lunes, 29 de junio de 2009

LLAMAMIENTO A LA RESISTENCIA Y MOVILIZACIÓN MUNDIAL. REPULSA AL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS







CONGRESO BOLIVARIANO DE LOS PUEBLOS

Secretaría de Organización Proyecto Emancipación http://www.congresobolivariano.org / organizacion@congresobolivariano.org

PORTAL ALBA. Alternativa Bolivariana para lo Pueblos de Nuestra América

http://www.alternativabolivariana.org/

HONDURAS:MOVIMIENTOS POPULARES HONDUREÑOS VAN A RESISTIR Y LLAMAN A LA MOVILIZACIÓN LATINOAMERICANA Prensa Congreso Bolivariano de los Pueblos
El compañero Erasto Reyes, coordinador del Bloque Popular de Honduras en San Pedro Sula y miembro del Congreso Bolivariano de los Pueblos, en conversación telefónica con nuestra redacción convocó a todos los movimientos populares de América Latina y del mundo a movilizarse en apoyo a la democracia en Honduras.
Además, nos informó que los movimientos sociales están decididos a resistir contra el gobierno de facto. Para ello, están convocando a las organizaciones sociales y las bases para que fortalezcan la resistencia popular en San Pedro Sula y Tegucigalpa.
Estas fuerzas sociales han coordinado comisiones de trabajo interno para sostener la resistencia en San Pedro Sula. Informó que conocieron extraoficialmente sobre un saldo de tres compañeros que fueron heridos en distintos lugares del país, por haberse resistido a entregar las mesas receptoras de la encuesta.
Erasto Reyes realizó un llamado urgente a los movimientos populares de América Latina y el mundo a que se movilicen a las embajadas, se pronuncien contra el Golpe y envíen comunicaciones al prersidente de facto Roberto Micheletti, como a las otras instituciones del Estado, Ministerio Público y Corte Suprema de Justicia, para que respeten la vida, la integridad física y los derechos constitucionales de los ciudadanos y ciudadanas que se están manifestando.
“Estamos resistiendo en las calles, hasta que la comunidad internacional nos ayude a resolver este momento que ha dado al traste con la legitimidad democrática en Honduras”, dijo Erasto Reyes.
Informó que no hasta ahora no se conoce el pronunciamiento de ningún sector del ejército contra el golpe. “Solo el pueblo está movilizado en las distintas ciudades del país”, expresó.
Asimismo instó al gobierno norteamericano para que defina su posición, de manera responsable, para que se restablezca el orden constitucional.

EL SALVADOR:REPUDIO AL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS Comunicado del Congreso Bolivariano de los Pueblos de El Salvador
El Congreso Bolivariano de los Pueblos, Capitulo El Salvador, expresa su total repudio al intento de las fuerzas reaccionarias de Honduras, de impedir la experiencia democrática con verdadera participación popular que lidera el Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y Presidente de la República de Honduras por el voto popular, Manuel Zelaya.
Se está atacando desde adentro con apoyo externo a un país miembro del ALBA y esos ataques se constituyen en una agresión a todos los pueblos latinoamericanos caribeños y una afrenta a la integración latinoamericana.
Le pedimos al pueblo hondureño que se organice y se manifieste por su derecho a tomar decisiones soberanas y defienda a su presidente que lo eligió el pueblo, hacemos un llamado a la solidaridad internacional, para que se manifieste a favor del pueblo hondureño, nuestros hermanos están siendo agredidos por buscar la verdadera democracia, en contra de los intereses de una minoría que ha mantenido sojuzgado al pueblo hondureño.
Como Congreso Bolivariano de los Pueblos, Capitulo El Salvador, manifestamos nuestra solidaridad con el pueblo hondureño y exigimos la restitución inmediata del Presidente Constitucional de la República de Honduras, Manuel Zelaya, el respeto a la integridad física de los funcionarios del gobierno legalmente constituido.
Resiste pueblo hondureño, que no están solos en esa batalla contra las fuerzas que defendiendo intereses externos, intentan quebrar vuestra voluntad de soberanía e independencia.
VIVA LA UNIDAD POPULAR CONTRA EL GOLPE EN HONDURAS.

VIVA LA UNIDAD DE LA PATRIA GRANDE CONTRA LOS DE SIEMPRE.

SI LOS PUEBLOS LUCHAMOS POR SEPARADOS, UNO A UNO PODRÍAMOS SER VENCIDOS. PERO SI NOS UNIMOS Y DEMOSTRAMOS QUE ESTAMOS DISPUESTOS A VENCER, SEREMOS, COMO DECÍA EL LIBERTADOR SIMON BOLÍVAR, “UNA FUERZA VERDADERAMENTE INDESTRUCTIBLE”EL PUEBLO UNIDO JAMAS SERA VENCIDO
San Salvador, 29 de junio de 2009

PUERTO RICO: COMUNICADO DE PRENSA Y CONVOCATORIA EN APOYO CONTRA EL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS Movimientos populares de Puerto Rico

El Frente Socialista, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, el Movimiento al Socialismo (MAS), el Partido Nacionalista y el Comité de Solidaridad Cuba en Puerto Rico se unen para protestar contra el golpe de Estado en Honduras e invitan a las demás organizaciones de lucha y movimientos sociales a juntar esfuerzos y co-auspiciar la manifestación que se estará celebrando este lunes, 29 de junio a las 5Pm Frente al Edif. Federal de la Calle Chardón en Hato Rey.Demostremos nuestra indignación contra este atropello a la democracia del pueblo hondureño, seamos solidarios con el gobierno legítimo del Presidente Manuel Zelaya, unamos nuestras voces a la gran ola de dignidad de toda América. Exijamos la integridad y la vida del pueblo hondureño. No permitamos que los avances de los pueblos en Nuestra América sean mancillados por los golpistas. Hoy es Honduras, mañana será en otro país que esté en proceso de conquistar avances sociales para su pueblo y que conforman la integración Latinoamérica y Caribeña. En Honduras en el día de hoy se iba a celebrar una consulta al pueblo y se ha dado un golpe de estado que se venía tejiendo por la integración de ese gobierno a la Nueva América. La oligarquía privilegiada de ese país con apoyo de fuerzas retrogradas de USA y de la extrema derecha del exilio cubano de la Florida han cometido este golpe militar que pone en riesgo a la población y a otros pueblos hermanos.

