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martes, 3 de diciembre de 2019

CLANDESTINO, MI PROGRAMA DE RADIO DEL DÍA 03/12/2019: CONVERSACIÓN CON MARÍA MÉNDEZ DESDE COLOMBIA


Las mujeres defensoras de los derechos humanos hacen el mismo trabajo que sus contrapartes masculinas y enfrentan los mismos desafíos y amenazas como resultado de su trabajo. Sin embargo, las mujeres enfrentan obstáculos adicionales y amenazas por el hecho de ser mujer. En muchas sociedades, no se espera que las mujeres alcen su voz y desafíen al status quo. Las mujeres defensoras de los derechos humanos son amenazadas, estigmatizadas, marginadas socialmente y cosas peores, no solo por defender los derechos de otras personas, sino porque son mujeres haciendo ese trabajo. En Colombia, las defensoras sufren de una presión y discriminación adicional por su género y porque le ponen el cuerpo haciendo frente a situaciones de injusticia social y política ya seculares. Las mujeres nativas, afrodescendientes y las mujeres en zonas rurales son quienes están más en riesgo.

Por otro lado, el silencio e invisibilización de las violencias contra las mujeres en la vida cotidiana, se exacerba en el marco de un conflicto armado. Un conflicto armado intensifica la violación de los derechos humanos. Hoy, CLANDESTINO viaja hasta la capital de Colombia para conversar con una mujer muy potente que nos puede arrojar mucha luz sobre lo que sucede en este país en un conflicto en el que, como siempre, pierde el pueblo, y lo va a hacer desde un momento convulso, uno más en su matria, pero también en otros países de Latinoamérica. Nos acompaña María Méndez. Ella es comunicadora social, militante del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC). Ha sido líder sindical y agraria en el Sindicato de Pequeños Agricultores de Cundimarca, filial de FENSUAGRO, estando al frente de la Secretaría de Derechos Humanos. Es defensora de DDHH de presos políticos. Fue la presidenta de la Fundación Colombia Soberana y en su vida revolucionaria ha desarrollado trabajos en el ámbito de la educación, la organización y comunicación, lo que se conoce como “agitación y propaganda”. Además de ello, desde el año 2013 está involucrada en proyectos de “Pedagogías de la Paz”.

Todo acompañado de excelente música, de la que les dejo aquí el enlace directo a los vídeos para que puedan escucharla al completo.


"MENSAJE FARIANO"
(Julián Conrado)


"ARANDO LA PAZ. HOMENAJE A MANUEL MARULANDA"
(Julián Conrado)

Para escuchar el programa de radio, solo tienen que pinchar en este enlace o en la columna de la derecha en el iVoox de CLANDESTINO.

miércoles, 9 de mayo de 2012

¡¡LLAMADA DE ATENCIÓN!!: GRAVES AMENAZAS RECIBIDAS DEL NARCO-PARAMILITARISMO COLOMBIANO


La amenaza transcrita literalmente aquí, la ha recibido de manera personalizada un exiliado colombiano, superviviente de la Unión Patriótica, residente en España con el estatuto de refugiado de la ONU, aproximadamente siendo las 13:30 horas del día 9 de mayo de 2012.




AGUILAS NEGRAS

 Las águilas negras les advertimos a todos los miembros de la Unión Patriótica, que no son más que auxiliadores de la guerrilla, terroristas, sapos hijueputas amigos de Chávez, que participan en todas las marchas en contra del estado legalmente constituido y que entorpecen el accionar de nuestras gloriosas instituciones militares y de policía entrometiéndose sublevando las comunidades para que reclamen sus supuestos derechos, reclamen tierras y demás supuestos beneficios disque por ser desplazados o víctimas del estado, abusando de la enorme voluntad de nuestro presidente Santos, y que se oponen al muy merecido fuero militar de nuestros héroes de la patria, que brindan sus vidas por el bienestar de nuestro nación, luchando con hijueputas guerrilleros y terroristas como ellos a lo largo y ancho de nuestro territorio.
Por esta razón declaramos objetivo militar a las directivas de las organizaciones que a continuación relacionamos y quienes son financiados por la guerrilla para el trabajo con la población y la construcción de su nuevo movimiento Marcha Patriótica el cual eliminaremos al igual que en años anteriores: FENSUAGRO, ASOCAMNDES, CONAP, CND, ANDESCOL, REINICAR, FUNHASCOL, MANE, ANDAS, MESA NACIONAL, CASA DE AMISTAD CON VENEZUELA, FEDERACION NACIONAL SINDICAL NUEVO LIDERAZGO CAMPESINO.
Advertimos también, a la dirigencia que ya sabemos que son la avanzada de la guerrilla en las ciudades y lo único que buscan es ayudarles, que de seguir promoviendo estas actividades públicas en contra del estado legalmente constituido también serán declarados objetivo militar por nuestra organización.
NO NOS IMPORTA SI ESTAN PROTEGIDOS MALPARIDOS HIJUEPUTAS, PORQUE AL IGUAL DE NADA LES VA A SERVIR, LES QUEDA POCOS DIAS PARA ABANDONAR LA CIUDAD SAPOS HIJUEPUTAS
Esperamos acabar pronto con esta plaga por una Colombia libre de UP
Cundinamarca Colombia mayo de 2012
BLOQUE CAPITAL D. C


domingo, 18 de marzo de 2012

FARC: NO HABRÁ LIBERACIONES SI SANTOS NO PERMITE VISITA HUMANITARIA A GUERRILLEROS PRESOS

 

insurgente.org

18/03/2012

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron este sábado estar listas para iniciar el proceso de liberaciones de 10 de sus retenidos, pero insistieron en que antes de eso el presidente de ese país, Juan Manuel Santos, debe permitir la visita humanitaria de activistas a los centros de reclusión donde se encuentran guerrilleros presos.

Por medio de un comunicado, las FARC recalcaron en que ya está preparada la logística de las liberaciones de 10 personas, que se llevará a cabo en dos jornadas y que según la activista humanitaria Piedad Córdoba, será antes del 3 de abril de este año.

El grupo insurgente insistió en que manifestaba su “acuerdo con los ítems del protocolo de seguridad”, pero subrayaron que previo al proceso de liberación unilateral “sólo hace falta que el presidente Juan Manuel Santos permita la visita humanitaria proyectada por Mujeres del Mundo por la Paz a los prisioneros políticos y de guerra en los centros de reclusión del país”.

“Es un contrasentido que el gobierno de Colombia niegue la existencia de estos solo para obstruir dicha visita, cuando el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC, atendiendo un derecho de petición, acaba de reconocer la existencia de 15 mil prisioneros políticos. Esta es una realidad inocultable en un país que sigue atravesando décadas de conflicto armado”, indica el texto.

Este viernes, la organización Colombianas y Colombianos por la Paz afirmó que el proceso de liberación de los 10 secuestrados en poder de las FARC tendrá como fecha máxima el 3 de abril.

“Creemos que a finales del mes, como le hemos venido diciendo (se den las liberaciones), no estamos diciendo que sea en Semana Santa, sino que de pronto cualquier circunstancia puede ocurrir y que se vaya entre el 1, 2 o 3 de abril”, precisó Córdoba.

Los gobierno de Colombia y Brasil, junto a la representación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la organización Colombianos y Colombianas por la Paz, suscribieron el protocolo de seguridad y coordinación para esta liberación unilateral.

El protocolo establece que como mediadora participará Piedad Córdoba, quien desde 2008 ha facilitado la entrega de policías, políticos y militares retenidos por el grupo insurgente.

Las FARC anunciaron en diciembre pasado que liberarían unilateralmente al militar Luis Alfonso Beltrán Franco y a los policías Carlos José Duarte, César Augusto Lasso Monsalve, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero y José Libardo Forero.

Posteriormente, el 26 de febrero pasado el grupo armado informó que liberarán a todos los cautivos y no sólo a seis y aseguraron que a partir de este año proscribirán de la práctica de las retenciones en su accionar revolucionario.

domingo, 26 de febrero de 2012

DECLARACIÓN PÚBLICA: LAS FARC-EP ANUNCIAN LA LIBERACIÓN DE TODOS LOS PRISIONEROS DE GUERRA


Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, 26 de febrero de 2012
 

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejercito del Pueblo (FARC-EP) informaron este domingo a través de un comunicado que liberarán a los diez retenidos y no sólo a seis como lo habían anunciado en diciembre pasado y agradecieron la disposición “generosa del Gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff”.

“Queremos comunicar nuestra decisión de sumar a la anunciada liberación de los seis prisioneros de guerra, la de los cuatro restantes en nuestro poder”, expresa el texto en el que manifiestan sus “sentimientos de admiración” hacia los familiares de los soldados y policías retenidos.

Las FARC solicitan a través del comunicado difundido en su página oficial www.farc-ep.com, que la activista de Colombianos y Colombianas por la Paz y dirigente de Asfamipaz, Marleny Orjuela, acuda a recibir a los diez retenidos el día de la liberación, que se estima sea a finales del mes de marzo.

“Estamos listos a concretar lo que sea necesario para agilizar este propósito. Colombia entera y la comunidad internacional serán testigos de la voluntad demostrada por el Gobierno de Juan Manuel Santos que ya frustró un feliz final en noviembre pasado”, agregan en el comunicado difundido a través de su portal en internet.

El grupo armado de Colombia destaca que tras la liberación de los diez retenidos “proscribimos la práctica de ellas (retenciones) en nuestra actuación revolucionaria (…) Es hora de que se comience a aclarar quiénes y con qué propósitos secuestran hoy en Colombia”.

He aqui el comunicado completo:

“DECLARACIÓN PÚBLICA
Sobre Prisioneros y Retenciones

Cada vez que las FARC-EP hablamos de paz, de soluciones políticas a la confrontación, de la necesidad de conversar para hallar una salida civilizada a los graves problemas sociales y políticos que originan el conflicto armado en Colombia, se levanta enardecido el coro de los amantes de la guerra a descalificar nuestros propósitos de reconciliación. De inmediato se nos endilgan las más perversas intenciones, sólo para insistir en que lo único que cabe con nosotros es el exterminio. Por lo general, los mencionados incendiarios nunca van a la guerra, ni les permiten ir a sus hijos.

Son casi 48 años en lo mismo. Cada intentona ensayada ha redundado en un subsiguiente fortalecimiento nuestro, frente al cual vuelve a agrandarse la embestida y a reiniciarse el círculo. El fortalecimiento militar de las FARC de hoy se levanta en las narices de quienes proclamaron el fin del fin y los incita a proclamar la necesidad de acrecentar el terror y la violencia. Por nuestra parte consideramos que no caben más largas a la posibilidad de entablar conversaciones.

Por eso queremos comunicar nuestra decisión de sumar a la anunciada liberación de los seis prisioneros de guerra, la de los cuatro restantes en nuestro poder. Al agradecer la disposición generosa del gobierno que preside Dilma Rousseff y que aceptamos sin vacilación, queremos manifestar nuestros sentimientos de admiración para con los familiares de los soldados y policías en nuestro poder. Jamás perdieron la fe en que los suyos recobrarían la libertad, aún en medio del desprecio y la indiferencia de los distintos gobiernos y mandos militares y policiales.

En atención a ellos, quisiéramos solicitar a la señora Marleny Orjuela, esa incansable y valiente mujer dirigente de ASFAMIPAZ, que acuda a recibirlos en la fecha acordada. A tal efecto, anunciamos al grupo de mujeres del continente que trabajan al lado de Colombianas y Colombianos por la Paz, que estamos listos a concretar lo que sea necesario para agilizar este propósito. Colombia entera y la comunidad internacional serán testigos de la voluntad demostrada por el gobierno de Juan Manuel Santos que ya frustró un feliz final en noviembre pasado.

