olvidar que también despliega una ingente cantidad de espías y chivatos allá donde la causa saharaui goza de poyo. No se sabe muy bien qué tipo de “trabajo” desempeñan todos estos espías, de los que también forman parte los periodistas de la Agencia Oficial de Prensa marroquí MAP, pero de lo que sí se puede tener certeza es que la prioridad para ellos no es tanto el asunto del islamismo radical y lo relacionado con el terrorismo islámico, como nos quieren hacer creer, sino que quizás les importe mucho más recopilar datos sobre los grupos oprimidos por los alauitas como el movimiento reivindicativo de los bereberes y el movimiento de liberación del Sahara Ocupado formado por su legítimo dueño: el Pueblo Saharaui.

Es bueno recordar pues que en España, la presencia de los servicios secretos y sus colaboradores es constante, es más, no estaría de más pararse a analizar, al menos, por qué numerosos españoles han recibido condecoraciones por parte de la dictadura marroquí, como empresarios, periodistas, políticos y diplomáticos. Yo intentaría que determinados “progres del mundo”, que no "proletarios del mundo" como Felipe González, tuvieran en cuenta que el paraíso que han encontrado y consideran en Marruecos es un estado policial, que primero expulsa a millones de sus súbditos a los que no puede ni alimentar, a pesar de las grandes fortunas que poseen el Rey y miembros de su séquito, para controlarlos después en el extranjero a fin de que no envenenen a sus compatriotas con opiniones perversas pero reales sobre el sultán y el régimen en el que viven.
[1] Dirección General de Estudios y Documentación.
[2] Centro Nacional de Inteligencia.
[3] Léase, Pedro Canales “Los servicios secretos de Mohamed VI quieren controlar la emigración”, El Imparcial, Madrid, 25 de noviembre de 2008.
[4] “Des imams d’Espagne et d’Italie veulent promouvouir un Islam tolerante”, noticia de la agencia AFP, difundida por radio Med1 el 9 de noviembre de 2008.
[5] Consultar, por ejemplo, el sitio www.telquel-online.com/349/maroc3_349.shtml
[6] www.lalibre.be/actu/belgique/article/461517/armand-de-decker-scandaleux-et-inacceptable.html
[7] Aujourd’hui Le Maroc, Casablanca, 29 de febrero de 2008
[8] Pedro Canales, op.cit.
[9] El País, Madrid, 23 de septiembre de 2008. Ver también la noticia de AFP del 19 de septiembre de 2008

sábado, 10 de enero de 2009

DOCE REGLAS INFALIBLES PARA LA REDACCIÓN DE NOTICIAS SOBRE ORIENTE PRÓXIMO EN LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACIÓN


Nuestro amigo y colaborador Emir Sader nos hizo llegar este texto anónimo, enviado en francés al blog que Emir mantiene en la publicación brasileña Carta Maior.
1) En Oriente Próximo son siempre los árabes quienes atacan primero, y siempre es Israel quien se defiende. Esa defensa se llama "represalia".2) Ni árabes, ni palestinos ni libaneses tienen derecho a matar civiles. A eso se le llama "terrorismo".3) Israel tiene derecho a matar civiles. Eso se llama "legítima defensa".4) Cuando Israel mata civiles en masa, las potencias occidentales piden que lo haga con mayor comedimiento. Eso se llama "reacción de la comunidad internacional".5) Ni palestinos ni libaneses tienen derecho a capturar soldados israelíes dentro de instalaciones militares con centinelas y puestos de combate. A eso hay que llamarlo "secuestro de personas indefensas".6) Israel tiene derecho a secuestrar a cualquiera hora y en cualquier lugar a cuantos palestinos y libaneses se le antoje. Su cifra actual ronda los 10 mil, 300 de los cuales son niños y mil, mujeres. No se precisa prueba alguna de culpabilidad. Israel tiene derecho a mantener secuestrados presos indefinidamente, ya sean autoridades democráticamente elegidas por los palestinos. A eso se le llama "encarcelamiento de terroristas".7) Cuando se menciona la palabra "Hezbollah", es obligatorio añadir en la misma frase "apoyados y financiados por Siria y por Irán".8) Cuando se menciona "Israel", está terminantemente prohibido añadir: "apoyados y financiados por los EEUU". Eso podría dar la impresión de que el conflicto es desigual y de que la existencia de Israel no corre peligro.9) En informaciones sobre Israel, hay que evitar siempre que aparezcan las siguientes locuciones: "Territorios ocupados", "Resoluciones de la ONU", "Violaciones de los Derechos Humanos" y "Convención de Ginebra".10) Los palestinos, lo mismo que los libaneses, son siempre "cobardes" que se esconden entre una población civil que "no los quiere". Si duermen en casa con sus familias, eso tiene un nombre: "cobardía". Israel tiene derecho a aniquilar con bombas y misiles los barrios donde duermen. A eso se le llama "acción quirúrgica de alta precisión".11) Los israelíes hablan mejor inglés, francés, castellano o portugués que los árabes. Por eso merecen ser entrevistados con mayor frecuencia y tener más oportunidades que los árabes para explicar al gran público las presentes reglas de redacción (de la 1 a la 10). A eso se le llama "neutralidad periodística".12) Todas las personas que no están de acuerdo con las sobredichas Reglas, son, y así debe hacerse constar, "terroristas antisemitas de alta peligrosidad".
Traducción para www.sinpermiso.info: Leonor Març
4 de enero de 2009

GAZA: CRIMEN Y VERGÜENZA


No es una guerra, no hay ejércitos enfrentados. Es una matanza.No es una represalia, no son los cohetes artesanales que han vuelto a caer sobre territorio israelí sino la proximidad de la campaña electoral lo que desencadena el ataque. No es la respuesta al fin de la tregua, porque durante el tiempo en el que la tregua estuvo vigente el ejército israelí ha endurecido aún más el bloqueo sobre Gaza y no ha cesado de llevar a cabo mortíferas operaciones con la cínica justificación de que su objetivo eran miembros de Hamas. ¿Acaso ser miembro de Hamás despoja de condición humana al cuerpo desmembrado por el impacto del misil y al supuesto asesinato selectivo de su condición de asesinato sin más?. No es un estallido de violencia. Es una ofensiva planificada y anunciada hace tiempo por la potencia ocupante. Un paso más en la estrategia de aniquilación de la voluntad de resistencia de la población palestina sometida al infierno cotidiano de la ocupación en Cisjordania y en Gaza a un asedio por hambre cuyo último episodio es la carnicería que en estos días asoma en las pantallas de nuestros televisores en medio de amables y festivos mensajes navideños. No es un fracaso de la diplomacia internacional. Es una prueba más de complicidad con el ocupante. Y no se trata sólo de Estados Unidos que no es referencia moral ni política sino parte, la parte israelí, en el conflicto; se trata de Europa, de la decepcionante debilidad, ambigüedad, hipocresía, de la diplomacia europea. Lo más escandaloso de lo que está pasando en Gaza es que puede pasar sin que pase nada. La impunidad de Israel no se cuestiona. La violación continuada de la legalidad internacional, los términos de la Convención de Ginebra y las mínimas normas de humanidad, no tiene consecuencias. Más bien, al contrario, parece que se premia con acuerdos comerciales preferentes o propuestas para el ingreso de Israel en la OCSE. Y qué obscenas resultan las frases de algunos políticos repartiendo responsabilidades a partes iguales entre el ocupante y el ocupado, entre el que asedia y el asediado, entre el verdugo y la víctima. Qué indecente la pretendida equidistancia que equipara al oprimido con su opresor. El lenguaje no es inocente. Las palabras no matan pero ayudan a justificar el crimen. Y a perpetuarlo. En Gaza se está perpetrando un crimen. Lleva tiempo perpetrándose ante los ojos del mundo. Y nadie podrá decir, como en otro tiempo se dijo en Europa, que no sabíamos.
Teresa Aranguren, Pedro Martínez Montávez, Rosa Regás, José Saramago, Pilar del Río, Cármen Ruiz Bravo, Belén Gopegui, Constantino Bértolo, Santiago Alba
3 enero 2009

martes, 6 de enero de 2009

LAS VÍCTIMAS DEL GHETTO DE VARSOVIA SE HAN CONVERTIDO EN VERDUGOS Y REPRODUCEN SU EXPERIENCIA EN GAZA CON LA COMPLICIDAD DEL MUNDO, INCLUIDO ESPAÑA