TODOS Y TODAS ESTE LUNES, 29 DE JUNIO A LAS 5Pm – Edif. Federal en Hato Rey

LOS PUEBLOS UNIDOS – JAMÁS SERÁN VENCIDOS

Llamamiento Urgente MOVIMIENTOS SOCIALES. Por Movimientos Sociales del ALBA. El pueblo de Honduras no está solo!!
En estas horas el pueblo de Honduras, y los pueblos de América Latina, estamos librando una batalla fundamental: evitar que se consume el golpe de estado reaccionario contra el presidente constitucional, Manuel Zelaya Rosales, y el pueblo de Honduras.
La conspiración de políticos, militares, jueces, los medios de comunicación, con el apoyo de los Estados Unidos, quiere revertir el paso dado por el gobierno hondureño al integrarse en el ALBA, y evitar la convocatoria que iba a realizarse en el día de hoy a profundizar la democracia a través de una consulta popular, que posibilitara la Reforma de la Constitución.
El secuestro del presidente constitucional, es una acción inaceptable para los pueblos de América Latina y del mundo, y está recibiendo el rechazo incluso de la mayoría de los gobiernos, que desconocen la decisión del grupo conspirador en el Parlamento, de sustituir al presidente de Honduras.
Desde los movimientos sociales que promovemos el ALBA, convocamos a movilizarnos desde ahora, mañana, y los días siguientes, para que ningún gobierno reconozca a los títeres que las fuerzas reaccionarias quieran ungir como dictadores, y para que se devuelva el gobierno a sus autoridades legítimas. Que cese la represión contra el pueblo de Honduras y sus organizaciones. Que se acepte la libre decisión del pueblo hondureño, expresada a través de la consulta popular.
Honduras no está sola. Hoy hay un conjunto de países que están formando una alternativa bolivariana, y hay una comunidad internacional que rechaza el retorno a las dictaduras.
Frente a las Embajadas y Consulados de Honduras, mañana en las calles, movilizados, con acciones que construyan colectivamente el Nunca Más latinoamericano a las políticas fascistas, y el respeto a las demandas de los pueblos.
Si tocan a uno, tocan a todos!!!
Movimientos Sociales del ALBA

ENLACES A VÍDEOS

http://www.youtube.com/watch?v=a47mfNf2BGg

http://www.youtube.com/watch?v=qy6pLsM4QxM


video

sábado, 20 de junio de 2009

"SER REVOLUCIONARIO HOY ES LUCHAR PARA QUE LA HUMANIDAD SOBREVIVA"


Tadeu Breda y Franklin Falconi (Quito / Ecuador)
Miércoles 27 de mayo de 2009. Número 102

ENTREVISTA RAÚL ZIBECHI, EDITOR DEL SEMANARIO URUGUAYO BRECHA Y TEÓRICO DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES LATINOAMERICANOS

Este histórico activista y periodista uruguayo desgrana los principales desafíos de la izquierda que quiere transformar el mundo, o "conservarlo" del neoliberalismo depredador, así como las diferencias entre los diversos gobiernos de "izquierda" de América Latina.


Entre 1969 y 1973, Raúl Zibechi fue militante del Frente Estudiantil Revolucionario (FER), agrupación estudiantil vinculada al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. Bajo la dictadura militar uruguaya, iniciada en 1973, fue activista en la resistencia al régimen hasta que en 1975 se trasladó a Buenos Aires, para exiliarse una vez más en 1976 luego del golpe militar en Argentina.
Se desplazó a Madrid, España, donde estuvo vinculado durante más de diez años al Movimiento Comunista en tareas de alfabetización de campesinos y en el movimiento antimilitarista contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Desde 1986, como periodista e investigador-militante, recorre casi todos los países de América Latina, con especial énfasis en la región andina. Conoce buena parte de los movimientos de la región y colabora en tareas de formación y difusión con movimientos urbanos argentinos, campesinos paraguayos, comunidades indígenas bolivianas, peruanas, mapuche y colombianas. Todo su trabajo teórico está destinado a comprender y defender los procesos organizativos de estos movimientos.
Fue esta actividad viajera la que le trajo a Quito a finales de primavera. Le encontré en medio de una rueda de jóvenes ecuatorianos, discutiendo de igual a igual sobre la necesidad de cambios y los caminos que pueden llevar la sociedad hacia nuevos paradigmas de civilización. Con un cuaderno en las manos, apuntaba ideas y sugerencias. Un día después, nos concedió una entrevista.


PREGUNTA: ¿Qué es ser revolucionario en América Latina hoy?
RESPUESTA: Es luchar colectivamente para transformar la sociedad, es ser solidario, ser cuidadoso con el medioambiente, es pensar no en el hoy, sino en las generaciones del futuro, es anteponer el colectivo al individual, es anteponer la buena vida –como dicen las constituciones de Bolivia y Ecuador, el sumak kausai– a la acumulación de capital. Básicamente es luchar para que el mundo cambie, algo así como luchar para que la humanidad sobreviva. Hoy la supervivencia de la humanidad está en peligro, porque el capitalismo ha llevado a la humanidad al borde del precipicio. No estamos cayéndonos todavía, pero en riesgo de caernos. Por eso, aunque suene un poco irónico, ser revolucionario en algún sentido es ser un poquito conservador: hay que conservar la vida de la humanidad y del planeta. Si se acaba la vida en el planeta no hay posibilidad de revolución.
PREGUNTA: ¿Cómo se puede combinar la necesidad de desarrollo de la sociedad con la conservación del planeta?