Mucho se ha hablado acerca de las retenciones de personas, hombres o mujeres de la población civil, que con fines financieros efectuamos las FARC a objeto de sostener nuestra lucha. Con la misma voluntad indicada arriba, anunciamos también que a partir de la fecha proscribimos la práctica de ellas en nuestra actuación revolucionaria. La parte pertinente de la ley 002 expedida por nuestro Pleno de Estado Mayor del año 2000 queda por consiguiente derogada. Es hora de que se comience a aclarar quiénes y con qué propósitos secuestran hoy en Colombia.

Serios obstáculos se interponen a la concreción de una paz concertada en nuestro país. La arrogante decisión gubernamental de incrementar el gasto militar, el pie de fuerza y las operaciones, indica la prolongación indefinida de la guerra. Ella traerá consigo más muerte y destrucción, más heridas, más prisioneros de guerra de ambas partes, más civiles encarcelados injustamente. Y la necesidad de recurrir a otras formas de financiación o presión política por parte nuestra. Es hora de que el régimen piense seriamente en una salida distinta, que empiece al menos por un acuerdo de regularización de la confrontación y de liberación de prisioneros políticos.

Deseamos finalmente expresar nuestra satisfacción por los pasos que se vienen dando hacia la conformación de la comisión internacional que verificará las denuncias sobre las condiciones infrahumanas de reclusión y el desconocimiento de los derechos humanos y de defensa jurídica, que afrontan los prisioneros de guerra, los prisioneros de conciencia y los presos sociales en las cárceles del país. Esperamos que el gobierno colombiano no tema y no obstruya esta legítima labor humanitaria propulsada por la comisión de mujeres del continente.

domingo, 15 de enero de 2012

CARTA DE TIMOLEÓN JIMÉNEZ, COMANDANTE ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP, A MEDÓFILO MEDINA



Doctor Medófilo Medina
Bogotá.

Apreciado Profesor:

Con mi saludo quisiera hacerlo partícipe de la voluntad varias veces expresada por el Camarada Alfonso Cano de dar respuesta a su carta abierta. Es obvio que las circunstancias que lo asediaban hicieron imposible la materialización de su propósito.

Si me lo permite, muerto el Comandante en combate, intentaré sin pretensión satisfacer en parte sus inquietudes, salvando el hecho de que usted le haya escrito a él en consideración a la relación personal y política que sostuvieron en un ya lejano pasado. A veces me asalta el pensamiento de que quería usted entablar más un intercambio con el antiguo camarada que con las FARC.

Es que no es fácil relacionarse en las condiciones actuales del país con nosotros. Existe un prisma mediático establecido, que ubica de inmediato en la picota a quien ose asumir una visión distinta a la pregonada por el poder. Eso del pensamiento único es mucho más que una consigna.

Adopta consecuencias letales, trascurre por el ostracismo y el olvido, la estigmatización, el fin definitivo del empleo, la intimidación, la ruina, la cárcel, hasta llegar incluso a una muerte anodina.

Su valentía merece reconocimiento. Como académico de criterio independiente, se arriesga a pasar de la efímera gloria concedida por sus francos cuestionamientos, a la irredimible condena por haberse prestado a servirnos de incauto instrumento. Todo dependerá de lo que los depredadores de oficio puedan obtener una vez se lancen hambrientos sobre nuestras consideraciones. Es eso en realidad lo único que les interesa, un flanco nuevo por el cual intentar desangrarnos.

El por qué de la guerra

El primer subtítulo de su carta dice: Los colombianos necesitamos entender el por qué de la guerra, lo cual nos confirma que usted no se encuentra solo y que un importante sector del pensamiento social espera sin prevenciones lo que podamos decir. El movimiento que se firma Colombianas y Colombianos por la Paz parece haberlos decepcionado un tanto, en atención a que en su parecer terminó absorbido por las urgencias emanadas del intercambio humanitario.

Quizás no resulte conveniente la generación de ese tipo de distancias.

Tal vez lo que en el camino la senadora Piedad Córdoba y otras personalidades han comprendido, es que resulta más fructífero para la paz de Colombia asumir tareas prácticas y concretas por la vida y la libertad de sus compatriotas, que enfrascarse en sesudos intercambios epistolares que generen un mar de especulaciones. Son puntos de vista, no necesariamente contradictorios, y que bien podrían marchar de la mano en una misma dirección. Es cuestión de sumar antes que dividir.

Pero expone usted en su apoyo argumentos que son respetables. El debate abierto y público de opiniones en torno a la inevitabilidad de la guerra y las posibilidades de la paz es urgente. Creemos que él envuelve una discusión amplia sobre las realidades económicas, sociales, políticas, culturales y hasta ambientales del momento contemporáneo mundial, latinoamericano y nacional. Nunca le hemos temido a eso, por el contrario, nuestro alzamiento en armas obedece a que siempre se nos han cerrado las puertas para tomar parte en él.

Usted no lo sabe, tal vez porque el tipo de vida que le implica su vocación por la investigación social y la enseñanza es muy diferente al nuestro.

Pero eso que llama dificultades políticas y técnicas o los avatares de la guerra que podrían dificultar un intercambio fluido, significan en realidad que las veinticuatro horas del día hay sobrevuelos sobre nosotros ubicando la mínima señal eléctrica, de radio, teléfono o internet para molernos a bombas. Sin hacerle mención de las enormes operaciones terrestres que buscan exterminarnos.

Es una verdadera hazaña lograr hoy día comunicarnos con el resto del mundo. No solemos hablar de esto pues automáticamente nos exponemos a la furiosa jauría, siempre presta a escarnecernos por pretender aparecer como inocentes víctimas. Tal vez ustedes logren valorar la importancia de que nuestros adversarios otorguen garantías efectivas para nuestro ejercicio político. Valdría la pena que en aras de la paz intentaran también hacer conciencia en ellos al respecto. Pero no creemos que sus misivas en ese sentido cuenten con la difusión de las que nos dirigen.

Muy probablemente los tratarían de algo muy semejante a ingenuos útiles.

Precisamente este conflicto es un debate armado en el que una de las partes, representada por el Estado, emplea todo género de recursos con el propósito de impedir la expresión del pensamiento de la otra. En el medio han estado siempre los que inclinados hacia nuestras posiciones terminan siendo víctimas de la persecución, así como quienes en aras de su tranquilidad han asumido que de lo que se trata es de decir cosas que halaguen a los poderosos, recurriendo por pulcritud al ingenio.

Qué bien le haría a la democracia y la paz que su carta contribuyera a abrir una brecha por la que el ciudadano corriente pudiera conocer la argumentación de las FARC y sopesar nuestra visión actual del país y nuestra propuesta hacia el futuro. La generalidad de su exposición parece apostar a la idea de que conseguirlo es un asunto sencillo, ligado fundamentalmente a una cuestión de voluntad personal. Así se desprende incluso de su ilación histórica, de acuerdo con la cual haber surgido fue justo, pero en cambio persistir hoy es infundado.

La democracia colombiana

Usted debe conocer que al interior del universo de los medios de comunicación circulan diccionarios para uso de redactores y presentadores. En ellos se define de modo categórico el listado de los términos que pueden ser usados y el sentido imperativo en el que deben emplearse. Imperialismo y oligarquía son, por ejemplo, palabras en absoluto desuso, que deben ser puestas en su adecuado lugar de ridiculeces cuando algún trasnochado vocero de extremistas las traiga a cuento. Existe un solo léxico admitido, y con el lenguaje unas únicas realidades permitidas.

Según estas, el sistema multipartidista y de elecciones periódicas promovido desde la Casa Blanca, es el máximo ideal democrático alcanzado por la humanidad. En nombre de él pueden invadirse y bombardearse países y pueblos enteros, desestabilizar gobiernos no afectos, o imponer por la fuerza autoridades transitorias o definitivas. Siempre con el sano y loable propósito de dar paso a las economías de mercado, a la millonaria inversión extranjera, a la exacción descarada de recursos naturales, al enriquecimiento apresurado de una élite privilegiada.

Nuestro modo de ver las cosas es distinto. Se parece más al del asesinado Presidente Lincoln. Gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo.

Sobra decir que el régimen colombiano se ajusta más a las previsiones difundidas por el Washington de Bush y Obama. Se humilla ante ellas.

Nosotros creemos que no son coincidentes los intereses de las clases privilegiadas con los de los millones de destinatarios de sus políticas. Creemos que los de abajo tienen su propia visión de las cosas y nos identificamos con ella. Promovemos entonces un régimen político distinto.

Que parta de una premisa fundamental, la independencia y la soberanía nacionales. En Colombia debe gobernar un partido o movimiento que se Colección preocupe antes que nada por la suerte de sus habitantes, por elevar el nivel de vida de los más desfavorecidos. Para hacer realidad eso, tal vez sea necesario chocar con los intereses de diversos monopolios económicos de aquí y el exterior. Pero las decisiones políticas fundamentales, y todas las demás, deben apuntar a satisfacer el interés de la mayoría de los colombianos.

Porque la política como tal, en este país y en la mayoría de las economías de mercado, ha perdido por completo su esencia. No se llega al poder para cumplir un determinado programa. Se llega para ejecutar las directrices emanadas de los grandes poderes internacionales. Las economías y los planes de desarrollo nacionales y locales están condenados a cumplir con el libreto del FMI, el Banco Mundial y la OMC, entre otras instituciones.

Cada país y provincia tienen ya su destino fijado en una cumbre previa. Ningún gobierno puede salirse del guión establecido.

Si alguno lo pretendiere, será inmediatamente tachado de antidemocrático y quedará expuesto a peligrosas sanciones. Definitivamente eso no puede ser admitido en verdad como democracia. El ejemplo más a mano lo tenemos en Colombia. En la más reciente campaña presidencial los candidatos que quisieron contar con una mínima posibilidad de victoria, estuvieron obligados a declarar en sus propios estilos que continuarían con la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social.

Esa era la única línea que se consideraba como democrática.

Ninguna otra posibilidad contaba con la más mínima esperanza. Si recuerda usted las últimas elecciones regionales y locales, el tan promocionado ex guerrillero que terminó elegido a la alcaldía de Bogotá, tuvo que romper con el movimiento de izquierda del que hacía parte, declarar sin pudor su disposición a vincularse al proyecto de Unidad Nacional del Presidente y hasta identificarse con el cadáver político de Álvaro Gómez.

Sólo con tan denigrante muestra de sujeción a los dictados del gran capital podía contar con su aquiescencia y por tanto terminar electo.

Como producto de eso, y no creo que usted se niegue a reconocerlo, el ejercicio de la política en los marcos institucionales de hoy, está vaciado por completo de contenido ideológico. Es que hasta la noción de ideología fue proscrita. Las campañas electorales se reducen a estrategias de marketing en las que cuentan son los capitales invertidos en la orgía publicitaria.

Capitales que tendrán que rendir sus beneficios desde las administraciones elegidas. Aspiraciones personalistas ligadas a los más bajos propósitos y encubiertas por floridos discursos que no dicen nada.

Ante tamaña realidad, los de abajo, el pueblo raso del que los usos corrientes prohíben hablar, no cuenta con posibilidad legal de expresar sus intereses. Se lo pretende arrastrar dentro de partidos y grupos nepotistas y corruptos, que sólo le producirán enormes decepciones. Por eso, para hacer valer sus derechos, la gente no tiene más alternativa que apelar a las calles, a las carreteras, a los paros y asonadas para lograr ser atendida.

Es ese estrecho marco, reforzado por la violencia represiva y criminal del Estado, el que explica la resistencia popular a la represión, y la existencia y persistencia del alzamiento armado en Colombia.

Al tiempo que imprime forma objetiva al contenido de una solución política.