Alberto Arce (RTVE. Madrid) escribía el 19-12-08 un artículo en apoyo del movimiento freegaza.org, recogido por varios medios de difusión en el que avisaba de lo inminente del conflicto. DECÍA ASÍ: “Más de un millón y medio de personas no tiene acceso al agua potable en condiciones de salubridad aceptables, ni a las medicinas que la Organización Mundial de la Salud señalan como básicas para cualquier hospital que quiera trabajar con garantías. Tampoco pueden encender la luz apretando el interruptor de la pared porque no hay flujo de electricidad estable, ni tomar un taxi para visitar a su familia porque no hay gasolina. Además, pasan hambre. Más de la mitad de la población de Gaza depende de la ayuda facilitada por la UNRWA. Las agencias de Naciones Unidas denuncian con cada vez menos tapujos que no pueden enviar suministros de bienes de primera necesidad como harina o leche a sus legítimos receptores.
Todo esto no sucede por que un tsunami se haya abalanzado sobre el territorio. Ni por un terremoto. Ha sido provocado por la acción del ser humano. Por una decisión fría y consciente del gobierno del Estado de Israel. El Estado de Israel ha convertido Gaza en la mayor cárcel al aire libre del mundo, aplicando un castigo colectivo medieval, inhumano e ilegal sobre la población civil que viola las Convenciones de Ginebra y convierte a quienes lo aplican en criminales de guerra. La idea de que las víctimas del ghetto de Varsovia se conviertan en verdugos y reproduzcan en Gaza el ghetto en el que los nazis les encerraron a ellos -que a mi generación se nos ha relatado y relata reiteradamente bajo el lema de “nunca más” o “conocer la historia para no repetirla”- requiere de una acción directa y decidida que contribuya a ponerle fin a esta situación. Las deportaciones, los pogroms y los campos de concentración se están repitiendo ante nuestros ojos y nosotros preferimos mirar hacia otro lado. Ya no valdrá decir ” no sabíamos lo que estaba pasando”.
Si el régimen israelí, definido como un régimen de “Apartheid, colonialismo y ocupación beligerante” por las organizaciones de la sociedad civil palestina en un documento que ha recibido el apoyo de un centenar de organizaciones de la sociedad civil europea [1] , continúa en su actitud genocida, tenemos que dar un paso y señalar no sólo al delincuente sino a sus cómplices. A quienes permiten, con su silencio pasivo, que la población palestina viva encerrada en Cisjordania en bantustanes similares a los que el régimen de Sudáfrica creó para su población negra y en Gaza en una cárcel medieval del peor tipo.
Nuestros gobiernos son cómplices de la situación, manteniendo relaciones privilegiadas con el régimen de Israel, permitiendo que el apartheid se beneficie de facilidades económicas, comerciales, educativas, culturales y políticas que se pagan con nuestros impuestos. Poniendo presión sobre el mundo árabe-musulmán para que modifique sus tradiciones y decisiones políticas, generando visiones cada vez más prepotentes y coloniales sobre los habitantes de Oriente Medio, violando los principios más básicos de la democracia al no reconocer los resultados de elecciones que ellos mismos pagan y organizan, sonriendo y festejando junto a los criminales de guerra israelíes.