RESPUESTA: Eso es una contradicción insalvable a esta altura. Lo que está en cuestión, a mi modo de ver, es el concepto mismo de desarrollo. Tal como lo ha manejado Occidente –o sea, el capitalismo– se ha identificado desarrollo con un crecimiento cuantitativo de las fuerzas productivas, de la cantidad de cosas que se producen y se consumen. Hay otra cultura, que básicamente es la cultura comunitaria indígena, en la que hay una lógica de redistribución. Desarrollo es que todos podamos vivir bien, que todos tengamos lo suficiente para vivir. Yo creo que la humanidad tiene más de lo que necesita para vivir, mucho más de lo que necesita. Lo que pasa es que hay un grado de concentración absurdo y peligroso para el futuro de la humanidad. En un sentido general, de largo plazo, lo fundamental hoy no es producir más, sino distribuir mejor. Para eso, hay que quitarle el poder a los que más consumen y a los que más concentran capital, que es la burguesía y el sistema financiero. Eso supone liquidar el capitalismo. Por la vía del capitalismo la humanidad se destruye. Si queremos conservar la humanidad con vida, hay que salirnos de la esfera capitalista, hay que ensayar nuevas formas de vida. Tenemos experiencia de lo que es la vida en pequeñas comunidades, en los asentamientos sin tierra de Brasil, en las comunidades indígenas de Bolivia, pero todavía no tenemos ensayos de cómo sería una vida con espíritu comunitario en grandes ciudades de dos, tres, cinco o diez millones de habitantes. Y no sé si son sustentables. Creo que no.
PREGUNTA: ¿Y cuál sería una organización social alternativa hoy, una vez que la mayoría de las personas vive en las ciudades y no está dispuesta a volver al campo?

RESPUESTA: Creo que la inmensa mayoría de la población solamente va a ver la necesidad de vivir de otra manera, de dejar de consumir, cuando estén cayendo en el abismo. Quizás ya sea tarde, pero el ser humano en general no reacciona si no está cayendo en el abismo. Entonces, para evitarlo, tendrán que comprender que tienen que cambiar su forma de vivir. Para ello, deberán arrebatarle el capital y el poder a quienes los detentan. Si no lo hacen, van a seguir cayendo. El periodo en que estamos ahora es de preparación múltiple para este salto cualitativo. Estamos ensayando nuevas formas de organización, de vida y de poder en pequeños espacios. Y eso ya es bastante. Cuando estemos en el momento de frenar la máquina capitalista, habrá que ponerse las pilas para dar este salto en base a todo lo que hemos aprendido en este periodo.
PREGUNTA: ¿Cómo se produce este salto? Hay visiones que dicen que de manera democrática vamos conquistando espacios hasta que se llega a una nueva sociedad…

RESPUESTA: Sí, se puede intentar por esta vía. Me parece que probar no está mal. Pero la experiencia histórica muestra que, en el momento decisivo, hay algunos señores –que son menos del diez por ciento de la humanidad– que se van a aferrar a sus privilegios y no los van a soltar de buena manera. Eso ya se ha discutido mucho en la izquierda. Entonces habrá que arrebatárselos y arrebatárselos por la fuerza. Para eso, contaremos con dos aliados. Uno de ellos –que está fuera de nuestra voluntad– es la descomposición de la sociedad y del poder estatal y capitalista. En este momento se está asistiendo a un proceso de descomposición, aunque todavía estos sectores tengan mucha fuerza. El segundo y fundamental aliado es nuestra propia fuerza social y política organizada, que será quien tendrá que doblarle la mano en este momento. No creo en un tránsito pacífico. Más allá de la voluntad de los sectores populares, de la clase obrera, de los campesinos y los indígenas, necesariamente va a ser violento. Creo que a todos nos gustaría que fuera pacífico, porque la guerra no nos hace gracia, pero estos señores han demostrado que –como dijo el estadounidense Goldwater en los años sesenta– están dispuestos a que se hunda el planeta antes de perder sus privilegios. Ésta es la lógica de la burguesía.
PREGUNTA: Hay pensadores que dicen que en América Latina no existen condiciones para una revolución y que más bien convendría es ir eliminando el capitalismo poco a poco a través de reformas socialdemócratas…

RESPUESTA: Yo no comparto esta visión. Comparto la idea de que, si se hacen estas reformas, pueden ser positivas. Si viene un gobierno como el de Evo Morales y nacionaliza el gas o hace reformas políticas y sociales importantes, es positivo. Pero creo que en algún momento la burguesía va a reaccionar violentamente. Capaz que no en Bolivia, porque la oligarquía de Santa Cruz está siendo parcialmente derrotada. Puede ser que en uno u otro país no, pero nosotros en Sudamérica tenemos la mayor burguesía del sur del mundo, la de Brasil, la burguesía paulista. Ellos no van a soltar sus privilegios buenamente. La experiencia de Chile o los sojeros argentinos ya lo ha demostrado. Además, van a ir unos al auxilio de otros. Creo que es posible que en algún país, tal vez en Bolivia, se consiga eliminar el capitalismo a través de reformas. Bolivia está lejos de los EEUU, tiene una burguesía muy débil y focalizada en Santa Cruz. Pero Bolivia está rodeada de otros países que van a ir en su auxilio. Ahora el presidente Alan García le dio asilo en Perú a Goni [Gonzalo Sánchez de Losada, ex presidente boliviano] y a otros genocidas. Entonces no hay que ver las cosas sólo en un pequeño foco, hay que verlas en un contexto regional y global. Insisto: me gustaría que el cambio pacífico fuera verdad, pero no lo creo.
PREGUNTA: Ignacio Ramonet en el Foro Social Mundial de 2005 dijo que Hugo Chávez es un líder de nuevo tipo. ¿Los presidentes de la llamada “nueva izquierda latinoamericana” pueden ser clasificados como liderazgos de nuevo tipo? ¿El socialismo del siglo XXI representa un cambio efectivo en nuestras sociedades?