Esta no puede entenderse sino como un replanteamiento del orden existente. No se trata de que guerrilleros arrepentidos y previamente desacreditados en extremo, entreguen las armas, se sometan al escarnio mediático y jurídico, para luego, con la espada pendiendo de un hilo sobre sus cabezas, ingresar al mercado de la política partidista a fin de hacer coro a las mentiras oficiales. De lo que se trata es de reconstruir las reglas de la democracia para que se debatan ideas y programas en igualdad de oportunidades.

Sin el riesgo de ser asesinados al llegar a casa. O desaparecidos y torturados por una misteriosa mano negra que ya se anuncia que existe, como aquellas fuerzas oscuras que exterminaron a la Unión Patriótica bajo la mirada impasible de la clase política colombiana. Es justo que se abra un debate público y libre sobre estos asuntos, que se pueda hablar de estos temas sin ser arrollados de inmediato por los monopolios informativos concertados.

Porque hasta de eso se trata en una solución política, de cómo poner freno a la intolerancia del unanimismo mediático.

Un escepticismo fundado en la experiencia

Profesor, créame cuando le digo que admiro su coraje. Es imprescindible en cualquier sociedad la actividad de la gente que adversa con altura. Tal vez no estemos de acuerdo con todo lo que plantea, pero reconocemos su honestidad y nos inspira respeto. Verá, nuestro análisis de la sociedad colombiana no puede restringirse al examen de las individualidades. Usted mejor que nadie sabe que un enfoque científico, implica el reconocimiento de que los intereses de las clases inmersas en el proceso histórico, tienen mayor relevancia que la actuación de los personajes.

Varios de nuestros contradictores, desde espectros distintos, critican lo que llaman nuestra ceguera ante las positivas señales planteadas por Santos desde su llegada misma al gobierno. Que su reconciliación con Chávez y Correa, que su concertación con las cortes, que haber incorporado a Angelino, que sus guiños a la oposición, que su disposición a los derechos humanos, que su ley de víctimas y de restitución de tierras, que su voluntad de paz. Se empeñan en convencernos de que sumarse a Santos refuerza la lucha contra la extrema derecha fascista que representa Uribe, y enrumba el país por la senda de las reformas democráticas. Están confundidos cuando menos.

Santos no se distanció un milímetro de los intereses de las grandes corporaciones transnacionales que patrocinó la confianza inversionista de Uribe.

Lo que nos muestran sus locomotoras es la extrema radicalización de las prácticas neoliberales, la aceleración incontrolada de la deuda externa, la más desvergonzada entrega de nuestras riquezas naturales, el arrasamiento ambiental en beneficio de los monopolios, la prelación por la agroindustria exportadora en perjuicio de la economía campesina. Las distancias políticas que separan a Uribe de Santos no son muy distintas a las que separan a Bush de Obama o a Mariano Rajoy de Zapatero.

Todo eso a la par con la profundización de la guerra, los bombardeos y la multiplicación de operaciones militares en las zonas agrarias, las capturas masivas silenciadas por la prensa en distintas regiones del país, el asesinato de dirigentes sindicales y populares, particularmente de reclamantes de tierras, su ley de seguridad contra la protesta ciudadana, sus programas de multiplicación carcelaria, etcétera. Su proyecto de reforma a la justicia resultó chocando de frente con las cortes y en cambio resucitó la justicia penal militar para reforzar aún más la impunidad.

Y ya sabemos cómo, sólo mediante una gigantesca movilización estudiantil, se logró frenar su proyecto de privatización de la educación universitaria.

Quizás lo que está influyendo a distintas oenegés para salir en su defensa, son la fronda burocrática y los acuerdos de asesoría y asistencia, es decir los contratos implicados en la reglamentación de la ley de víctimas y restitución de tierras, para los cuales se hace ostentación de multimillonarios presupuestos que, seguramente, inspiran los buenos sentimientos de muchos sectores. Por la plata baila el perro dice el viejo refrán colombiano, del cual nos sentimos sincera y radicalmente distanciados.

Usted insiste en que expresemos una opinión ampliada sobre esta ley.

Para ser sincero, las expectativas que nos despierta se parecen mucho a las que nos inspiró la aprobación de la ley de justicia y paz con la que se pretendió embrollar el problema paramilitar y reparar en primera instancia a las víctimas. Astutas maniobras para neutralizar la opinión internacional y cooptar opositores. Sus posteriores desarrollos, ampliamente conocidos, hablan por sí solos de sus falsas bondades. Los mismos personajes que asumieron la Comisión de Reparación vuelven a aparecer encabezando esta nueva aventura, lo cual resulta de por sí bastante diciente.

Sectores serios de la izquierda, en diversas publicaciones, han señalado ya repetidamente sus reparos, a los cuales sin dudar nos sumamos. Sería muy largo explayarnos aquí. Pero no sobra advertir que son los intereses de las multinacionales y grandes capitales locales, los que exigen una normalización o legalización de las tierras en las que adelantan o piensan adelantar sus proyectos de inversión agroindustrial. La urgencia de reglas claras apunta a preferir el derecho de terceros ocupantes de buena fe, con los que los modestos despojados tendrán que pactar sus cuotas de participación, perdiendo para siempre la posesión de su tierra y su proyecto de vida.

El derecho de las víctimas a retornar a su lugar de origen o reubicarse en otro, se consagra sujeto extrañamente a los marcos de la política de seguridad nacional, lo cual debía resultarles preocupante. Llama la atención que la exclusión del derecho a las víctimas del despojo anteriores a 1991, deja por fuera de plano a los campesinos desterrados en el Magdalena Medio durante la embestida paramilitar de los ochenta. Curiosamente esa región comprende las mejores tierras del país para el cultivo de la palma.

Y una mención de Perogrullo, una cosa son los términos judiciales previstos en la ley y otra los reales que consumen los largos contenciosos ante los jueces.

Con relación a los sectores extremistas del latifundio, el paramilitarismo y mismo empresariado que se oponen a la aplicación de tal ley, cabe tener presente que si no representan una mayoría significativa en el entorno de los intereses involucrados en la normalización del derecho de propiedad, terminarán aislados. No podrán impedir la realización de los urgentes requerimientos del gran capital. Será éste el encargado de delimitar con el tiempo el verdadero alcance de la norma, y no serán los derechos de los desplazados los que terminarán imponiéndose. A menos que ocurra un cambio radical en este país, el cual no va a provenir, estamos seguros, del que algunos juzgan buen corazón de Santos.

Si por desgracia, fueran esos sectores radicales los que cuentan con el mayor peso, nuestro país va a verse abocado a una nueva y terrible ola criminal de masacres, asesinatos y destierros, los cuales solo vendrían a demostrar que Santos no fue más que la vana ilusión de algunos, en el sentido de representar sectores sociales distintos a las mafias y el lumpen que defendió su antecesor. Resulta así sospechosa la proclamada intención gubernamental de profundizar la guerra total contra nosotros antes que contra aquellos. Mal puede salirse a proclamar la necesidad de respaldar al actual gobierno. Antes bien, creemos que adquiere una urgencia acuciante denunciar sus demagógicas promesas y sobre todo su actuación completamente contraria a ellas.

Un poco de historia

La extensión de los temas implicados en su carta riñe con las circunstancias y el tiempo que nos permite la confrontación. El rigor académico exigiría en realidad que los argumentos en los que cifra usted ciertas afirmaciones acerca del pasado histórico, fueran expuestos con mayor lógica y amplitud, para poder sopesarlos en su justo valor. De alguna manera la naturaleza de su escrito lo impide, lo cual puede terminar por conducirnos a un vano enfrentamiento de supuestos inadecuadamente fundamentados.

Sin embargo, me permito señalar algunos hechos que creo podrían enriquecer aún más sus apreciaciones.

Sin desmedro de la importancia que merece el estudio del paro cívico nacional de 1977, creo que el referente básico para la comprensión de los desarrollos posteriores de la historia colombiana no deja de ser el 9 de abril de 1948. De allí surgió la certeza de que cualquier alternativa política democrática, progresista, antiimperialista y popular estaba sentenciada a muerte por los sectores económicos y políticos dominantes en nuestro país. La convicción de que un levantamiento general de las multitudes inconformes estaba condenado al fracaso si no contaba con una dirección seria, madura, experimentada y consecuente. La legitimación del derecho del pueblo a alzarse en armas cuando la violencia oficial y privada se ensañara contra él.

También la inolvidable lección de que por más contradicciones que puedan existir al interior de las clases dominantes del país, estas terminan por unirse en un frente único y brutal cuando quiera que juzgan que el populacho se creció envalentonado a reclamar sus derechos. La pusilánime y ofídica actitud de la dirección liberal reunida con Ospina Pérez en palacio, ocupará siempre la memoria popular cuando se trate de graficar la traición contra toda una nación enardecida. Pero por sobre todo un aspecto de la historia nacional que usted apenas referencia para de alguna manera ponerlo en contra nuestra, la perversa intervención de los Estados Unidos.

Casi a la manera de un faro gigantesco que con su haz de luz rompe las tinieblas para conducir a buen puerto una embarcación en medio de la noche oscura, la correcta interpretación del papel desempeñado por la IX Conferencia Panamericana en el asesinato de Gaitán, y el señalamiento posterior contra el Partido Comunista como autor de ese hecho, ponen de manifiesto el trágico destino de nuestro país bajo la égida de la Doctrina de Seguridad Nacional adoptada tras la segunda guerra mundial por el Estado norteamericano. La teoría del enemigo interno que se encargarían de inculcar a todas las fuerzas armadas del continente dejaría una huella infame.

Son demasiadas cosas juntas como para menospreciar la trascendencia del acontecimiento. Es claro que con él se prefigura la suerte actual de Colombia. Hasta en algunos detalles sorprendentes, como que el primer designado a la Presidencia llevaba el apellido Santos. La misma sangre azul de los que pasan y vuelven a dirigir el país. Había también un Lleras, del mismo pedigrí del ministro del interior actual. Y así, de prisa, valdría la pena recordar que el afán del fanático falangista Laureano por una salida militar a la crisis, terminó por servir a Ospina para convencer a al liberalismo de la conveniencia de una arreglo amigable.

Un nuevo episodio de la rivalidad entre esas dos familias conservadoras tuvo lugar durante el paro del 14 de septiembre. El llamado ospinopastranismo, resentido contra la tenaza Álvaro-Lopista que lo excluía de la burocracia, optó por sumarse a la convocatoria de paro, aupando a la UTC a salir a la calle a sumarse a los 3 millones de arrepentidos que habían votado en el 74 por Alfonso López. Era su pequeño desquite por el 9 de abril. Cuando la protesta social se desbordó incontenible, los godos echaron atrás, interesados apenas como estaban en puestos y contratos.

Son antecedentes que se olvidan a la hora de estimar la sinceridad de la voluntad de paz de Andrés Pastrana, hijo de Misael, cuando decidió jugarse un diálogo en el Caguán.

Eso de la intervención norteamericana se convirtió en una atrocidad mundial en los años sesenta del siglo pasado. El pavor al imaginario despliegue soviético y a otra Cuba, en medio del renacer independentista de África y Asia, sofisticó la Doctrina de Seguridad Nacional a la modalidad de la contrainsurgencia aprobada por John F. Kennedy. De ella provendrían el escalamiento de la agresión a Vietnam, la matanza de medio millón de indonesios en nombre del anticomunismo, el golpe militar contra Juan Bosh y la intervención militar en República Dominicana, el golpe en Brasil contra el gobierno de Joao Goulart. Y el Plan LASO que involucraría a la región agraria de Marquetalia primero, y luego a Riochiquito y otras zonas del país.

