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miércoles, 2 de diciembre de 2020

CLANDESTINO, MI PROGRAMA DE RADIO DEL DÍA 01/10/2020: CONVERSACIÓN CON JOSÉ CHAMIZO, PLATAFORMA ANDALUCÍA VIVA Y EX DEFENSOR DEL PUEBLO ANDALUZ

 


Era un cuatro de diciembre de 1977, cuando las andaluzas y los andaluces tomamos la calle para decir que verde y blanca era nuestra sangre. Un 4 de diciembre inolvidable en el que Andalucía, orgullosa y consciente, se levantó desde el monte hasta la mar para luchar por nuestra gente, por los pueblos y la humanidad, como dice nuestro himno, ese que Blas Infante escribiera y nos legara antes de que unas manos asesinas lo fusilaran y lo arrojaran en una cuneta, como a tantos otros andaluces ilustres, como a tantas otras andaluzas insignes. Un 1977 repleto de fascistas pululando por todas partes rezándole a su dictador y tragando bilis al comprobar cómo un pueblo al que creían sometido, se había alzado de forma pacífica y masiva para decir que era andaluz y se sentía orgulloso de serlo. Un día de fiesta reivindicativa ese 4 de diciembre en el que nos plantamos y dijimos no al 143 y sí al 151, pero un día en el que no pudieron permitir que la celebración fuera total. Lo tuvieron que ensombrecer porque en Málaga, nos mataron a Manuel José García Caparrós. Ahora, vamos hacia otro 4 de diciembre conmemorativo, pero también reivindicativo, en el que las andaluzas y los andaluces precisamos, volver a ser lo que fuimos, una tierra viva y un pueblo libre con voz propia, porque nuestros “dolores” como los llamaba Blas Infante, están más invisibles e invisibilizados que nunca.

Nuestro invitado de hoy es una persona conocida y reconocida en Andalucía. Importante resaltar lo de “reconocida”. Casi no necesita presentación. A poco que se escucha su nombre, todo el mundo sabe de quién se trata. Allá por 1996 fue designado Defensor del Pueblo Andaluz por el Parlamento de Andalucía, y fue reelegido de nuevo en el año 2001 y posteriormente otra vez en el año 2007, hasta que, en 2013, fue destituido de forma fulminante por, según sus propias palabras, haber dicho en el Parlamento que la ciudadanía estaba hasta el gorro de los políticos y sus peleítas. La verdad, les confieso que a mí me sorprendía cuánto duraba en el cargo, porque siempre fue una especie de pepito grillo, o mejor aún, una chicharra muy molesta con ese chi-chi-chi tan incisivo y recalcitrante que hacía que más de un oído estuviera pitando todo el día. Pero tengo que decirles, por si no lo sabían que él, además de ocupar ese cargo, era y es más cosas. Antes de todo, un historiador y escritor humanista, defensor de los derechos humanos y que se embarra cuando hay una injusticia que atenaza al pueblo. Y precisamente, el conocimiento profundo que nuestro invitado tiene de esta nuestra Andalucía, y no solo por su labor como Defensor del Pueblo Andaluz, sino por su trabajo previo en el Campo de Gibraltar, es que, junto a otras compañeras y compañeros han fundado la Plataforma Andalucía Viva que, entre otras cosas, reivindica que el 4 de diciembre, merece un reconocimiento institucional, como primer paso para recuperar nuestra identidad como pueblo y para que hablemos en y desde Andalucía para dejar de ser ese territorio que exporta e importa mano de obra barata y la tierra “que divierte”. Él es José Chamizo de la Rubia.

Todo ello acompañado de excelente música de la que les dejo aquí los enlaces directos a los vídeos para que puedan disfrutar de los temas al completo.


"YOU AINT BIG OFFICIAL"
(Rufus Wainwright)


"VERDE, BLANCA Y VERDE"
(Carlos Cano)


"SE EQUIVOCÓ LA PALOMA"
(Ana Belén)

Para escuchar el programa de radio, solo tienen que pinchar en los enlaces siguientes:




miércoles, 4 de diciembre de 2019

UN 4 DE DICIEMBRE CON PERROS Y PERRAS BAILANDO AL SON DEL GRAZNIDO DE UNA GAVIOTA


“Era un 4 de diciembre
cuando tomamos la calle,
era un 4 de diciembre
cuando dijimos que verde y blanca
era nuestra sangre.

Andaluces levantaos,

desde el trigo hasta la mar,
un 4 de diciembre
luchamos por nuestra gente,
los pueblos y la humanidad”.

Es 4 de diciembre. Tal día como hoy, hace 42 años, Andalucía entera se echó a la calle a reivindicar nuestra autonomía. Al calor y color de miles de banderas blancas y verdes, los andaluces y las andaluzas llenaron las avenidas de las capitales de las ocho provincias. También las de Barcelona, donde los miles de expulsados de esta tierra por la pobreza secular a la que nos sometieron los fascistas, acompañaron con sus gritos a sus hermanos y hermanas del sur.
¡Ay, el sur… los sures! Ese que aprendimos a amar, añorar y defender desde la lejanía, porque nuestros padres, esos que tuvieron que salir dejando su corazón atrás, así nos lo enseñaron. Sí, se gritó alto y claro que éramos y somos una comunidad histórica, un pueblo digno que no quisimos ni queremos hincar la rodilla en tierra ante nadie. Andalucía ganó el 151 para sí, para los pueblos y para la humanidad.
Un 4 de diciembre tiñó de rojo sangre, que no de rojo gualda, las calles de Málaga. Segaron la vida de Manuel José García Caparrós con una bala asesina del régimen. Este joven sindicalista solo quería colocar la arbonaida, nuestra bandera, en el lugar que se merecía. Un acto valiente cargado de simbolismo por el que tuvo que pagar un tributo muy alto. 18 años, su vida entera le arrebató el fascismo, ese que se resistía a retirar sus asquerosas zarpas de su presa: Andalucía.
Resistencia es lo que hemos encontrado durante todos estos años. Resistencias que no se han combatido bien. Resistencias que arrojan a la luz, ahora, a gentes malparidas que no reconocen a Caparrós como un andaluz ilustre. Que quisieran echar tierra sobre su memoria, la misma que cubre y sepulta miles de vidas tronchadas y escondidas en las cunetas. Miserables que sólo saben regurgitar lo que les corroe por las entrañas: mierda en forma de chanza y provocación. Gente canalla y mezquina que, arropada por yugos y flechas; envalentonada por las pantallas modernas que esconden y resguardan su cobardía, se atreven a mencionar a Lorca queriendo volver del revés lo que es por derecho. A Lorca y a Caparrós los asesinó la misma bala. Los consagró como andaluces ilustres el mismo régimen, porque los dos lucharon por lo mismo, por una Andalucía libre de señoritos terratenientes y de perros y perras que bailan al son del graznido de una gaviota. También en mi pueblo, como no podía ser de otra manera.
¡Viva Andalucía libre y soberana!
Isabel Galeote

Imagen: entierro de José Manuel García Caparrós. Un padre destrozado que le sobrevivió solo cuatro años. Su mujer le tomó delantera rota por el dolor. Murió dos años después del asesinato de su hijo.