Lamentablemente y como es fácil entender, limitarse a continuar enviando medicamentos y comida a quien lo necesita mientras no se dan los pasos políticos para revertir la situación que genera su estado de necesidad comienza a oler realmente mal. Puede comenzar a comprenderse una imagen horrible: nuestros gobiernos, alimentando y mirando hacia otro lado, serían un asunto de quien entraba en los campos nazis para alimentar a los prisioneros pero negándose a denunciar lo que les sucedía a esos prisioneros después de comer sus míseras raciones de sopa. Cuando nuestros gobiernos se niegan a romper lazos con Israel, a adoptar sanciones contra su comportamiento, a actuar en defensa de los derechos humanos, tenemos que afirmar con rotundidad y avisarles: son cómplices. Me avergüenzo de ellos. Me avergüenzo de mi Presidente, Señor Zapatero, que reiteró en multitud de ocasiones, tras la retirada de nuestras tropas de Irak que “España lo hace en defensa de la legalidad internacional” y de nuestro Ministro Moratinos, más culpable aún tras los largos años en que ejerció de enviado espacial de la UE para Oriente Medio. El señor Zapatero y el señor Moratinos apoyan la ocupación israelí de Palestina y el crimen de guerra que se comete en Gaza con su silencio cómplice. Dar dinero a la población palestina no es suficiente. A lo largo de diversas reuniones con responsables políticos y de la administración española, siempre hemos recibido la misma respuesta: estamos ayudando, estamos incluso incrementando las aportaciones economicas a los palestinos y las palestinas. No es suficiente. Hace poco, la responsable de una ONG española en Palestina me decÍa que desde agosto no habian podido entrar en Gaza. Hace varios meses, el conjunto de organizaciones no gubernamentales de desarrollo que allí trabajan publicó un comunicado explicando que la situación era límite y no podían desarrollarse los programas de cooperación debido al bloqueo israelí. La respuesta ha sido continuar enviando dinero. Escribiendo proyectos y recibiendo mas dinero. Pero la cooperacion al desarrollo ya no es suficiente en Gaza. La situación no hace más que empeorar. ¿Hasta cuando se va a esperar? Es la hora de la denuncia. De romper el bloqueo. De la acción directa. Los palestinos no piden ayuda humanitaria, piden justicia. Y se les da ayuda humanitaria respondiéndoles que la denuncia política no esta al alcance de las organizaciones de la sociedad civil. Que es mejor no poner en riesgo la capacidad de trabajo. ¿De qué capacidad de trabajo se habla? ¿de la del negocio o de la auténtica solidaridad internacional por la justicia? Sabemos lo que sucede y lo que va a suceder si no se ponen los medios para evitarlo. De nada servirá llegar corriendo y tarde con toneladas de ayuda humanitaria cuando el desastre nos explote en la cara porque ahora es cuando debe y puede evitarse. Y no se mueve un dedo por evitarlo. Evitarlo significa pasar a la acción. Poner a nuestro gobierno contra las cuerdas. Presionarle. Y si quienes conocen la situación, eligen el silencio, ¿que nos queda? Continuar pidiendole coordinaciones a Israel para entrar en Gaza es vergonzoso. Recibir negativas por respuesta durante meses y, cuando se pone encima de la mesa el modo de saltarse las negativas, en barco, via Chipre, negarse a aceptarla se convierte en connivencia con la situación de bloqueo. ¿Queréis entrar en Gaza? Subíos a los barcos. ¿Quereis enviar ayuda a Gaza? enviadla a través de los barcos. Funcionan y está demostrado. Entran y salen. Auto-organizados desde la sociedad civil, sin coordinación israelí. Lamentablemente hay personas y grupos que no tienen como objetivo real realizar envíos a Gaza o acercarse a comprobar la situación. Prefieren no alienar su coordinación con Israel, con