Mal puede entonces compararse la naturaleza de los conflictos agrarios en el Sumapaz o el Tequendama, en defensa de la vida y de la propiedad de la tierra contra la voracidad latifundista, con la campaña terrorista anticomunista desplegada por el imperialismo en todo el orbe y aprovechada por la oligarquía liberal conservadora para eliminar la oposición a su Frente Nacional. Los intereses en juego eran completamente distintos. Cuando los campesinos marquetalianos se dirigieron al país y al mundo entero, pidiendo solidaridad para evitar ser agredidos como se tramaba, ofrecieron en cambio un diálogo que fue rechazado de plano y se trocó por bombas y metralla. De allí brotaría el histórico Programa Agrario que definió el carácter de su lucha.

Se trataba de una lucha de índole política, por el poder para el pueblo. Ni en ese Programa Agrario, ni en ningún documento posterior de las FARC hasta la fecha de hoy, se ha planteado jamás que como organización político militar nuestra meta sea la toma del poder tras derrotar en una guerra de posiciones al Ejército colombiano, como se repite una y otra vez por todos aquellos que insisten en señalarnos la imposibilidad de ese objetivo.

Desde nuestro nacimiento las FARC hemos concebido el acceso al poder como una cuestión de multitudes en agitación y movimiento. Así como con la táctica de la combinación de las formas de lucha definimos que no desdeñamos ninguna de las vías que las clases dominantes nos permitan u obliguen a emplear.

Desde luego que esa es otra discusión que desborda el tema de que nos ocupamos. Déjeme decirle en cambio, Profesor, que cuando se estudian fenómenos complejos, hay que tener los dos ojos abiertos, para no incurrir en el error de mirar un solo aspecto. Si la desmovilización de las guerrillas liberales y comunistas que se sucedió en el país en el año 1953 no condujo a la paz definitiva, a quienes menos puede imputárseles la responsabilidad es a los comunistas. Los movimientos de autodefensa del sur del Tolima se trasladaron al oriente de ese departamento, a Villarrica y sus alrededores, ilusionados con las promesas oficiales y dispuestos a convertirse en pacífico movimiento agrario.

De allá los sacarían a la brava los planes militares de la dictadura de Rojas Pinilla, en uno de los dramas humanos más terribles y conmovedores de la historia colombiana. La guerra de Villarrica aparece en crónicas de la época, como crudo testimonio del trato que confieren los dueños del poder en Colombia a quienes confían ingenuamente en sus palabras. De esa auténtica diáspora terminarían surgiendo las colonias agrarias del Ariari, Guayabero, Duda, perseguidas igualmente con saña en años posteriores.

El pequeño foco campesino dirigido por Jacobo Prías Alape y Manuel Marulanda Vélez, que optó por penetrar a las profundidades de la montaña y fundar la región de Marquetalia, sería atacado una década después, tachado de república independiente.

Usted reconoce no ser un experto en las FARC. Al parecer hay especialidades académicas sobre nosotros. Que sepamos, ninguno ha llegado acá nunca a entrevistarnos. Es lo menos que podría esperarse de quienes escriben libros o dictan conferencias sobre nuestra lucha. Cosas de la ciencia social posmodernista. La desconfianza al discurso del poder no es cuestión gratuita. Ya le hablaba de Villarrica. Está también lo sucedido con Guadalupe Salcedo y otros jefes guerrilleros desmovilizados. Carlos Pizarro. ¿Usted de veras cree que tiene alguna presentación decir que el genocidio contra la Unión Patriótica hubiera sido evitado por la reacción ética de fuerzas considerables de opinión surgidas como reacción del abandono de las armas por nosotros?

El exterminio de la Unión Patriótica se halla enmarcado dentro de la estrategia del denominado conflicto de baja intensidad, una versión más avanzada de la Doctrina de Seguridad Nacional. La UP era uno de esos partidos antidemocráticos que según el documento de Santafé debía ser neutralizado por promocionar el estatismo. Si usted hace memoria, tal vez recuerde que no sólo se persiguió de manera implacable a la Unión Patriótica, sino que con ella perecieron también los más destacados defensores de los derechos humanos, los dirigentes sindicales, campesinos y populares más comprometidos en el conflicto con las recién aparecidas políticas neoliberales. Más tarde no sólo se asesinó a los líderes sino que fue emprendida una diabólica operación de exterminio generalizado, desplazamientos y terror.

Usted dice bien, todo ello producto de una impúdica alianza entre sectores de las Fuerzas Armadas, mafias del narcotráfico, gamonales políticos y paramilitares. Pero soslaya que aquello se constituyó en una verdadera política de Estado, auspiciada y consentida desde el Pentágono. Excluya los muertos de la Unión Patriótica, caídos, según usted, por obra de nuestra utópica y catastrófica decisión de sentarnos en dos sillas. ¿Cuántos suman? ¿5.000? Resultan en realidad un porcentaje mínimo en el espantoso holocausto en que las clases dominantes sometieron a nuestro país en las últimas tres décadas. ¿Fueron dique de contención de semejante avalancha de sangre las fuerzas políticas y corporativas que hubieran actuado por obra de nuestra desmovilización?

Profesor, lo que ha sufrido nuestro país durante décadas es la siniestra práctica fascista de seguridad nacional con traje de democracia. Esa no cambia porque el Presidente haya sido Valencia, Belisario (¿Recuerda el Palacio de Justicia?), Gaviria, Samper, Uribe o Santos. Mientras los colombianos en conjunto no tomemos la decisión real de apelar a todas nuestras reservas políticas, sociales, culturales y éticas a fin de desterrar de los cánones constitucionales y legales esa perversa concepción de Estado, que encarnan en primer término las fuerzas militares y de policía, el fin del conflicto y la paz permanecerán muy distantes. En ese contexto, la voluntad de paz adquiere visos complejos, que superan de lejos la decisión unilateral de entregar armas.

Unas precisiones necesarias

Al igual que sucede con el desconocimiento de la situación que soportan en las cárceles del país una considerable proporción de colombianos encerrados por cuenta de su pertenencia a las FARC, al lado de los cuales una porción notablemente mayor de compatriotas paga entre rejas su vocación por la lucha social y política, da la impresión de que para mucha gente en nuestro país los guerrilleros heridos o muertos en combate no existieran, o al menos se tratara de unos seres humanos inferiores cuya deleznable vida puede ser truncada sin que le importe a ninguno.

Pero no es así, en verdad, Profesor. Dentro de las miles y miles de víctimas del fascismo en nuestro país, hay que incluir también a las valerosas mujeres y hombres que entregaron su vida o su integridad física combatiéndolo.

Y un razonamiento elemental conduce a hacerlo. Se trata de colombianas y colombianos que comprendieron la necesidad de luchar por un país mejor, y asumieron esa tarea conscientes de los enormes riesgos que les deparaba. El alzamiento armado está reconocido como la forma más elevada de la lucha política, es decir que hace parte del aluvión de formas de actividad que persiguen el objetivo del poder para el pueblo. No es ajeno a este, y es más, no podría existir si no contara con una enorme base popular de apoyo.

Puede parecer ingenioso y hasta despertar aplausos, pero no resulta convincente trazar una frontera que separe a la guerrilla de la lucha popular, ni reclamarle de manera independiente cuáles puede contar como suyos entre los éxitos conseguidos a favor de las masas oprimidas. Las luchas de todos los de abajo conforman un frente y sus conquistas o reflujos benefician o aplazan el acercamiento al objetivo general de redención social. Desde luego que examinar las cosas así se corresponde a la óptica de clase de los explotados. Otras visiones, animadas muchas veces por la idea de una neutralidad inexistente, en realidad hacen parte y sirven a los intereses de los de arriba, a la burlona sonrisa de los sectores dominantes.

La lucha popular en su conjunto ha conseguido muchas cosas y la sola pregunta, cuando menos, destila cierto veneno, bien sea de naturaleza nihilista o francamente burgués. De la lucha armada de veinte años que precedió a los Acuerdos de La Uribe, se derivarían para el país efectos verdaderamente modernizantes que implicaron importantes avances. Desde luego que unidos a los clamores y reclamos de muchos otros sectores, ya lo decía atrás. No se trata de metas acabadas, sino especies de postas para el posterior relevo que lleve las cosas más adelante.

¿A quién en Colombia le parece tolerable hoy que el Presidente de la República designe uno a uno los gobernadores y estos luego uno a uno a los alcaldes? ¿Acaso no fueron los tiros y las resonantes denuncias de las guerrillas colombianas las que pusieron en el centro del debate nacional el tema de los derechos humanos? Después se tejería toda una leyenda en torno a la idea de la séptima papeleta que supuestamente sirvió de origen a la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. ¿No fue un clamor mil veces repetido al país por Jacobo Arenas, la necesidad de realizar una Constituyente que relevara la vieja constitución del 86?

Debe sonarles a bofetada en el rostro a los militares colombianos, y más ahora que se aprestan a que el Congreso santista les reviva su fuero militar, el que las FARC afirmemos que a punta de denuncias y tiros también, desempeñamos un rol determinante en la concepción restrictiva que terminó imponiéndose en nuestro país sobre esa jurisdicción especial patrocinadora de escandalosa impunidad. Plinio Apuleyo Mendoza o José Obdulio Gaviria viven amargados, restregándoles a los demás colombianos cómo permiten que la guerrilla se cuele en todas partes. No es la guerrilla, señores trogloditas, son los avances democráticos de la lucha popular.

¿Y el estado de sitio? ¿Y el arrinconamiento del paramilitarismo fascista? ¿Será cierto de verdad que las armas en manos del pueblo no jugaron un papel considerable en ello? La lista que podría ir completándose es muy larga, Profesor. Incluso podría convertirse en un importante tema de estudio en foros universitarios. Nuevamente el tiempo y el espacio me impiden extenderme más. Además de que al hacerlo, de buena fe y sin intención de perjudicar a nadie, podría acrecentar el disgusto de personajes y sectores supremamente peligrosos para la salud de los heroicos compatriotas que, en distintos momentos y lugares, han levantado tan dignas banderas.

Hasta cierta etapa de la lucha armada, anterior a la generalización de la táctica estatal de combatirnos con la fórmula de secarle el agua al pez, nuestra presencia y combatividad en muchas regiones del país, dio origen a que en las alturas del Estado se enteraran de la existencia de esas gentes y la suma de adversidades que pasaban. El afán de aislarlas de nosotros, condujo por una especie de carambola, a que así se tratara de trochas llegaran a muchos pueblos y veredas, vías por las cuales circulara un carro de línea, escuelas donde los niños pudieran educarse, puestos de salud en donde al menos una promotora les suministrara una elemental asistencia.

Hasta la consolidación actual que pregonan practicar en catorce zonas del país las fuerzas militares, ha implicado la atención de algunas de las necesidades angustiosas de la gente. Mal haríamos nosotros en sobreestimar este aspecto sobre los desplazamientos, los encarcelamientos masivos, las persecuciones, los crímenes y el terror generalizado que impone la ocupación militar de extensas áreas, así como el repoblamiento de las mismas con gentes de su fiar. La asistencia social de programas como Familias en Acción, que hace parte de todo lo anterior, no deja de tener el sabor amargo de que jamás habría surgido si la guerrilla no hubiera puesto antes un pie allí. Esto suena indignante, pero no deja de ser útil para dimensionar la mezquindad de los planes oficiales.

En su reciente viaje a Londres, Santos se convirtió en presa de caza de los medios por haberse atrevido a hablar de despenalizar las drogas. En el Pleno de Estado Mayor Central del año 2000, en pleno proceso del Caguán, de manera oficial, las FARC planteamos al pueblo norteamericano, a su Congreso y al gobierno de los Estados Unidos la legalización de las drogas. Y los campesinos de este país llevan décadas hablando del asunto en distintos espacios. Si tal eventualidad llegara a producirse un día, la historiografía oficial se encargaría de ensalzar al actual Presidente como el artífice de tan trascendental medida. No sería la primera vez en la que las clases dominantes colombianas se apropian de viejos anhelos populares para presentarlos como suyos y negar de paso la actuación de los desposeídos en la historia.

