miércoles, 8 de marzo de 2006

"Con flores a María"


Con flores a María

Inmersos como estamos en pleno debate sobre la laicidad de la enseñanza en España, nos encontramos con, al menos, dos posturas y opiniones bien diferenciadas sustentadas sobre pilares de posicionamiento ideológico. Mira que omito cualquier término susceptible de ser catalogado como partidista. Tenemos por un lado el frente abierto por la curia de la Iglesia Católica, apoyada desde la derecha más recalcitrante de este país, con manifestaciones asfálticas en las que no sé si ha llegado a ondear el yugo y la flecha bajo palio, que defiende la necesidad de rezar el rosario todas las tardes en cada clase, en cada puesto de trabajo, en cada asociación....., y recuperar la celebración de "el 13 de mayo, la Virgen María, bajó de los cielos a Cova de Iria". Me duele esta postura porque es la proclamada a los cuatro vientos por los voceros que chillan sin pudor sus propias contradicciones personales, mientras que acallan a los cristianos que profesan su fe sin instalarse en tanto maniqueísmo y simpleza y que desde sus opciones y creencias, luchan, se comprometen, militan y actúan, pero sin tanta prepotencia y vocerío, y son de izquierdas o nadan entre planteamientos de izquierda, aunque no encuentren una izquierda institucionalizada por ninguna parte.
¿De qué enseñanza religiosa hablan?. ¿Hablan de una enseñanza confesional, católica o de otra confesión con la que el Estado tenga suscrito acuerdos, o de otra no confesional, consistente en un estudio del hecho religioso como fenómeno cultural?
Por otro lado encontramos otra postura, que defiendo a ultranza. Ésta preferiría que se ofreciera una enseñanza religiosa no confesional porque, entre otras cosas, la escuela pública, ha de ser neutra y la enseñanza religiosa vulnera esta neutralidad. La religión ha de ser enseñada en las iglesias, para lo cual gozan de una libertad constitucional garantizada. O al ser algo muy personal, que sea en el seno de la familia donde se transmitan los valores y dogmas religiosos que se deseen....., suponiendo que todas aquellas personas que defienden a ultranza la postura postulante los conozcan y practiquen en su vida cotidiana con coherencia.
Particularmente y, basándome no sólo en mi posicionamiento en la vida, sino en la Constitución Española, defiendo el laicismo, y no sólo en el ámbito escolar, de la misma forma que preferiría una profundización en un modelo de escuela-sociedad laica y no segregadora. El adoctrinamiento religioso debe de quedar fuera del currículo escolar y de la escuela y fuera de los actos organizados desde cualquier nivel del Estado (central, autonómico y local). La independencia de la sociedad y especialmente del estado, de toda influencia eclesiástica y religiosa nos permite ahondar en el modelo social que propongo, propiciador de espacios para saber y no para creer. Abogar por un modelo social laico, que permita relacionarnos sin dogmas, en valores humanistas y universales, en la pluralidad y en el respeto a los derechos humanos, en la asunción de la diferencia y de la diversidad y en los valores éticos, no sexistas y democráticos, es la punta de lanza asociada a la izquierda, desde los inicios de las revoluciones, desde el nacimiento del librepensamiento. Prefiero una sociedad donde nos sintamos cómodos tanto las personas no creyentes como los creyentes de las diversas religiones o creencias. Para evitar esta segregación propiciada desde los poderes públicos, la única posibilidad, con el fin de respetar los derechos de todos y todas, es que la religión (católica, entiéndase, porque otra no la hay), es que salga fuera de los programas socioculturales de cualquier Ayuntamiento, Ministerio, Consejería, etc.
Precisamente, el leit motiv desencadenante de toda esta declaración pública de principios y posicionamiento socioideológico la ha tenido la lectura del Programa de Mano de las Jornadas que para conmemorar el Día de la Mujer Trabajadora ha organizado la Concejalía de Igualdad de Oportunidades de mi pueblo, Campillos, y que se desarrollarán desde los días 3 al 12 de marzo.
Me encuentro con que una de las actividades previstas es una "Ofrenda a la Virgen". ¡¡¡Dios mío!! (por seguir con el vocabulario apropiado), ¿desde cuándo la iglesia, en el momento en que San Isidoro de Sevilla nos llama a las mujeres "sexus imbecillus" ha abogado y aboga por defender los derechos de las mujeres?. Podemos comentar también el exabrupto de San Agustín, al que "le cuesta entender por qué Dios creó a la mujer, hasta que llega a la satisfactoria conclusión de que fue para facilitar al hombre un receptáculo donde depositar las nuevas vidas que él engendra. Es que, para todo lo demás, el hombre no necesita a nadie, aún menos a una mujer débil y torpe....." A lo mejor por eso, desde un Ayuntamiento "gobernado" desde la izquierda (o pseudoizquierda), tiene la brillante idea de que hay que honrar a la Virgen María, que en definitiva engendró a Jesucristo, que al parecer fue el primer revolucionario y luchador por las conquistas sociales de igualdad que hubo sobre la faz de la tierra. No creáis, esto ha sido un profundo ejercicio de búsqueda de racionalidad y de justificación que he tenido que hacer para encontrar una justificación del acto previsto. Evidentemente hubiera preferido contribuir con algún gesto a la recuperación de la memoria histórica de nuestro pueblo y, haber llevado este ramo de flores a lo que queda de fosa común en el Cementerio Municipal de Campillos, donde, entre otras muchas mujeres asesinadas impunemente por un pelotón de fusilamiento, se encuentra mi bisabuela, Micaela Cañamero Olmo, cuyas vidas fueron segadas por defender la II República democráticamente instaurada en España e impedir que la Dictadura férrea vivida por nuestro país durante excesivos años a resultas de un Golpe de Estado y levantamiento militar, nos relegara a las mujeres al papel de amantísimas esposas, madres e hijas, sin derecho a voto, sin derecho a la propiedad (ni intelectual), sin derecho a quejarnos....., sin derecho a tener derechos, ninguneadas, eso sí, siendo las protagonistas de las ofrendas de flores a María, de utilizar la voz para rezar piadosamente y pedir paciencia y resignación para nosotras mismas.
Este magno acto de la ofrenda de flores, más bien podría haber salido del manual de actuación de la Sección Femenina de la Falange Española, no sé, a lo mejor es el manual de actuación al que se ha recurrido por desconocimiento de las connotaciones que esto conlleva. Ya, lo único que me faltaría es saber que una mujer con ascendencia y tendencia franquista y falangista, con muchos ardiles, sea la encargada de depositar a los pies de la Madre de Dios esta ofrenda de flores.
¡¡¡¡¡POR UN 8 DE MARZO LAICO!!!!
¡¡¡¡¡POR IMPEDIR QUE CAIGA EN EL LIMBO DEL OLVIDO LA HISTÓRICA LUCHA DE LAS MUJERES!!!!
Campillos, 8 de marzo de 2.006