RESPUESTA: El único que se puede decir que es un líder de nuevo tipo en Sudamérica es Evo Morales. ¿Por qué? Porque viene de abajo, de un movimiento popular, cocalero, es heredero de la clase minera, una de las clases obreras más potentes que hubo en América Latina. Los cocaleros son mineros que se fueron a sembrar coca tras el cierre de las minas. Pero aún así tengo dudas con Evo. Me parece que Chávez y Correa, como presidentes, son de la vieja clase política o, en todo caso, algo intermedio. Y creo que la mayoría de los gobiernos progresistas o de izquierdas en Latinoamérica tiene muy poco de izquierda y muy poco de progresistas. De hecho me parece que están realizando planes sociales para los sectores populares con el objetivo de aplacarlos y permitir que siga la minería, siga la soja, sigan los transgénicos, o sea, permitir que el nuevo ciclo de acumulación capitalista se relance. Creo que estamos en este proceso.
PREGUNTA: ¿Estos presidentes siguen la senda del neoliberalismo o en alguna medida son antineoliberales, aun no siendo de izquierdas?

RESPUESTA:Hay dos tipos de gobiernos en América Latina, que respectan a dos tipos de procesos. Identifico uno de los procesos en el que las fuerzas políticas llegaron al gobierno en un plan de estabilidad. Eso se ha dado en Brasil, Chile y Uruguay, básicamente, en donde no ha habido grandes luchas sociales. Ahí hay una continuidad total con el modelo neoliberal. La otra genealogía se dio donde el sistema político ha colapsado o ha tenido graves problemas, es decir, en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Ahí los viejos partidos han desaparecido, ahí no ha habido estabilidad, sino un fuerte proceso de luchas. En estos países vemos un intento –no consecuente– de ir más allá del neoliberalismo, por supuesto no de romper con el capitalismo. Pero para romper con el neoliberalismo, hay que impedir la minería a cielo abierto, hay que impedir la soja, la palma africana y todo lo que es el eje de la acumulación de capital hoy. Y también cercenar el sistema financiero, que es uno de los pilares del neoliberalismo. Eso está en condiciones de hacerse en estos países, porque las derechas han sido bastante desplazadas de los gobiernos. Pero yo no veo una línea suficientemente clara para avanzar en esta ruptura.
PREGUNTA: ¿Cuál debe ser el esfuerzo de las organizaciones de izquierdas y populares en estos tipos de gobiernos y circunstancias concretas?

RESPUESTA: Para mí, en este momento, presionar por más: por más democracia, por más educación, por más salud. O ejercerlas. Hay dos lógicas que no son contradictorias. Exigir más pero a su vez, donde hay posibilidad de ejercer un derecho, tomarlo en sus manos y llevarlo adelante. Un ejemplo es el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, que no sólo exige la reforma agraria sino que toma tierras. Lo hace desde abajo. Y así en todos los terrenos se lo puede hacer, en salud, educación, en cualquier terreno se puede hacer lo que hacen los sin tierra. Y de hecho lo hacen los indígenas, los campesinos, los jóvenes en las ciudades: tomar espacios. Ésta también es una forma de presión. Creo que eso es fundamental, porque si no hay presión desde abajo, no va a haber cambio.
PREGUNTA: ¿Entonces sí es mejor para los movimientos sociales que haya gobiernos que en algo han desandado del camino neoliberal?

RESPUESTA: Por un lado, es un escenario mejor. Hay nuevos temas a debate, hay una nueva relación de fuerzas, porque hay muchos casos como el de Brasil: pese a que Lula es un neoliberal, no hay la represión que hubo en los ‘90 o mientras estuvo Fernando Henrique Cardoso. Hay más democracia, más posibilidad de hablar, de expresarse. No en todos los países, porque en Chile, por ejemplo, no diría que es un escenario mejor. Pero, en general sí. Mira lo que está pasando en Perú, con el levantamiento de los indígenas amazónicos, que hay mucha represión y un estado de sitio muy fuerte. Por otro lado, hay una tendencia a la cooptación de los movimientos, a su neutralización, con mucho dinero y muchos planes sociales. Y eso tiende a neutralizarlos. Entonces, es un escenario que tiene espacios a favor –yo prefiero que no vuelva la derecha– pero también es contradictorio porque estos gobiernos no sólo dan planes sociales, bonos, sino que además se apropiaron del discurso de la izquierda. En algunos sectores genera una fuerte confusión.
PREGUNTA: ¿Estos gobiernos son parte de un cambio, un momento de transición?

RESPUESTA: No los gobiernos. Si nosotros miramos sólo a los gobiernos, estamos viendo una pequeña parte de la realidad. Creo que tenemos que mirar a las sociedades. Estos gobiernos son producto que desde los años ‘90 en adelante, casi 20 años, la gente ha luchado, ha salido a la calle, ha hecho levantamientos, ha hecho insurrecciones, la gente ha peleado. Es un fruto de esta lucha la deslegitimación de las derechas y del modelo neoliberal. Lo que hay hoy todavía no es lo que queremos, pero es mejor de lo que había. Si uno mira la realidad social es cuando digo: estamos mejor. Estos gobiernos, en parte, son fruto de la lucha popular, no porque la lucha popular directamente quisiera estos gobiernos –salvo el de Bolivia, que sí la gente quería que llegara alguien como Evo–. No es que la gente haya luchado para que llegara Lula al poder. Esto fue una consecuencia de la lucha, pero la gente no se conforma con eso. Al mirar todo el conjunto latinoamericano, vemos que las sociedades ya no están de rodillas como en los ‘90, ya no están reprimidas o agobiadas. Están un poquito más levantadas, más erguidas.
PREGUNTA: Correa tiene el apoyo de una parte de la izquierda, mientras que la otra está en la oposición. ¿Crees que la izquierda ecuatoriana puede crecer en este escenario?

RESPUESTA: En Ecuador hay una situación bastante excepcional en Sudamérica. Es el único país que tiene un gobierno que se reclama claramente de izquierda y revolucionario y que, a su vez, tiene un movimiento social que lucha. Eso no pasa en ningún otro país. Acá tenemos un gobierno que se dice de la revolución ciudadana y movimientos que luchan en contra de la minería, por el agua, por cuestiones salariales, en fin, con una clara línea de confrontación. Eso me hace ser optimista, porque me parece que la vanguardia social y política –la gente más esclarecida y dispuesta a luchar– está menos confundida, tiene bastante claro que hay cosas que no se puede dejar pasar. Desde el 20 de enero, cuando se dio la lucha contra la minería, hasta hoy, eso se ha ido consolidando. He visto que la gente organizada –en grupos, movimientos, partidos y sindicatos– tiene bastante claro que la victoria de Correa no quiere decir que se haya terminado la lucha, ni mucho menos. Eso me hace pensar que en Ecuador todavía hay espacios, ganas y voluntad de ir a más.
PREGUNTA: ¿Cuál es la nueva utopía, si es que se puede hablar en una?