La voluntad sincera de paz

Hablando del Caguán, lo invito Profesor a realizar un desprevenido estudio histórico de los Acuerdos que posibilitaron la zona de despeje y los diálogos cumplidos allí. A la luz de las reglas pactadas con Pastrana, haciendo caso omiso de las malintencionadas campañas de prensa, no puede encontrarse un solo hecho de parte nuestra que signifique una violación a las mismas. Fue el Estado quien hizo valer su tesis de dialogar en medio del conflicto, lo cual quería decir que por fuera de la zona de despeje la guerra continuaría con toda su crudeza. La propia Defensoría del Pueblo se encargó de declarar que las supuestas pistas que mostró Pastrana en fotografía para justificar el fin de la zona, eran en realidad antiguas carreteras.

Pero la embestida mediática adquirió tal dimensión en contra nuestra, que Osama Bin Laden o Hussein resultaban ángeles comparados con nosotros.

Lo que jamás ningún analista objetivo se ha detenido a examinar, es la actitud del gobierno, que en la Mesa hablaba un lenguaje y por fuera de ella el contrario. Uno de los Acuerdos fundamentales a que llegamos se llamó la Agenda Común por el Cambio para una Nueva Colombia, la relación precisa de los temas que ocuparían la discusión en la Mesa de Diálogos: El contenido de los acuerdos de paz, la doctrina militar, las reformas democráticas al sistema político, el modelo de desarrollo económico, el régimen tributario, el empleo y la atención social, la tierra, la política de explotación de los recursos naturales, las relaciones internacionales y el tratamiento social al problema del narcotráfico.

En tres años de conversaciones, el gobierno se dio maña para que ni siquiera uno de esos puntos fuera abordado en los diálogos. En medio centenar de audiencias públicas a las que concurrieron más de 30.000 colombianos con sus propuestas sobre los temas específicos de las convocatorias, y en un sin número de formales Mesas Redondas con sectores de la producción y la academia, fueron debatidos temas de trascendencia para la vida y el futuro del país. Se suponía que la Mesa de Diálogos se encargaría del examen de lo concluido en todos esos eventos. En eso consistía el proceso, de conformidad con las reglas pactadas. Ni una sola vez, absolutamente ni una, el gobierno posibilitó dar paso en el orden del día de las reuniones a ese asunto.

Contrariamente a lo que se comprometía en la Mesa, públicamente declaraba todo el tiempo que temas como el Plan Colombia, los acuerdos de ajuste con el FMI, el Plan Nacional de Desarrollo, las reformas constitucionales tipo régimen de transferencias, o legales como el nuevo código minero no hacían parte de ningún tipo de debate con la guerrilla. O sea que borraba con el codo los compromisos firmados con Manuel Marulanda Vélez, difundidos ampliamente por la prensa nacional. Y sin embargo, nadie hablaba de ello. Era como si no estuviera pasando. Lo que se revelaba todos los días al país era que las FARC no tenían la menor voluntad de paz, que en cada respiración estaban violando los acuerdos.

De ese modo quedaba patente la verdadera intención oficial, lo único que nos reservaba era el derecho a la rendición sin condiciones. El gobierno era consciente de que si no lo lograba, al menos ganaba el tiempo que necesitaba para readecuar a las fuerzas armadas para la guerra de exterminio.

Ningún estudioso del tema puede dejar pasar por alto el inmenso significado de lo expresado por el Comisionado de Paz de entonces, Víctor G. Ricardo, al periodista Hollman Morris, en su documental sobre el encuentro EL DIÁLOGO ES LA RUTA celebrado en Barranca en agosto pasado: si las FARC en ese momento hubiesen sabido que el Estado no contaba con qué comprar un cartucho, no se hubiera sentado a dialogar en el Caguán.

Era el Establecimiento quien se burlaba abiertamente no sólo de nosotros sino de la comunidad nacional e internacional que acompañaba el proceso.

La gran prensa desempeñaba con lujo de detalles su nefasto papel en esa conspiración contra Colombia. De lo que se trataba en realidad era de aniquilar de una vez y para siempre la oposición a la radicalización de las políticas neoliberales impuestas por la banca trasnacional y aceptadas de buen grado por la oligarquía gobernante. Basta con observar quiénes integraban el equipo de gobierno de Pastrana y quiénes lo integran hoy.

Es el mismo grupo de tecnócratas formados y devotos por la Escuela de Chicago, cuyas realizaciones hacen hoy aguas en todo el mundo.

Es por eso que no se encuentran diferencias de fondo entre lo que se nos exigía por debajo de la mesa una década atrás y lo que se nos conmina a hacer hoy día con la famosa llave oculta de Santos. Hace diez años, además, se hallaba en esplendor el dominio abierto de los llamados halcones en el gobierno norteamericano. La reconocida alianza entre el poderío militar de ese país y las grandes corporaciones industriales y financieras, que suele agruparse en la denominación complejo militar industrial del Pentágono, abría sus fauces guerreristas ansiosas de más negocios por cuenta de la guerra en cuanto rincón de la tierra le fuera posible.

Vale la pena indagar cómo se contabilizan aquí los centenares, los miles de millones de dólares de la ayuda norteamericana a la guerra. ¿Harán parte del superávit en la balanza de pagos? ¿Influirán en la cifra de crecimiento de la inversión extranjera? ¿Se reflejan en el avance del PIB? Lo que estudiosos muy serios sostienen es que tan grande avalancha de recursos provenientes de los impuestos pagados por los ciudadanos de los Estados Unidos, constituye en realidad un escandaloso chorro de subsidios a las grandes empresas ligadas al sector bélico. Los dineros nunca entran a Colombia, sino que con ellos se pagan todas las armas e implementos que fabrican esos pulpos empresariales y que se trasladan aquí con el benévolo nombre de ayuda.

Ellos más que ninguno, animados por su satánica idea de guerra contra el terrorismo, presionaban la escalada del conflicto colombiano. La guerra total contra las guerrillas, en la concepción de seguridad nacional, serviría a la vez para golpear indistintamente al movimiento social y popular que se enfrentaba decidido a las medidas neoliberales de privatización, flexibilización laboral y libre comercio. Todas ellas, como tenemos cada día más claro, nos condenan cada vez más al saqueo descarado de nuestros recursos naturales, a la eterna soga al cuello del crecimiento de la deuda, y sobre todo al recorte acelerado de los servicios públicos y derechos conquistados por los trabajadores en tiempos pasados, sin posibilidad de marchar hacia adelante.

¿No es que ya anuncian un nuevo régimen de jubilaciones que alarga aún más la edad para tener derecho a una pensión? Como ve, Profesor, eso que usted y muchos colombianos percibieron como el síndrome del Caguán, y que los llevó en un arrebato emocional a inclinarse hacia la extrema derecha que representaba Uribe, no pasa de ser una fábula, si se la examina de modo objetivo, ligándola a los demás aspectos de la realidad. Señalarnos más encima con el dedo índice a nosotros como directos responsables de ella, sobre todo desde la respetable posición de intelectualidad pensante, resulta un despropósito tan bien elaborado, que haría merecedor del galardón de oro a los publicistas y propagandistas de la globalización neoliberal.

Voy a decirle algo que a mucha gente le podrá parecer inadmisible. Si el ganador de las elecciones del año 2002 en Colombia hubiera sido Horacio Serpa, hubiera sido él el encargado de desarrollar con leves diferencias de matiz el Plan Colombia, el Patriota y la consolidación. Hubiera sido él quien firmara el TLC con los Estados Unidos y quien recorriera el mundo afanado por más acuerdos de libre comercio, del mismo modo como le señalaba con relación a quienes miran en Santos un campeón de la democracia.

Nuestros Estados se hallan condenados a desempeñar un rol subordinado en el entorno de los intereses del gran capital trasnacional.

Es por eso que retoma toda su urgencia la recuperación de la soberanía e independencia nacionales, así como la necesidad de la integración latinoamericana que nos permita enfrentar con éxito al monstruo.

Una ligera mirada al entorno

No creo que merezca debate su apreciación de lo que sucede en el entorno latinoamericano. Es justa y acertada. Apenas podría agregarle una mención.

Es la que se refiere a los dos modelos de izquierda que se implementan en nuestro continente. Uno, el del Brasil, decididamente inclinado a la asistencia social, mientras en todo lo demás se ciñe a la cartilla dictada por los poderes internacionales del capital, y el otro, el de Cuba y Venezuela, que apuntan a construir un modelo socialista acorde con sus realidades nacionales, pero completamente autónomo en materia de políticas económicas. Usted sabe que Lula obtuvo incluso el título de personaje mundial del año en el 2010, mientras los Castro y Chávez reciben el trato de demonios en los círculos dominantes.

Fidel y Chávez son considerados los peores dictadores internacionales por las agencias de prensa norteamericanas y europeas. En Colombia, en el entorno de las clases dominantes y los grandes medios de comunicación, el proceso revolucionario venezolano es visto con la misma saña y repudio con que lo mira la catorce veces continuas derrotada oposición de ese país. La imperiosa necesidad económica impuso el acuerdo de Santos con Chávez, por el que el primero se comprometió a respetar lo que hacía el segundo en su país. Pero todos los colombianos sabemos lo que en realidad piensan Santos y su corte. Todos, al unísono, se unieron al coro de felicidad por el golpe del 11 de abril de 2002. La actitud sigue siendo la misma. No nos engañemos.

Aquí tenemos un ejemplo contundente de lo que significan las políticas neoliberales que no admiten Cuba y Venezuela. Se encuentra en la Guajira y se llama el Cerrejón. Hace casi tres décadas que se anunciaba la milagrosa redención que operaría la mina más grande de carbón a cielo abierto del mundo. La realidad dice más que las palabras. Los miles y miles de millones de dólares se fueron para otra parte. ¿Y los Wayú? ¿Y el acueducto de Riohacha? ¿Y la miseria galopante en la región? Hasta tuvimos en un comienzo una empresa minera carbonífera asociada con la transnacional. Se la tragaron también. El cuento de las locomotoras de Santos es más de lo mismo. Sería bueno indagarle sobre su inclinación por la guerra total en lugar de la paz.

El eterno sambenito

No lo culpo a usted. Nos han hecho mucho daño con eso. Resulta más cómodo estigmatizarnos así y echar bombas encima de nosotros, que dejar que hablemos y expongamos en igualdad de condiciones nuestro pensamiento y nuestra propuesta de país. Es su ventaja competitiva, al decir de ellos. El apoyo de los medios imperiales y locales para construir cuanto quieran. La cooptación de la inteligencia. La cárcel y la tumba para quienes sostengan lo contrario. Me ratifico sin vacilaciones en lo expresado por el Camarada Alfonso Cano en relación a nosotros y el narcotráfico. Sin ínfulas de prestidigitador. Voy a añadirle tan solo una cosa, dada su cortesía al escribirnos. Me imagino los adjetivos que me acarreará esto.

Si hay un oficio ingrato y malquerido es ser agente del fisco. Crear un impuesto que grave a los compradores de pasta de coca significa cobrarlo.

Sucede que quien envía sus emisarios a buscar la mercancía, palabra de uso en su jerga, es la mafia crecida a la sombra del Establecimiento. Se trata de personas que han adoptado una decisión en la vida, hacer la mayor cantidad de dinero, en el menor tiempo posible, al precio que sea. Para pasarla tan bien como los capitalistas esos que ven en el cine y la televisión. A quienes también les salvan capitales en tiempos de crisis económica. Tratar con gente así no es fácil. Sus emisarios siempre tendrán el oculto propósito de burlarnos. Con esa intención inventan todo tipo de artimañas. No quedaba otro remedio que salirles al paso con algunas medidas, como fijar sitios exclusivos de venta, entre otras.