quien mantiene el bloqueo. Si tras 60 años de ocupación, nadie ha sido capaz de poner fin a la vergüenza, es necesario reaccionar. La sociedad palestina y un movimiento creciente de organizaciones de todo el mundo, han lanzando la campaña por el Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el Estado de Israel [2] . Fui testigo del encuentro en el que el Comité Palestino de BDS a Israel nos explicó a las organizaciones de solidaridad reunidas en Bilbao sus motivos, argumentos y estrategias [3] . Creo firmemente que el Boicot al Estado de Israel, triunfará, como triunfó en su día el Boicot a la Sudáfrica del Apartheid. Y junto a dicha campaña de sensibilización, presión e incidencia política que comienza, firme y constante, es necesario, mantener sin pausa el activismo sobre el terreno en la propia Palestina. Romper el bloqueo a Gaza por mar a través del freegaza
Por eso es necesario subirse al barco. Porque los activistas del Free Gaza representan, en mi opinión, el espíritu de aquellos que en 1936 consideraron que lo que sucedía en España era problema de todos y que si la República Española caía, caía Europa, como acabó por suceder. Cae Palestina, y todos nos caemos un poco. Es solo un principio, que lleva comenzando 60 años en Palestina y mas de 5 años en Irak. Con millones de muertos y refugiados. Los ciudadanos y las ciudadanas que deciden actuar por su cuenta, auto-organizándose y pisando el terreno junto a la población palestina constituyen -salvando el tiempo y las diferencias estratégicas y éticas que requieren de nosotros, en estos momentos, de una acción estrictamente noviolenta- un ejemplo a seguir que a través de su acción continuada, deja en ridículo las palabras vacías de nuestros gobiernos. Es momento de regresar al origen, al motivo real por el cual se crearon las organizaciones y movimientos de solidaridad y cooperación que durante años fueron ejemplo continuo y firme, de lo que un gran activista israelí, Michael Warsavsky, define como “el triángulo de la resistencia: palestinos y palestinas, israelíes anticoloniales e internacionales de todos los orígenes” que plantan cara sobre el terreno a la ocupación israelí de Palestina. Es necesario finalizar la epoca de la sofisticada consultoría y regresar a la de la solidaridad.
El bloqueo a Gaza es, en este momento y en este lugar, el crimen concreto contra el que podemos luchar. Que un grupo de activistas se organicen y rompan el bloqueo, introduciendo y sacando personas y mercancías constituye un mensaje absolutamente poderoso. Si los activistas pueden, las organizaciones pueden, tanto las gubernamentales como las no gubernamentales. Si no lo hacen, por algo será. Que lo expliquen. Los activistas nos acercamos con un enfoque basado en la defensa de los derechos humanos más fundamentales. Israel los viola. Israel debe cambiar. El sistema de señores y esclavos que se mantiene allí con nuestro apoyo occidental, debe ser derribado, paso a paso, empujón a empujón, como cayó la ocupación francesa de Argelia, como cayó el régimen del General Pinochet o la Junta militar Argentina. Como cayó la Sudáfrica de la supremacía blanca. Israel no puede ser tratado de modo diferente a como se trató a esos regímenes. Para luchar contra ese estado fascista. Por eso invito a todos y a todas a que suban también a los barcos del Free Gaza. Auqnue suponga poner en peligro la coordinación con Israel. Porque la coordinación con quien bloquea, y su aceptación, acabarán por volverse contra quienes la aceptan.”