RESPUESTA: Es la nueva y la vieja juntas. La utopía de siempre, las ideas de igualdad, libertad y fraternidad, me parecen que no tienen nada de malo. La utopía de una sociedad sin Estado, sin dominadores y dominados, sin explotadores y explotados, sin opresores y oprimidos. Ésta es la utopía. Desde el momento que hay opresores y explotadores, ellos necesitan del Estado para mantener a la gente en la situación de humillación y dependencia. Entonces, no sabemos –porque no hay experiencia histórica aún cómo va a ser este proceso. Pero la humanidad en los últimos cien años ha ido avanzando en algunas direcciones, ya sabe que hay cosas que no debe repetir. Por ejemplo, que no se debe crear una gran burocracia, porque ésta se acaba volviendo en contra de la gente. Entonces sí se han aprendido muchas cosas y creo que se van a aprender muchas más.
PREGUNTA: Sobre la justicia indígena, en Ecuador ha habido muchos linchamientos contra gente que comete pequeños robos en las comunidades, sobre todo de artículos de consumo, como televisores y radios. ¿Hasta qué punto la cosmovisión indígena está plagada de capitalismo?

RESPUESTA: Yo defiendo la justicia campesina, la justicia indígena. Evidentemente no es perfecta, pero me parece que se acerca más al tipo de justicia que queremos que la justicia burocrática impartida por el Estado. Creo que la cosmovisión campesina, la cosmovisión andina puede ayudarnos a resolver algunas crisis de la humanidad, de la civilización occidental, más que el pensamiento socialista, que vivió en otra época y no estuvo confrontado, por ejemplo, a la crisis ambiental, a la crisis del desarrollo o a estos problemas que estamos viviendo en los últimos 30 años. Para la crisis ambiental, yo encuentro que los indígenas tienen más respuestas que la clase obrera tradicional.

TRIUNFO DE LOS PUEBLOS AMAZÓNICOS


Raúl Zibechi*
La Jornada
19 de junio de 2009

Tras dos meses de intensa movilización, los pueblos de la Amazonia peruana lograron enfrentar exitosamente la represión de uno de los gobiernos más derechistas de América Latina, cosecharon amplia simpatía nacional e internacional y están haciendo retroceder los proyectos de privatización del pulmón del planeta. Habrá un antes y un después del 9 de abril de 2009, día en que comenzaron los cortes de carreteras y las tomas de ductos que transportan gas y petróleo al exterior. Y habrá un antes y un después del 5 de junio, cuando la firmeza de miles afrontó la militarización y la masacre en la población de Bagua, cerca de la frontera con Ecuador.
Luego de la matanza, el gobierno de Alan García comenzó a dar marcha atrás con algunos de los decretos legislativos (DL) más polémicos. Primero se suspendió la aplicación de los DL 1090 y 1064 durante 90 días por parte del Congreso dominado por el oficialista APRA y los seguidores del procesado ex dictador Alberto Fujimori. El 1090, Ley Forestal y de Fauna Silvestre, deja fuera del régimen forestal 45 millones de hectáreas, o sea, 64 por ciento de los bosques del Perú, con lo que podrían ser vendidos a trasnacionales. Tampoco contempla que la mayor parte de las comunidades no han titulado sus tierras. El DL 1064, Régimen Jurídico para el Aprovechamiento de las Tierras de Uso Agrario, deja sin efecto el requisito de acuerdo previo de las comunidades para emprender proyectos en la Amazonia.
Días después, ante la férrea decisión de los pueblos amazónicos de seguir adelante con sus movilizaciones e intensificar las acciones, el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, se comprometió a derogar los dos decretos y anunció el levantamiento del estado de sitio en Bagua. Fue más lejos: el lunes 15 durante un encuentro con repesentantes indígenas en la provincia de Chanchamayo dio disculpas a los pueblos amazónicos y aseguró que el gobierno no vetará a la Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP).
Pese a formar parte de un gobierno derechista, Simon es el paradigma del guerrillero convertido en hombre de Estado. En los 80 fue activo simpatizante del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA), por lo que fue preso durante el régimen de Fujimori. Ahora decidió poner sus conocimientos sobre los movimientos sociales al servicio de las trasnacionales que buscan apropiarse de los bienes comunes: agua, biodiversidad, riquezas mineras, madereras e hidrocarburíferas. Pero está chocando con los mismos actores que en la guerra interna frustraron la expansión del MRTA y Sendero Luminoso hacia la selva, los pueblos que defienden sus territorios.
El segundo gran éxito de los pueblos amazónicos lo sintetiza Hugo Blanco en el editorial más reciente de Lucha Indígena: Puede ser que el mayor logro de estas jornadas sea visibilizar esas nacionalidades, tejiendo lazos entre los diversos sectores del país, tan divididos por quienes nos dominan. Al defender la Amazonia están defendiendo la vida de toda la humanidad; y al no ceder ante los engaños del gobierno, están rescribiendo la historia, recuperando para todos el sentido de la palabra dignidad.
Las grandes marchas y los masivos paros registradas en todo el país el 11 de junio, incluyendo 30 mil manifestantes en Lima, la mayor concentración desde los últimos días del régimen de Fujimori, evidencian la solidaridad con los pueblos amazónicos y el aislamiento del gobierno de García. Los pronunciamientos de decenas de organismos internacionales, incluyendo algunos de Naciones Unidas, muestran que la simpatía traspasó fronteras.
De nada valió el intento del presidente peruano por culpar a Bolivia y Venezuela de instigar la protesta. No sólo acusó a los amazónicos de terroristas, sino que sostuvo que esos países quieren evitar que Perú extraiga petróleo y sea competidor. Sus argumentos fueron pulverizados por la contundencia de la movilización. Los pueblos amazónicos consiguieron incluso que se instalara una mesa de diálogo sin frenar sus acciones. Cuando comenzó a sesionar el Grupo Nacional de Coordinación para el Desarrollo de los Pueblos Amazónicos, el 15 de junio con presencia de la Iglesia católica, las comunidades y la Defensoría del Pueblo, el gobierno sólo consiguió que los indígenas ampliaran de dos a cuatro la apertura al tránsito de la carretera La Merced-La Oroya-Lima.
La tercera enseñanza de esta movilización es que no importa la cantidad, sino la potencia. Los pueblos amazónicos agrupados en AIDESEP, son unas 300 mil personas pertenecientes a mil 350 comunidades, en un país que sobrepasa 28 millones de habitantes. Sin embargo, la justeza de su causa y la sólida decisión comunitaria de luchar hasta el final, haciendo de sus territorios trincheras y de sus cuerpos escudos, consiguió frenar la máquina de guerra estatal y granjearles simpatías en todo el país. Han mostrado que no luchan para negociar, para obtener algún beneficio sectorial o alguna demanda disfrazada de derechos, sino para salvar la vida y evitar que la naturaleza sea convertida en mercancía.
Mostraron que cuando se pelea por la sobrevivencia, por seguir siendo pueblos, de nada valen los cálculos de costos y beneficios que han llevado a la crisis ética y política de buena parte de las izquierdas institucionales. Camino muy similar al que meses atrás caminaron los nasas de Colombia al poner en marcha la Minga por la Vida, también para evitar que el TLC con Estados Unidos los sepulte como pueblo al convertir sus bosques en monocultivos para biocombustibles. Estas luchas colocan en lugar destacado un necesario debate sobre el desarrollo y los bienes comunes, que algunos gobiernos autoproclamados progresistas, como el de Brasil, deberían tomar en cuenta si no quieren ser los sepultureros de la Amazonia y de sus pueblos.