Sobre gestiones de ese tipo es que nuestros enemigos han edificado la leyenda. En realidad nosotros cobrábamos un derecho a las mafias por entrar a comerciar en las áreas de nuestra influencia. Ese tipo de relación, que no es precisamente de buenos amigos, nos convierte en demonios. A otros, relacionados con propósitos mucho más reprochables, les va mejor en su carrera económica, política o militar. El gobierno de los Estados Unidos sí que sabe hacerlo, como se vio en el famoso escándalo Irán-Contras. El problema con nosotros tiene motivaciones muy distintas. La siembra y la recolección de la hoja de coca obedecen a situaciones suficientemente explicadas en este país. Lo demás es carreta, como dijo Alfonso.

Antes de despedirme de usted, quisiera expresarle mis agradecimientos. Aunque con muchas interrupciones, el esfuerzo por responder de algún modo sus agudas inquietudes, que honradamente espero no vaya a terminar de algún modo en una afrenta, me ha resultado inmensamente placentero.

En medio de nuestras diferencias, que no creo sean tantas como pudiera pensarse a primera vista, me veo obligado a reconocer en usted a un hombre francamente preocupado por la realidad y el futuro de nuestro país, a un colombiano hastiado de la violencia que hace enormes esfuerzos por contribuir a que se abran las puertas del diálogo y la salida civilizada al conflicto. Ese solo hecho lo hace acreedor a nuestro fraterno abrazo,

Cordialmente,

Timoleón Jiménez

Comandante Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia, diciembre de 2011.

domingo, 25 de diciembre de 2011

HABLA EN ENTREVISTA EXCLUSIVA JOAQUÍN PÉREZ BECERRA, EL ENCARCELADO DIRECTOR DE ANNCOL, DESDE LA PICOTA, BOGOTÁ

Martes, 20 de diciembre de 2011
Dick Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)



Relata como la Fiscalía construye un Falso Positivo utilizando la Red de Sapos en Estocolmo, creado por Ernesto Yamhure, diplomático expulsado de Suecia y asesor político de Carlos Castaño. La meta es callar a la oposición en el exterior.

Momento actual de una injusticia

Foto: Joaquín Pérez, director de la agencia ANNCOL, una agencia tan odiada que el estado colombiano es capaz de correr el riesgo de ser repudiado por los estados de derechos en el mundo por que tiene la obsesión de callar las voces y la oposición política en el exilio. Por eso esta enjuiciado Joaquín Pérez, refugiado político colombiano, pero desde el año 2000 ciudadano sueco. Hasta ahora ni las autoridades venezolanas ni las colombianas y menos las autoridades suecas han mostrado la supuesta “Circular Roja de Interpool para su captura.

Joaquín Pérez Becerra, refugiado político colombiano con residencia permanente desde 1994 en Suecia, nacionalizado el año 2000 y director durante 15 años de la Agencia de Noticias Nueva Colombia, ANNCOL fue detenido cuando llegó a Caracas el 21 de abril del año en curso y entregado el 25 de abril a las autoridades colombianas. Cuenta en la siguiente entrevista que hasta ahora, ninguna autoridad venezolana ni colombiana ha mostrado ninguna Circular Roja que justifique su detención. Sin embargo, ese fue el pretexto esgrimido por las autoridades venezolanas para entregar al ciudadano sueco al estado terrorista de Colombia. Con eso fue confirmado que Chavez cayó en al trampa de Santos (1).

Los supuestos 700 archivos de formato Office Word “encontrados” en el laptop masacrado del comandante guerrillero Raúl Reyes, muerto en el bombardeo el 1 de marzo de 2008, se han reducido a apenas cuatro archivos. Sin embargo, esos archivos ya no sirven para enjuiciarlo por decisión de la Corte Suprema de Justicia de Colombia.

Cabe preguntarse, entonces, cuáles son las acusaciones contra Pérez, que tuvo que huir del terrorismo de estado con el aval y respaldo de su partido, la Unión Patriótica y el Partido Comunista Colombiano, organizaciones políticas en Colombia víctimas del genocidio político instalado hace tantas décadas. Pérez fue concejal por la UP, ahora la fiscalía concentra sus acusaciones en contra suyo por haber sido representante de la Agencia ANNCOL.

Foto: Ernesto Yamhure, (a la der.), asesor político de Carlos Castaño, es también cómplice del genocidio al movimiento popular colombiano que la fiscalía colombiana calcula son 150.000 asesinados. Todos los periodistas en Colombia sabía que Yamhure estaba al servicio de las AUC pero igual, medios como Caracol Radio, El Espectador y Radio Super le contrataron como columnista en sus medios.

Tan pobre ha sido la acusación y las supuestas pruebas contra Pérez, que los agentes del estado colombiano viajaron al otro punto del planeta para buscar pruebas en el país nórdico. Encontraron a un señor en la colonia colombiana, supuestamente integrante de esa Red de Sapos llamada por Uribe “Red de 100.000 amigos de Colombia en el Exterior”, fundada y dirigida por Ernesto Yamhure, primer Secretario de la embajada colombiana en Estocolmo hasta que fue desenmascarado e flagrancia también como espía y tuvo que ser retirado de ese lugar por Uribe.

En septiembre pasado fue denunciado (2) Yamhure, a parte de ser asesor político de Castaño (3), además por ser “escritor fantasma” de Carlos Castaño, jefe de los Escuadrones de la Muerte, responsable según la misma fiscalía, de haber asesinado más de 150 mil colombianos civiles. El “testigo clave” que la fiscalía colombiana recogió en Suecia es uno de los tantos colombianos civiles en el exterior que se ha vendido o directamente tenía la tarea del estado colombiano de informar sobre la oposición política fuera de Colombia, en este caso, en Suecia.

Ese señor, resentido porque su mujer cayó en los brazos de un ex presidente de la Asociación Jaime Pardo Leal, organización que aglutina a los refugiados políticos colombianos en Suecia, prometió matarlo por la infidelidad, ello motivó su venganza que ahora ejecuta a través de su testimonio a la fiscalía colombiana. Dice que la Asociación, Radio Café Stereo y ANNCOL, trabajan al servicio de la guerrilla.

Foto: “Libertad a los presos políticos en Colombia”, entre ellos Mercedes Úsuga, 75 años y lider comunista de la región bananera de Urabá, mujer y veterana en la lucha política toda una vida. Después de tres años en la cárcel Buen Pastor en Bogota, fue liberada “sin Méritos” en su contra. A la izquierda, Joaquín Pérez junto con los colombianos refugiados en Suecia que manifestan en el centro de Estocolmo. / Autor: Dick Emanuelsson


Joaquín Pérez Becerra, respondió una serie de preguntas escritas que le enviamos y presentamos en este reportaje. A través de sus letras nos damos cuenta que si bien tiene un interrogante hasta el momento indescifrable, su entereza es la que le permite afrontar esta situación tan difícil como compleja.

Dick Emanuelsson: ¿Cómo fueron tus primeros momentos luego de la captura y en qué consisten las acusaciones que pesan sobre tu persona? Hemos leído en la prensa colombiana que la agencia de noticias Anncol ahora está en el centro de los cuestionamientos.

– Después de la legalización de mi captura inmediatamente me enviaron a la Cárcel la Modelo, donde estuve desde el 25 de abril al 7 de julio. El día 8, trasladaron a toda la gente que estaba conmigo y nos llevaron a La Picota. Aquí estoy en una torre de alta seguridad que se llama la Gerón, donde convive un amplio espectro de personas detenidas entre las que hay narcotraficantes, gente de grupos armados, paramilitares, gente de alta peligrosidad y allí me recluyeron.

– Según la fiscalía es que la agencia ANNCOL es una agencia de las FARC, cosa que sabemos que es falsa. Ellos dijeron “entonces, el tipo es guerrillero” y me pusieron en La Modelo en otra torre de alta seguridad, igual que acá, en la Picota.

– La primera acusación al momento de la detención, fue la de concierto para delinquir agravado por financiación y administración de bienes del terrorismo. Sindicaron que pertenezco a una agencia de las FARC y así es como hacen este tipo de imputaciones.

DE: Omitieron que la agencia Anncol está reconocida, establecida en los países nórdicos, que además tiene registro en las empresas de Internet y que ya lleva más de 15 años de trabajo absolutamente normal en esos países.

– JPB: No lo tuvieron en cuenta porque durante el gobierno de Uribe y un poco antes, pero más durante esa presidencia, prepararon una estrategia para demonizar, satanizar a Anncol, a Radio Café Stereo y a la Asociación Jaime Pardo Leal. Luego vino la Operación Fénix donde mataron a Raúl Reyes y dicen que encuentran los supuestos computadores. Teniendo en cuenta esos computadores tratan de justificar, por los correos, que la agencia es de las FARC, cosa que no es cierta.

Cuando Pérez fue detenido y traslado a Colombia, el diario El Tiempo de Colombia transmitió y publicó fuentes de la inteligencia militar donde decía que Pérez había enviado más de 700 correos electrónicos a Raúl Reyes. Luego bajaron esa considerable cifra a 200 y más adelante lanzaron un archivo de más de 10 Mb donde figuraban intercambios de correos entre gente de los países latinoamericanos y Reyes.

La última fecha de esos correos es el 12 de setiembre de 2007. En total solo aparecen cuatro (4) correos de Pérez, supuestamente, enviados a Raúl Reyes. Luego hay 5 que también supuestamente, Reyes le envía a Pérez. Y preguntamos sobre si sabía de esa reducción de 700 a solamente 4 y en una década.

JPB: – No sabía eso del archivo (de 10 Mb), pero es evidente que eso lo tiene la fiscalía. En la anterior audiencia de formulación de cargos ellos sacaron como pruebas esos supuestos 700 correos de Raúl Reyes como formulación de cargos. Pero tú debes saber que en una sentencia de la Corte Suprema de Justicia, en el caso que tenía con el senador Wilson Borja, la corte sentencia que esos documentos hallados en el computador no tenían validez porque se violó la cadena de custodia. La Corte Suprema de Justicia negó las pruebas encontradas y tumbó esas pruebas. No tiene sentido seguir hablando de eso.

DE: ¿Sobre los supuestos computadores del Mono Jojoy y Alfonso Cano hablaron también algo?

JPB: – Ya sabes que el mismo pueblo colombiano no cree mucho en las actividades ni en la seriedad de las fuerzas militares. En los supuestos computadores también vincularon mi nombre, pero tú sabes, conociendo uno que las cosas militares no son claras ni transparentes esas acusaciones se pueden caer muy fácilmente.

– Así es la vida de las fuerzas militares en Colombia, falta de transparencia, seriedad y credibilidad porque en un país donde se arman falsos positivos, un país donde se asesina gente y se le coloca uniformes guerrilleros, donde ocasionan masacres, es un país que no tiene mucha credibilidad y las cosas se pueden caer muy fácilmente.

– De todas maneras la fiscalía trata de utilizar todo en contra de luchadores sociales, de comunicadores sociales, como es mi caso, pero son cosas fáciles de rebatir en una audiencia más adelante.

DE: ¿El tema central en la fiscalía en las acusaciones contra ti, rodea a Anncol, a Radio Café Stereo y a la Asociación Jaime Pardo Leal como prácticamente un nido de terroristas en el exterior?