DESMONTANDO LOS TÓPICOS DE GAZA



Jóvenes palestinos lanzan piedras a soldados israelíes en Hebrón en protesta por los bombardeos.
(Foto: EFE)


Algunas ideas erróneas que se repiten: Hamas tomó el poder por la fuerza
El bloqueo económico fue impuesto tras el 'golpe de Estado' de Hamas
La culpa de la ofensiva es de Hamas por seguir lanzando cohetes
Israel se defiende de la ofensiva palestina
Se trata de un ataque contra la infraestructura terrorista de Hamas

MÓNICA G. PRIETO (*)
BEIRUT.- Ver la cobertura de los acontecimientos en Gaza en los canales de televisión árabes y en los occidentales es como asomarse a dos mundos diferentes. Influidos por la corriente de opinión promovida por la Administración de Washington, próxima a Israel, los medios europeos y estadounidenses han asumido medias verdades como hechos, ignorando la situación global en la Franja y muchos de los recientes acontecimientos políticos imprescindibles para comprender qué está ocurriendo.
Para entender el masivo movimiento de solidaridad que se está viviendo en los países musulmanes hacia Gaza es necesario contextualizar los hechos y desmontar algunos de los tópicos. Estos son algunos ejemplos.

HAMAS TOMÓ EL PODER POR LA FUERZA EN 2007

En realidad, el Movimiento de Resistencia Islámica accedió al poder en enero de 2006 tras obtener el respaldo del 65% de los palestinos en las elecciones celebradas entonces, en una victoria masiva que sorprendió dentro y fuera de los territorios ocupados.
La supervisión internacional reveló que no se habían producido irregularidades, pero el Cuarteto (EEUU, la UE, Rusia y la ONU) congeló sus ayudas para los palestinos con el pretendido objetivo de obligar a Hamas a renunciar a la violencia y debilitar al grupo.
Por su parte, Israel comenzó una dura estrategia de aislamiento que comenzó con la retención de los fondos que cobra en nombre de las autoridades palestinas en concepto de aduanas, unos 40 millones de euros vitales para la supervivencia de los territorios.
Además, soldados israelíes arrestaron a la mayor parte de los diputados islamistas en Cisjordania y Jerusalén Este inhabilitando el Parlamento palestino, que quedó sin 'quórum' para trabajar.

La histórica confrontación entre la facción Al Fatah, derrotada en las urnas, y Hamas se agravó más que nunca, pero una sutil intervención internacional logró que pasara de las palabras a las armas.
Según una investigación de la revista 'Vanity Fair' apoyada en documentos confidenciales autentificados por fuentes norteamericanas, "hubo una iniciativa encubierta aprobada por Bush e implantada por la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el viceconsejero de Seguridad Nacional, Elliott Abrams, para provocar una guerra civil palestina.
El plan fue apoyar las fuerzas dirigidas por [Mohamed] Dahlan [líder de Al Fatah] y dotarlas con nuevo armamento suministrado a petición norteamericana para dar a Fatah la fuerza necesaria para eliminar del poder al Gobierno democráticamente electo de Hamas. Es decir, Washington promovió un conflicto civil interpalestino para acabar con los islamistas.
Así, el líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Abu Mazen, (Mahmud Abbas) se negó a entregar el control de las fuerzas de Seguridad a Hamas, que organizó sus propias fuerzas. Los choques aislados entre ambas facciones se sucedieron durante casi un año y medio, hasta que en junio de 2007 derivaron en una corta guerra intestina.
A los islamistas les bastaron pocos días para expulsar a Al Fatah. Abu Mazen disolvió el Gobierno electo de Hamas para nombrar otro Ejecutivo, tachado de ilegal por algunos expertos palestinos que también criticaron duramente la actuación de Hamas, y dividiendo 'de facto' los dos territorios palestinos.

EL BLOQUEO FUE IMPUESTO TRAS EL "GOLPE DE ESTADO" DE HAMAS

El bloqueo comenzó días después de que los islamistas llegaran al Gobierno, pese a las denuncias de las organizaciones humanitarias que advirtieron de que, sin la ayuda internacional, los territorios estaban abocados a una grave crisis asistencial, sanitaria y alimentaria.
Pocos meses después de la victoria electoral las ONG advirtieron de la escasez de medicinas en los hospitales y avisaron del riesgo de enfermedades infecciosas. Lo peor estaría por llegar. Primero fue la respuesta israelí a la captura del soldado Guilad Shalit, que castigó duramente la Franja.

Un año después, tras los combates interpalestinos, Tel Aviv declaró Gaza entidad enemiga, permitiendo la entrada de apenas 19 productos básicos de los 3.500 que entraban antes.
Desde entonces, la primera crisis humana creada expresamente por Occidente ha empobrecido a la población hasta límites insospechados. Si en 2007, un millón de personas en Gaza (donde habitan 1,5 millones de palestinos) sobrevivía gracias a las ayudas de la ONU, hoy se calcula que 1,2 millones comen gracias a Naciones Unidas, que ha dejado de recibir alimentos básicos por el cierre israelí. Hoy en día, los habitantes de Gaza tienen serias dificultades para encontrar pan.