*Raúl Zibechi Montevideo, 25 de enero de 1952, es un escritor y pensador-activista dedicado al trabajo con movimientos sociales en América Latina. Es autor de Dispersar el poder y Territorios en resistencia, entre otros libros sobre movimientos sociales latinoamericanos. Entre 1969 y 1973, Raúl Zibechi fue militante del Frente Estudiantil Revolucionario (FER), agrupación estudiantil vinculada al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. Bajo la dictadura militar uruguaya, iniciada en 1973, fue activista en la resistencia al régimen hasta que en 1975 se trasladó a Buenos Aires, para exiliarse una vez más en 1976 luego del golpe militar en Argentina. Se desplazó a Madrid, España, donde estuvo vinculado durante más de diez años al Movimiento Comunista en tareas de alfabetización de campesinos y en el movimiento antimilitarista contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Desde 1986, como periodista e investigador-militante, recorre casi todos los países de América Latina, con especial énfasis en la región andina. Conoce buena parte de los movimientos de la región y colabora en tareas de formación y difusión con movimientos urbanos argentinos, campesinos paraguayos, comunidades indígenas bolivianas, peruanas, mapuche y colombianas. Todo su trabajo teórico está destinado a comprender y defender los procesos organizativos de estos movimientos.

viernes, 19 de junio de 2009

¿PEDIR DEMASIADO?


Isabel Galeote Marhuenda

8 de marzo de 2007



No sé qué es la violencia no localizada, pues el racismo y la discriminación, incluso la que nos permite ser mujer con cuota incorporada, pueden ser conceptos teóricos y fenómenos universales, pero el impacto que producen es siempre, siempe, local y desde luego real. ¿Acaso el dolor no es local?. ¿La humillación no es local?. ¿Los abusos sexuales no son locales?. ¿Las consecuencias de la misoginia no es local?. ¿La tortura no es local.....? ¿y la muerte? ¿la muerte no es local?.Sí, claro que sí, todas estas formas de violencia son muy locales y localizables, visibles y lo que es peor, ignoradas, lo mismo que las cicatrices que producen que, aun practicándose una cura, sus marcas, las externas e internas, nos van a recordar que fuimos y somos mujeres que nacimos señaladas para aguantar y sufrir, pero desde luego también para revelarnos y levantarnos contra lo que no nos gusta, utilizando siempre la palabra consciente.


En el recorrido de las mujeres que nos consideramos feministas venimos realizando para conseguir la autonomía, la libertad, el reconocimiento y la igualdad para todas las mujeres del mundo para ser y hacer lo que cada una de nosotras quiera, para conseguir ser ciudadanas que nada tenemos que ver con imposiciones normativas o con estereotipos encorsetados, nos encontramos cada año con que la celebración del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA (1), se descafeína hasta llegar a convertirse sólo en el DÍA DE LA MUJER.


Este año más que nunca, hoy 8 de marzo de 2007, reitero, más que nunca, es un día para reivindicar formas de expresión política de las mujeres organizadas en la construcción de nuestros derechos. Hoy es un día para volver a reivindicar esta fecha histórica en la que 129 mujeres obreras en huelga perecieron encerradas en una fábrica textil de Nueva York por un incendio provocado por el dueño de la misma. Hoy es un dia para adecuar al momento presente la energía política que usaron las mujeres que nos precedieron para desplegarse en el mundo y que a muchas les costó la salud, la defenestración y el repudio social o hasta la vida. Hoy no es un día para conmemorarse sólo como una fiesta de la mujer, hoy es un día de reflexión sobre la lucha por el reconocimiento de nuestros derechos humanos y sociales, los de dentro de casa y los de fuera. Hoy es un día para abrir los ojos y vernos y ver a las mujeres sin reproducir comportamientos misóginos (2), y vernos entre nosotras también, sin reproducir ni copiar modelos de poder machista cuando llegamos al poder, aunque ese poder sea tan efímero como el que, por circunstancias de la vida nos otorgan las urnas cada cuatro años, porque como el de las flores, es un poder que se marchita y se deshace entre las manos cuando pasa el tiempo, sin embargo, las heridas y cicatrices que se hayan podido causar en el ejercicio del mando y la preponderancia, eso perdura, las marcas quedan y duelen.