JPB: – Es más o menos lo que uno puede interpretar. De todas maneras ellos tratan de seguir con la historia de los documentos. Sabemos que no son documentos electrónicos los hallados en los computadores de Reyes, donde aparecen correos que una persona envía y la otra recibe. Son documentos Word que nadie sabe de dónde vienen. Por eso es que ellos siguen basándose en esos supuestos computadores y en esas supuestas comunicaciones para tratar de imputar otros cargos como la financiación, el terrorismo, cosas que son absolutamente falsas.

Foto: ANNCOL no se ha parado un solo día desde que fue encarcelado su director, el 21 de abril de 2011.

La próxima audiencia en el juicio contra Joaquín Pérez se realizará el 15-16 de febrero del próximo año, es decir, dentro de menos de dos meses. Preguntamos al director de la agencia de noticias alternativa cómo se está preparando la fiscalía y cómo también la defensa se prepara para rechazar ese tipo de acusaciones.

DE: Tengo entendido que la fiscalía se fue para Estocolmo para tratar de pescar testimonios. Hablaron con el señor Miguel Ángel Andolín Estrada, considerado por el exilio colombiano en Estocolmo como un soplón y al servicio justamente de la red del señor Yamhure.

JPB: – Me da la impresión que la Corte Suprema le da nulidad a los supuestos documentos Word incautados en la operación Fénix contra Raúl Reyes. La fiscalía ve que ese procedimiento se le va a caer, entonces empieza a moverse. Tú sabes que en el país, desde el gobierno de Uribe, un poco antes también, pero desde el gobierno de Uribe más, se instaló la compra de conciencia, el chantaje, la imputación de cargos. Hay gente a la que se le paga para acusar, lógicamente aparecieron los desmovilizados que supuestamente me conocían.

– Entonces aparece un señor, Miguel Ángel Andolín Estrada, personaje que llegó hace unos años a Estocolmo y comienza a tomar contacto con las organizaciones solidarias que hay en Suecia y a conocer a la Asociación Jaime Pardo Leal. Ahora aparece como testigo, no clave, pero testigo; la fiscalía le pregunta sobre mi vida el 12 de junio de este año. El dio una cantidad de incoherencias sobre mi desarrollo en Estocolmo.

– Dijo que nosotros pertenecemos a la cúpula de las FARC, que Anncol, Radio Café Stereo somos una agencia noticiosa basándose en que como en nuestras emisiones no tenemos anuncios publicitarios ni tenemos propaganda, eso actúa como argumentos de que somos una agencia de las FARC.

– Luego este señor agrega que yo era miembro de la Juventud Comunista Colombiana (JUCO) cuando yo nunca fui miembro de ese espacio ni estuve en ningún evento con ellos. Lo que sí afirmo, es que he pertenecido y sigo teniendo mucha simpatía con el Partido Comunista en Bogotá. Allí es donde me formé y no tengo por qué negarlo. Fui concejal por la Unión Patriótica y por el PCC antes de tener que salir de Colombia por las amenazas de muerte en mi contra.

– Este señor Andolini dijo que se había encontrado conmigo en Bogotá y que yo le había dicho que se sumara a las FARC, lo cual es una tremenda tontería. Esto lo hizo con el fin de involucrarme porque ese es el afán de la fiscalía para no dejarme salir de la cárcel. Cuando vieron que lo de los computadores de Reyes no tenía asidero y así lo dijo muy bien la Corte Suprema, comenzaron a pergeñar otras situaciones.

Foto: Una fiesta típica y pública en la sede de la Asociación Jaime Pardo Leal donde viene mucha gente para entretenerse. Las actividades no violan ninguna ley, ni en Suecia ni en otro país. / Autor: Dick Emanuelsson

DE: Este señor Andolín Estrada ¿ha estado asociado a la Asociación, ha sido integrante de Anncol, alguna vez el señor ha participado en las transmisiones de Café Stereo?

JPB: – No, que yo sepa este señor no ha sido miembro de la Asociación Pardo Leal, ni Anncol, ni Radio Café Stereo. Este señor llegó allá (a Suecia) con un cuento que había trabajado con las FARC, después que había salido de allí y que se fue, yo no sé si con la ayuda de la Cruz Roja o de la ACNUR, para Estocolmo y que le dieron refugio en ese país. Pero no conozco mucho, por eso fue una sorpresa para mí que saliera hablando. Es evidente que la fiscalía dijo “tenemos que buscar a alguien para que salga a hablar sobre Joaquín Pérez para enredarlo en este rollo y evitar que salga a la calle, lugar donde debería estar realmente”.

DE: ¿Este señor Andolín Estrada es conocido en Colombia en las organizaciones sociales? ¿Alguna organización colombiana de derechos humanos, la UP o el PCC le ha avalado para que se refugiara en el exterior?

JPB: – No, desconozco eso, no supe que lo conocieran.

Teniendo en cuenta la declaración del señor Andolín Estrada, testigo de la fiscalía contra Pérez, hay que verlo en su contexto político y en la creación de la Red de Sapos, de los “100.000 amigos de Colombia en el Exterior” que creó Uribe cuando asumió la presidencia en agosto 2002.

Era, sin duda, de vital importancia tanto para el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) como el de Uribe (2002-2010) que en Estocolmo existiera tal red de espías contra una colonia de exiliados muy bien organizados. Esta colonia tiene su propia organización, intocable para la embajada colombiana y que han hecho grandes trabajos de solidaridad y de información sobre el genocidio que el Terrorismo de Estado comete en Colombia.

Pues no es nada raro que allí se cree esa red de sapos y que el DAS, Departamento Administrativo de Seguridad, la policía política de Uribe, enviara sus agentes para crear la red en la capital sueca. Ahora tenemos una parte del saldo en como los agentes del DAS y los sapos locales de la Red operaron en diferentes países europeos bajo la sombra de “OPERACIÓN EUROPA”, muy bien relatado por el periodista y escritor colombiano Hernando Calvo Ospina (4), un exiliado desde 25 años en París, Francia. El espionaje fue ejecutado tanto en Suecia como Bélgica pero también en España (5).

El 5 de febrero de 2008, la embajada colombiana en Estocolmo organizó una manifestación contra las Farc en la Plaza de Sergels Torg. Fue el estreno público de la Red de Sapos en Suecia. El organizador de esa red y el hombre invisible y en 2008 ya retirado, fue el primer secretario, 2004-2005, de la embajada colombiana en Estocolmo, Ernesto Yamhure.

Este es un siniestro personaje que el 25 de julio de 2005 fue desenmascarado como espía cuando fotografiaba una manifestación pacífica y pública en el puerto de Estocolmo cuando ancló el buque Gloria de la Armada colombiana.

Yamhure fue demandado a la policía de inmigración, acusado de espionaje contra refugiados políticos, un delito en el país escandinavo. Fueron tan grandes las presiones contra el “diplomático” de Uribe en los medios de comunicación suecos, que Uribe se vio obligado de retirarlo.

Foto: EL Informe del DAS-G3, mejor dicho, el informe de la Red de Sapos en Estocolmo, seguramente enviado por Yamhure, a su jefe Jorge Noguera en Bogota, en donde se informa sobre la manifestación de los exiliados en Estocolmo en la llegada del buque de la Armada colombiana, Gloria. El reporte es enviado el 8 de agosto de 2005 y figura en la página 124 en carpeta que fue víctima el periodista y co fundador de Anncol, Dick Emanuelsson, uno de seis periodistas en Colombia que fueron víctimas por el terrorismo de DAS-G3.

Pero la historia no terminaba ahí. En septiembre pasado también fue desenmascarado como “Escritor Fantasma” del jefe de los paramilitares colombianos, Carlos Castaño. Tanto Caracol Radio como el diario El Espectador, hasta el siniestro fascista, Fernando Londoño, de Radio Súper lo sacaron de sus planillas como columnista. No sabemos si la Revista Mensual del Ejército Colombiano también lo retiró, porque fue en ese medio que acusó (6) a Anncol, Radio Café Stereo y este reportero, de estar al servicio de la guerrilla de las FARC, acusación que ahora la fiscalía colombiana repite y legitima en sus acusaciones contra Joaquín Pérez.

Foto: Yamhure escribió cuatro páginas en la Revista del Ejército Nacional donde acusa este reportero, Anncol, Radio Café Stereo para ser de las Farc. La misma acusación hace ahora la fiscalía en contra Joaquín Pérez. ¿Cuanta información viene del asesor de Carlos Castaño? ¿Qué comentario tiene Pérez sobre ese hecho que Yamhure dirigía la red de sapos en Estocolmo y la Fiscalía colombiana arriba a la capital sueca y recibe como un-dos-tres un testimonio de un personaje de esa red?

JPB: – Tu sabes que la fiscalía es el “centro del mundo” a través de las embajadas. Yo recuerdo que los compañeros (en Estocolmo) de la Asociación Pardo Leal con los cuales tengo comunicación y a veces hablo con ellos, me cuentan que desarrollan su actividad en términos legales, que es una organización que tiene su número de registro (personería jurídica) tal como lo exigen allá. Por ello jamás han tenido ningún tipo de problemas con las autoridades suecas, ni hemos sido citados siquiera, a una estación de policía para averiguar qué es lo que hacemos.

– Luego Uribe a través de esa ley amoral que ha implementado fue comprando conciencias, dando dinero para fabricar acusaciones no sólo en Colombia sino en el mundo, por eso han encarcelado a tantos luchadores colombianos. Y utilizan como herramienta a esa gente sin principios, sin conciencia, que se vende por un peso, por un pasaporte, por una visa para EE.UU. y fabrican falsos positivos, crímenes y asesinatos.

– Los falsos positivos no se dan sólo en el marco de la lucha armada sino también son útiles para la política, para la justicia, en los casos jurídicos, como el mío, para inventar acusaciones e imputaciones.

Las palabras de Joaquín Pérez coincide irónicamente con la fiscal general de la Nación, Viviane Morales, que al diario El Tiempo de hoy, dice que la Fiscalía pedirá cárcel contra ex Comisionado Luis Carlos Restrepo por haber creado un Falso Positivo cuando creyó un frente guerrillero ficticio para el posterior show mediático y parte de una guerra psicológica en contra la guerrilla de las FARC.

Al ex comisionado se le imputarán cuatro cargos: peculado por apropiación, fraude procesal, concierto para delinquir y tráfico y porte de armas. ¿Qué credibilidad tiene entonces los regimenes ayer y de hoy cuando el mismo Juan Manuel Santos trabajaba bajo Uribe como ministro de defensa?

Regresando al “testigo” de la fiscalía para nadie es un secreto en la colonia colombiana en Estocolmo que dice que ese señor tiene una espina muy grande con la Asociación porque un ex presidente de la asociación le conquistó la mujer del testigo de la fiscalía. ¿Podría ser ese también un motivo por sus declaraciones contra Pérez?, le preguntamos.

¿Tú te encontraste alguna vez con él, en alguna actividad pública en la Asociación?

JPB: – Yo lo encontré una vez en una escuela, cuando estudiaba informática y cooperativismo. Comenzó a husmear para ver qué hacíamos. Seguramente en esa revancha contra ese ex compañero de la Asociación, porque el ya no está allí aunque es un excelente compañero, se dijo que este muchacho le conquistó la mujer y de allí le vino el odio contra toda la organización que ahora lo manifiesta públicamente, aunque no lo diga, cuando viene a la asociación y se presta como un sapo para ganar beneficios y destruir a Anncol y a la Pardo Leal. Nunca lo he visto en el local de la asociación.

DE: Como periodista de Anncol, ¿alguna vez has estado haciendo reportajes en alguna zona bajo control guerrillero?

JPB: – No, nunca hice ese tipo de trabajo, pero la agencia tiene correos electrónicos abiertos como El Espectador, como El Tiempo, como cualquier agencia noticiosa, donde escribe mucha gente, donde cualquiera puede mandar comentarios, comunicados, artículos. Esa sería la única relación periodística que pueda tener con las FARC.