LA CULPA DE LA OFENSIVA ES DE HAMAS POR SEGUIR LANZANDO COHETES

El pasado día 19 de diciembre, Hamas dio por finalizada una tregua unilateral de seis meses en la que los islamistas no lanzaron su artillería casera salvo en respuesta a bombardeos israelíes, sin causar muertos. A cambio, exigían que Tel Aviv aliviara el cerco permitiendo la entrada de productos básicos y de combustible, algo que nunca ocurrió.
En esos meses la situación se fue deteriorando en la Franja, hasta el punto de que los israelíes prohibieron el paso de ayuda de Naciones Unidas e incluso vetaron el suministro del combustible necesario para que las agencias de la ONU pudieran asistir a la población.
"¿En qué otro lugar padece la ONU un embargo? ¿Dónde se somete la ayuda alimentaria a tan severas restricciones?", se interrogaba el director de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, John Ging.
Por su parte, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció que "el bloqueo es una violación de las leyes internacionales y humanitarias".
El relator especial de la ONU para los territorios palestinos, el profesor judío estadounidense Richard Falk, exigió a principios de diciembre un "esfuerzo urgente [...] para aplicar las normas que protegen a la población civil palestina de las políticas de castigo que suponen un crimen contra la humanidad". Falk, que calificó el bloqueo contra Gaza de "continuada, flagrante y masiva de la ley humanitaria internacional", fue expulsado por Israel cuando intentó regresar a los territorios para terminar el informe que debe presentar ante la ONU en marzo.

ISRAEL SE DEFIENDE DE LA OFENSIVA PALESTINA

Es cierto que las facciones armadas palestinas lanzan sus cohetes contra el sur de Israel, al igual que es cierto que Tel Aviv acomete ofensivas aéreas contra la Franja en lo que califica de "asesinatos selectivos", que por lo general suelen ocasionar víctimas civiles. La cuestión está en qué tipo de daño hacen unos y otros.
Según datos del Ministerio de Defensa israelí, la ONG The Israeli Project calcula que 23 israelíes han muerto entre principios de 2001 y el verano de 2008 a causa de los proyectiles palestinos. Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos, en ese periodo 3.800 palestinos han muerto por ataques israelíes, de los cuales casi 850 son niños.
Por otro lado, el Gobierno israelí invierte fuertes sumas en la seguridad de su población asentada en las proximidades de Gaza, mientras que los palestinos carecen no sólo de búnqueres, sino de medicinas, agua o suministro eléctrico.

SE TRATA DE UN ATAQUE CONTRA LA INFRAESTRUCTURA TERRORISTA DE HAMAS

Mezquitas, el canal de televisión de Hamas (Al Aqsa TV), la Universidad Islámica de Gaza. Varios edificios civiles han sido atacados en la actual ofensiva de Tel Aviv, además de centros políticos y militares.
El problema es que cualquier ataque contra un objetivo, incluso militar, en Gaza arrastra a numerosos civiles dado que la Franja es uno de los lugares con mayor densidad de población del mundo.
La mayoría de las víctimas han sido oficiales de la policía palestina afiliada a Hamas, entre ellos su máximo responsable, nombrado por Al Fatah, lo cual lleva a Israel a afirmar que las bajas son militares.
Sin embargo, según la IV Convención de Ginebra relativa a la protección de civiles en tiempos de guerra, los funcionarios (incluidos los oficiales de policía) son considerados civiles en los conflictos y no combatientes, por lo que los grupos de Derechos Humanos denuncian una masacre.

(*) Mónica G. Prieto fue corresponsal para Israel y los territorios palestinos entre 2005 y 2007, y vivió en Gaza la victoria electoral de Hamas, las consecuencias del bloqueo y la situación tras la guerra civil palestina