Hoy, y ante la realidad del mundo que nos rodea, el local y el global, no tengo más remedio que expresar mi deseo de que las mujeres sigamos siendo rebeldes y transgresoras, que luchemos por una forma distinta de entender y ejercer la ciudadanía. Una ciudadanía no supeditada a un orden entre las personas basado en la desigualdad. Desde nosotras es posible inventar una civilización más humana y relaciones más dignas y felices. Si logramos salirnos de la feminidad y, por lo tanto, de la masculinidad, en otras palabras, si dejamos de servir material, emocional e ideológicamente al sistema, estaremos logrando construir un mundo diferente, porque es verdad que OTRO MUNDO ES POSIBLE, URGENTE Y NECESARIO. ¿ESTO ES PEDIR DEMASIADO?.


(1) Partiendo de la base de que todas las mujeres somos trabajadoras, lo hagamos fuera de casa en lo que se ha venido a llamar "trabajo productivo", dentro de casa o "trabajo reproductivo" o ambos, que es lo más habitual.

(2) Misoginia: La misoginia del griego "μισογυνία", 'odio a la mujer', es la aversión u odio a las mujeres o la tendencia ideológica y/o psicológica que consiste en despreciar a la mujer como género y con ello todo lo considerado como femenino. Lo pueden practicar tanto hombres como mujeres. Bajo mi punto de vista, la peor es la que se practica entre mujeres y más las de mujeres con el discurso feminista aprendido pero que humillan a otras mujeres.

jueves, 11 de junio de 2009

40 DÍAS DE REBELIÓN INDÍGENA CONTRA EL SAQUEO





Marc Gavaldà
Martes 2 de junio de 2009
Revista Pueblos

La Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana mantuvo cinco semanas de movilizaciones contra las petroleras para protestar contra 11 decretos legislativos.
Tras semanas de intensas movilizaciones en los departamentos amazónicos, el Gobierno peruano decretó el pasado 9 de mayo el estado de emergencia durante 60 días en nueve municipios selváticos de las regiones de Cusco, Ucayali, Loreto y Amazonas. Con la medida, quedaron suspendidos los derechos constitucionales de libertad y seguridad personal, la inviolabilidad del domicilio, y las libertades de reunión y de tránsito. Además, las fuerzas de seguridad podrán detener ciudadanos discrecionalmente, allanar viviendas o locales e impedir la circulación y las concentraciones. Los primeros movimientos de esta escala represiva se tradujeron en el envío de barcos de guerra por los cursos fluviales.
El motivo del decreto no es otro que “restablecer el orden público ante las acciones de violencia que ponen en riesgo la producción, transporte y distribución de gas natural e hidrocarburos”. La protesta indígena más masiva de los últimos tiempos se inició el pasado nueve de abril con la toma de instalaciones petroleras, corte de rutas terrestres y fluviales y anuncios de cortes del oleoducto norperuano y el gaseoducto del sur, protagonizadas por organizaciones afiliadas a la Asociacion Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), que agrupa a más de 60 etnias y unas 1.500 comunidades de la Amazonía.
Tras la contundente medida coercitiva, el líder de AIDESEP, Alberto Pizango, advirtió que las amenazas no amedrentan a los nativos y que éstos están dispuestos a morir para hacer respetar sus territorios y defender la Amazonía.
Concretamente, el levantamiento indígena exige la derogación de 11 de los 104 decretos legislativos que atentan contra los intereses del país. La protesta incide en varios decretos y leyes aprobados por el Gobierno y el Congreso como parte de un paquete legislativo de adecuación de la normatividad peruana a las exigencias de un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Según los indígenas, las normas cuestionadas afectan los intereses nacionales y propician la depredación de su hábitat, al viabilizar la entrega de la Amazonía a intereses privados. La protesta exige además el cese o la severa regulación de actividades depredadoras mineras y petroleras.
El nuevo Pizarro
Repsol ha invertido 2.200 millones de dólares en Perú, siendo este país el tercer receptor de inversiones de la compañía. Durante la última reunión mantenida entre el presidente de la petrolera y el presidente de Perú, Alan García, se explicaron los avances del trabajo en el Lote 39, así como en la Refinería de La Pampilla, en los cuales existe un enorme potencial de cara al futuro. Precisamente, el futuro de los pueblos no consultados se ve gravemente amenazado por las intenciones de la empresa de penetrar esta región, limítrofe con las Zonas Intangibles preservadas por el Gobierno ecuatoriano para salvaguardar a los grupos indígenas en aislamiento voluntario Tagaeri y Taromenane.
Existen evidencias de la existencia de otros grupos en contacto inicial como los Aushiris o Abijires, los Pananajuris y Taushiros. Estos pueblos ubicados en la frontera, fluctúan entre Ecuador y los bloques peruanos 67 y 39.
El Bloque 39 fue concesionado en primera instancia a la norteamericana Barret, la cual, en 2001 abrió 383 km de líneas sísmicas. En 2003 fue transferido a Repsol Exploración Perú (filial de Repsol) duplicando su extensión a 886.000 hectáreas. Hace unos meses, Alan García festejó públicamente el descubrimiento de crudo en estas áreas. Ahora el proyecto espera la aprobación de los Estudios de Impacto Ambiental para iniciar la fase de explotación petrolera.
Organizaciones indígenas y de solidaridad con AIDESEP o Survival Internacional denuncian que las intenciones de Repsol de ingresar en el Bloque 39 suponen rubricar un homicidio anunciado, porque los índices de mortalidad durante el contacto de pueblos aislados supera el 50% en los primeros años. Los pueblos Nahua y Murnunahua, contactados en los ‘80 y ‘90 respectivamente por petroleras y madereros ilegales, refrendaron tal funesta estadística.
Otros bloques amenazan a puebles aislados. La colombiana Ecopetrol pretende ingresar en los Bloques 110 y 117, con presencia de grupos de Murunahua, en aislamiento voluntario. Por su parte, la francesa Perenco, opera en el bloque 67, vecino al bloque 39, amenazando a los mismos pueblos que lo hace la petrolera Repsol.