DE: ¿Tu nunca puedes haber sido visto con algún desmovilizado, desertor, son inventos también en este caso?

JPB: – Eso es lo que uno puede presuponer. Como la fiscalía, en el caso de los computadores de Reyes, inmediatamente después de la sentencia de la corte busca a ver quién puede decir que me conoció. Buscan encontrar cualquier argumento que avale lo que quieren que se diga, sea por medio de desmovilizados, desertores, quien sea, con tal que yo no salga de aquí.

DE: Tú sabes que el 25 de julio de 2005, cuando en el muelle del puerto de Estocolmo se hizo una manifestación contra el Terrorismo en Colombia, cuando la llegada del buque Gloria, Yamhure hizo espionaje contra los manifestantes. Luego tuvo que ser trasladado cuando se supo que hacía de escritor fantasma de Carlos Castaño lo que demostró sus vínculos con el para-militarismo. Hombre que fue puesto por Uribe en ese cargo sin tener carrera diplomática ¿Qué lectura haces de eso?

JPB: – Lo que pasa es que el gobierno de Uribe creó unos tentáculos en el exterior y tanto Anncol como Radio Café Stereo lograron mucha simpatía en Europa y en el mundo, llegando a muchas esferas sociales. Como estábamos con el aval de los gobiernos y no violábamos ninguna normatividad, había que mandar personajes para hacer espionaje contra estas organizaciones, como fue lo que pasó con Yamhure. Logró recopilar información y la mandó a Colombia –al gobierno y a la fiscalía- para marcar a la gente de Estocolmo y judicializarla. Pero fue desenmascarado a raíz de la vinculación de Yamhure en un prólogo como asesor político de Carlos Castaño, hombre con innumerables asesinatos colectivos.

– Londoño (Fernando, de Radio Súper) también recibió la denuncia. Sus actuaciones como espía (Yamhure) en Estocolmo no tienen ninguna validez jurídica porque fueron ilegalmente procesadas, sin tener permiso para actuar. Hoy nadie habla de él.

Foto: Julio 2011, cuando los paramilitares con complacencia de las autoridades de INPEC asesinaron a 30 guerrilleros desarmados en la cárcel La Modelo. / Autor: Dick Emanuelsson

DE: ¿Cómo ves a Colombia desde el horizonte carcelario? En el exterior se habla de ese país cuando se da algún bombardeo a un campamento guerrillero. O cuando hay algún hecho especial con los prisioneros que tiene la guerrilla, como la muerte, hace poco, de algunos de esos.

JPB: – Lo que puedo percibir es que la cárcel es un reflejo de la sociedad colombiana. La cárcel es una maqueta pequeña de lo que sucede en el país. Aquí encuentras a personas vinculadas con el narcotráfico, vinculadas con los paramilitares, gente que estuvo vinculada con la guerrilla, supuestamente, con la guerrilla de las Farc, del Eln. Todo ese abanico está acá. Entonces es como que tendrían que abrir cien cárceles más para, desde la óptica del gobierno, encarcelar a la gente.

– Yo estoy viendo, a pesar de lo que dicen, no sólo la insurgencia está disconforme y movilizada. Hay luchas estudiantiles, luchas sociales, luchas de las comunidades indígenas. Se gestan nuevas expresiones de lucha, la gente está cansada de lo que ocurre aquí. La gente está agotada y el reflejo de eso es lo que ocurrió en la marcha del 6 de diciembre (contra las FARC), vimos como les falló, la gente ya no cree en el gobierno, en las fuerzas armadas, en el gobierno de Santos, en la cárcel se percibe perfectamente esta situación y se puede hacer un análisis más firme que estando afuera.

Foto: El movimiento estudiantil colombiano de masas derrotaron la Ley 30 y registraron una victoria muy importante en contra en el gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos para defender la educación y la Universidad pública, derecho para los hijos de las clases populares.

– Los paramilitares hablan que están decepcionados de los gobiernos, se sienten utilizados especialmente por Uribe quien los envió a una guerra contra el pueblo. Se sienten traicionados. Ellos ven que si por ejemplo se extradita a un hombre como don Berna que manejaba dinero y poder a través del estado y se lo manda a los EE.UU. ¿qué puede esperar ese pobre colombianito que sacaron de un pueblo, de la selva, del campo y lo mandaron con un fusil al hombro a asesinar gente? Hoy están acá olvidados y entienden que fueron una herramienta de Uribe para obligarlos a matar a otros hombres tan pobres como ellos.

DE: ¿La prensa colombiana ha solicitado entrevistas contigo y cuál fue la respuesta?

JPB: – Me solicitaron pero yo no he querido porque no creo en la prensa colombiana. No creo en los diarios, la radio, la televisión, los periodistas carecen de objetividad, no son transparentes ni informan como deberían hacerlo. Es más, sabemos cómo tergiversan las noticias. Se acomodan al régimen, entonces todo lo que les dijera podría ser utilizado contra mí. No he querido expresarme con ninguno.

DE: La solidaridad mundial, luego de tu detención y entrega a Santos fue increíble, ¿cuál es tu mensaje a esta comunidad internacional y al pueblo bolivariano?

JPB: – Mira, antes que nada yo quiero decirte que estoy muy triste por lo que ocurrió en Venezuela. Fue un incidente muy desafortunado del gobierno bolivariano. Yo jamás imaginé que pasaría y esto se lo quiero decir a todos los amigos de la solidaridad internacional, que he quedado muy decepcionado con la actitud del gobierno bolivariano al que tanto hemos apoyado y lo seguimos apoyando. Uno queda pensativo, desconcertado frente a lo que pueda estar ocurriendo allí. Yo no creo que dando beneficios, prebendas, dádivas al Imperio a través del gobierno colombiano, vayan a parar cualquier cosa que puedan intentar contra el gobierno de Chávez, de pensarlo, pues están muy equivocados.

Foto: En la Australia manifiestan por la libertad de Joaquín Pérez.

– Creo que son concepciones que habría que analizar muy bien, los grupos o movimientos que apoyan al gobierno, para las próximas elecciones que están muy complicadas para él, deberían hacer un análisis profundo. El imperio no tiene amigos, tiene intereses. EE.UU. a través del Caín de América, va a tratar de chuparse el petróleo venezolano, por todos los medios.

– Puedo estar errado pero no se que está pensando el gobierno de Chávez, no sé si querrá congraciarse con el gobierno de Santos, creo que fue una política equivocada porque Anncol apoyó todos los procesos ya sea el de Venezuela Bolivariana, el de Ecuador, de Bolivia, el de Kirchner en Argentina.

– Por lo tanto yo invitaría a hacer una reflexión a la comunidad internacional de solidaridad con América Latina para que observe detenidamente el desarrollo de ese modo en que está actuando el gobierno de Chávez. Porque yo no entiendo la razón de que a mí, siendo periodista, al llegar al aeropuerto de Maiquetía luego haya terminado aquí. Se me violaron todos los derechos, no me dieron el tratamiento que se les da a otras personas.

Foto: En Estocolmo, y otras ciudades en el mundo el clamor para la Libertad de Joaquín Pérez.

– El gobierno colombiano a partir del ministro del interior, señor Vargas Llera, dijo: “Es que al director de Anncol hay que expulsarlo inmediatamente para evitar una extradición que llevaría más tiempo”. O sea, se me violaron todas las garantías habidas y por haber. De todas maneras quiero saludar a toda la gente que ha sido solidaria conmigo. Sabemos que existe la subjetividad de cerrar todos los medios alternativos para que no hablen de las masacres, de los falsos positivos, de los chivatos, de lo que sucede en Colombia.

– La gente sintió un golpe duro cuando mi detención porque sin dudas pensaron que si detienen al director de Anncol, ¿qué puede pasar con otros periodistas, comunicadores sociales, solidarios con Colombia? Ese es el objetivo que hay que seguir con todas las organizaciones en Europa y el mundo para impedir que cierren a Anncol y luego a las otras agencias o que silencien a los periodistas.

DE: Tú eres militante del Partido de Izquierda sueco (Vänsterpartiet) que tiene más de 95 años de transcurso con representación parlamentaria. Este partido se reúne en Congreso en enero 2012 ¿cuál es tu mensaje para los delegados, militantes y la Dirección Nacional para ese congreso?

JPB: – Todo mi apoyo, entusiasmo que no se olviden que hay un militante detenido acá. Que no se olviden que yo durante toda mi vida en Suecia tuve contacto con dirigentes de los partidos y con los jóvenes. Mi saludo fervoroso en este congreso. ¡Que sigan su lucha contra el neoliberalismo! Aquí hay un militante que necesita su apoyo contra este gobierno fascista.

DE: ¿Cómo ha sido la actuación de la embajada sueca en Bogotá?

JPB: ­– Ellos han venido, me han visitado pero deben tener en cuenta que necesito un poco más de atención. Yo soy un ciudadano sueco, prisionero político del terrorismo de estado, necesito más respaldo jurídico. No niego que vienen a visitarme, pero necesito que den un paso más allá para que pueda regresar a mi país, a mi segunda patria. Soy un prisionero de conciencia que necesita un respaldo mayor, que también deben ayudar a sus ciudadanos en el exterior.

DE: ¿Alguna vez tú has visto la circular roja que supuestamente lanzó INTERPOL?

JPB: – No, yo no la he visto, nadie pudo mostrarla. Tampoco hubo en Suecia noticia de esa circular, no tengo ningún informe de eso. Cuando llegué al aeropuerto de Maiquetía (Caracas), un hombre de la Guardia Nacional me leyó allí sobre la detención. Habría que averiguar en detalle que fue lo que pasó para que se me detenga tal como lo hicieron.

Así terminan las respuestas escritas dadas por el preso político Joaquín Pérez a este reportero que resulta ser también co-fundador de ANNCOL junto con Pérez.

La búsqueda de la Fiscalía y las intenciones de encontrar nuevos “Falsos Positivos” Jurídicos en este caso, parece que no tiene límites. Archivos que no son correos electrónicos o migrantes que por revancha pasional y odio contra un ex integrante de la organización de los exiliados, o declaraciones e informes basados en chismes recopilados por un asesor político de Carlos Castaño, difícilmente puedan ser elementos para condenar a un hombre que en 1994 salió de Colombia para salvar su vida y que ahora se encuentra en la cárcel donde deberían estar los autores intelectuales y materiales de esa guerra sucia que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha considerado como un “Genocidio Político”.

Dick Emanuelsson es co-fundador de Anncol con Joaquín Pérez.

Notas:
1) Santos manda factura a Chávez y exige que extradite a colombiano que huyó de la Guerra Sucia en Colombia y que tiene ciudadanía sueca http://dickema24.blogspot.com/2011/04/no-caigas-en-la-trampa-de-santos-chavez.html
2) La línea directa entre el jefe paramilitar y el diplomático de Uribe, 31 de agosto de 2011 http://anncolprov.blogspot.com/2011/08/la-linea-directa-entre-el-jefe.html
3) Ex diplomático Uribista en Estocolmo fue asesor político a Carlos Castaño que pagó por su trabajo. http://www.argenpress.info/2009/05/ex-diplomatico-uribista-en-estocolmo.html Miércoles 20 de mayo de 2009.
4) Espionaje internacional del gobierno colombiano: La “Operación Europa”, Por Hernando Calvo Ospina. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104746
5) El espionaje de Uribe en España y en Colombia contra españoles http://www.albatv.org/El-espionaje-de-Uribe-en-Espana-y.html
6) Articulo en la revista del ejército nacional de Colombia, mayo-junio 2010 de cuatro 4) páginas, escrito por Ernesto Yamhure, el asesor político del jefe paramilitar Carlos Castaño. HTTP://ES.SCRIBD.COM/DOC/63701393