martes, 2 de junio de 2009

CAÑIZARES: LA INVERSIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS



José M. Castillo
Doctor en Teología

Jesuíta y Teólogo de la Liberación español

Como es sabido, el cardenal Antonio Cañizares ha hecho recientemente unas declaraciones a la televisión autonómica catalana (TV3) en las que, reconociendo que “son totalmente condenables” los abusos sexuales de niños que se han cometido en colegios católicos de Irlanda (y de otros países también en España), ha afirmado que “no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios, con los millones de vidas destruidas por el aborto”. Como es lógico, esta afirmación ha dado pie a que mucha gente piense que el cardenal ve peor abortar que abusar de niños.
No voy a entrar en la polémica que las declaraciones de Cañizares han suscitado. Sólo quiero fijarme en una de las razones que ha aducido el cardenal para justificar lo que ha dicho. Su punto de vista es que un Gobierno que permite el aborto (por más que sólo sea en determinados casos) indica con eso “el desconocimiento de la dignidad de la persona y el desconocimiento de los derechos humanos”. A mí me parece que los dirigentes de la Iglesia deberían ser muy cautos cuando hablan de derechos humanos. Porque precisamente el Estado de la Ciudad del Vaticano, como Estado asociado a Naciones Unidas que es, a estas alturas no ha firmado los Tratados Internacionales sobre derechos humanos, aprobados en la Asamblea General de la ONU el 16 de diciembre de 1966. Con lo que el Vaticano está afirmando que, en definitiva, no acepta la Declaración Universal sobre derechos humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948. Y es que, en última instancia, la Iglesia católica sigue manteniendo y enseñando una teología que es incompatible con los derechos humanos. Con un ejemplo basta: según las enseñanzas de la Iglesia, las mujeres no tienen, ni pueden tener, los mismos derechos que los hombres. Con lo que, de entrada, se hace imposible aceptar el artículo primero de la Declaración. Por otra parte, es conveniente saber que la Iglesia católica está organizada jurídicamente según el modelo de las antiguas monarquías absolutas en las que todo el poder estaba concentrado en un solo hombre, el soberano, que, en el caso de la Iglesia, es el papa. Para quienes puedan manejar el Código de Derecho Canónico, remito a los cánones 331, 333, 1404, 1372 y 1442. A la vista de lo que se dice en esa legislación, en la Iglesia católica nadie tiene derecho a nada. Porque, si es que hablamos de “derecho” en sentido propio, una persona tiene un derecho sólo cuando, si se ve privada de ese derecho, puede hacer una demanda, es decir poner una denuncia, con garantías de conseguir aquello de lo que esa persona se ve privada. Pero en la Iglesia no se puede hacer eso.
Así las cosas, lo peor que pueden hacer los clérigos es echar mano de los derechos humanos cuando les conviene para justificar planteamientos que, si el asunto se piensa en serio, enseguida se da uno cuenta de que, en realidad, lo que hacen con frecuencia los apologistas eclesiásticos de los derechos humanos es incurrir en una auténtica “inversión” de los mismos. Es decir, se invocan los derechos humanos para justificar la privación de tales derechos. O, al menos, para dar a entender que es más contrario a esos derechos el aborto que el abuso sexual de niños. Decir semejante cosa es, por lo menos, un despropósito que no tiene pies ni cabeza. Primero, porque los documentos de Naciones Unidas sobre derechos humanos nunca hablan de los derechos del embrión o del feto, sino de los derechos del niño, es decir, del nacido. Segundo, porque un cardenal, que se pone a hablar de derechos humanos, se expone a que le digan (con fundamento) que arregle primero los asuntos de su propia casa (la Iglesia) y entonces podrá empezar a pensar si es pertinente que se meta a organizar los asuntos que corresponden a la casa del vecino (el Estado). Tercero, porque un dirigentes religioso, como cualquier otro ciudadano, puede expresar sus opiniones sobre asuntos que conciernen a todos los ciudadanos, pero lo que no puede hacer es dar a entender o insinuar que los “pecados” son “delitos”. Pero resulta que abundan los clérigos que, cuando se refieren al aborto, hablan de “crimen”, “asesinato”, “homicidio”..., es decir, usan términos que son más propios del Derecho que de la Religión. Cuarto, si hablamos de la Iglesia y los derechos humanos, lo más escandaloso no es lo que algunos clérigos dicen sobre este asunto, sino lo que no dicen. Los silencios de la Iglesia sobre las violaciones de los derechos humanos son uno de los asuntos más turbios que hemos vivido en los últimos tiempos. Baste pensar en los silencios de los papas ante las atrocidades que han cometido tantos dictadores con los que el Vaticano ha mantenido excelentes relaciones. Quinto, el momento que ha elegido Cañizares para hacer estas declaraciones, en las que ataca duramente al Gobierno del PSOE, da motivo para sospechar que, detrás del tema del aborto, hay un interés electoralista. Es curioso que, en vísperas de elecciones, suele salir algún alto mandatario de la Iglesia diciendo cosas que favorecen claramente a la derecha política. Es un hecho que, desde hace algunos años, es frecuente que las intervenciones públicas del papa y de no pocos obispos dan que hablar y hasta generan polémicas que enfrentan a los ciudadanos. No sabemos si estas polémicas y enfrentamientos ayudan a los ciudadanos a ser mejores ciudadanos y, en el caso de los creyentes, a ser mejores creyentes. Lo que sí sabemos con seguridad es que, con este tipo de comportamientos, los “hombres de Iglesia” están consiguiendo tres cosas: 1) Que se hable bastante del papa y de los obispos. 2) Que la población (y la Iglesia) esté cada día más dividida y hasta enfrentada. 3) Que una enorme franja del tejido social se sienta cada día más alejada de la Iglesia, de la Religión y de Dios. No sé si con todo esto, los obispos consiguen que haya menos abortos y más respeto a los niños. No sé si por este camino vamos a llegar a la anhelada meta de un mundo más habitable y más humano. Lo que sí sé es que la Iglesia está cada día más desprestigiada y va aumentando el número de personas que no quieren saber nada ni de la Religión ni de Dios. Lo que hace pensar que a los obispos les está saliendo el tiro por la culata.