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lunes, 26 de enero de 2015

DECLARACIÓN DE “ASAMBLEA DE ANDALUCÍA” ANTE LA CONVOCATORIA DE ELECCIONES AUTONÓMICAS


En el día de hoy, la presidenta de la Junta de Andalucía ha disuelto el parlamento y convocado elecciones autonómicas para el próximo 22 de marzo. Ante esta decisión, la Coordinadora del colectivo sociopolítico y cultural Asamblea de Andalucía considera necesario hacer público lo siguiente:

1. Una vez más, Andalucía está siendo descaradamente utilizada por los intereses partidistas del PSOE, que hasta ahora ha venido gobernando ininterrumpidamente las instituciones andaluzas, desde hace casi cuarenta años,  estableciendo un verdadero régimen político, basado en el clientelismo, la corrupción y el servilismo respecto a los intereses de la banca y las grandes empresas multinacionales, que ha mantenido a nuestro pueblo en la dependencia económica, la subalternidad política y la alienación cultural.

2. La supuesta inestabilidad existente en el gobierno autonómico no es otra cosa que una burda excusa para que Doña Susana Díaz sitúe las elecciones andaluzas antes de dos anunciadas catástrofes electorales del PSOE: las elecciones municipales y las elecciones generales. Con esta huida hacia adelante se quiere utilizar a Andalucía como amortiguador de la caída de un partido que ha perdido la mayor parte de los apoyos que había tenido hasta ahora. Es en Andalucía donde, comparativamente, el descenso de votos del que sigue haciéndose llamar partido socialista parece que va a ser menor y por ello se adelantan un año las elecciones andaluzas ante la perspectiva de que, si se celebraran en su momento, serían el tercer desastre electoral. Más allá de las ambiciones políticas o las circunstancias personales de quien ocupa hoy la presidencia de la Junta, son los intereses de partido los que llevan, una vez más, a utilizar a Andalucía de forma contraria a los intereses de los andaluces y andaluzas.

3. Esta ruptura unilateral por el PSOE del pacto de gobierno con IU que le permitió mantenerse en el gobierno aun habiendo perdido las anteriores elecciones, demuestra claramente que este pacto jamás debió haber sido suscrito por esta formación. Las repetidas declaraciones de los líderes de IU de que era un pacto de izquierdas para hacer “otra política” diferente a la del PP, sin recortes y en beneficio de las clases populares, se han visto desautorizadas en la realidad diaria. Ni tan siquiera pueden poner ahora en su haber, al cerrarse la legislatura un año antes de lo que correspondía, la aprobación de las leyes supuestamente progresistas contenidas en el pacto de gobierno porque el PSOE ha cerrado la posibilidad de aprobarlas. IU se ha dejado utilizar por el PSOE como un klínex que es necesario utilizar en un momento determinado pero que se tira luego sin problemas a la basura cuando ya ha cumplido su función. Su papel de apoyo incondicional al partido “socialista”, a cambio de una muy reducida influencia y cien cargos, no podía tener sino este pago final, muy fácil de prever.

4. Llamamos a las andaluzas y andaluces a no dejarse seducir por quienes van a intentar ahora defender sus intereses de partido y personales escudándose en la bandera y el nombre de Andalucía. A pesar de sus palabras y gestos populistas, nuestra tierra sólo les interesa para practicar en ella un “extractivismo de votos” que les dé rentabilidad electoral. Ni reconocen a nuestra patria andaluza como nacionalidad, ni defienden los intereses de nuestro pueblo, ni tienen voluntad alguna de promover las transformaciones en el modelo de Estado que son necesarias para que Andalucía se dote de los instrumentos para dejar de ostentar el vergonzoso liderazgo en desempleo, emigración, desigualdad y déficit educativo y sanitario y pueda iniciar el camino de su reafirmación como pueblo.

5. Llamamos a fortalecer los movimientos sociales en defensa de los intereses de las clases populares andaluzas y a no aceptar que actuar en política se reduzca a estar presente en las instituciones o participar en elecciones. Sólo con un compromiso permanente y un trabajo colectivo desde una lógica que no tenga como objetivo la consecución de ganancias ni el beneficio personal sino la lucha contra las desigualdades será posible el necesario avance hacia la soberanía política, la soberanía alimentaria, la renta básica universal, formas de relación y decisión democráticas en lo político, lo económico y lo cultural y servicios adecuados a las necesidades de las personas y los colectivos sociales. La emancipación del pueblo andaluz y su liberación de la dependencia y la subalternidad que hoy sufre consiste precisamente en el proceso hacia estos objetivos. Y el primer paso para ello es la denuncia de las manipulaciones que sigue sufriendo Andalucía en beneficio de intereses que no son los suyos y la no colaboración con los manipuladores.

¡VIVA ANDALUCÍA LIBRE!

26 de Enero de 2015

jueves, 23 de agosto de 2012

¡¡ANDALUCÍA EN PIE, ANDALUCÍA EN LUCHA!!

¡¡CON TODO MI DESPRECIO, PARA TODOS LOS ANDALUCES Y TODAS LAS ANDALUZAS QUE NO SIENTEN RABIA Y QUE HAN DEJADO DE TENER MEMORIA, DE LA HISTÓRICA Y DE LA RECIENTE!! ¡¡SEÑALO CON EL DEDO Y ACUSO A QUIENES PERMITEN POR ACCIÓN U OMISIÓN, CON COMPLETA E IMPUNE COMPLICIDAD, QUE ANDALUCÍA SIGA SIENDO ESCLAVA Y QUE A OTROS ANDALUCES Y OTRAS ANDALUZAS QUE SÍ TIENEN LA VALENTÍA Y EL CORAJE DE LUCHAR, SE LES INTENTE CORTAR LAS ALAS, CRIMINALIZÁNDOLOS Y CULPÁNDOLOS DE PECADOS INEXISTENTES E INCONFESABLES Y MARGINÁNDOLOS HASTA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS AUTPROCLAMADOS DE IZQUIERDA PERO QUE LE HACEN EL JUEGO AL SISTEMA!!




Los componentes de la Peña Los Majaras de El Puerto de Santa Maria (Cadiz) todos los 4 de Diciembre cumplen con un rito, salir a la puerta de la Peña y recordar aquel memorable pasodoble y aquella maravillosa comparsa, rindiendo al mismo tiempo homenaje al malagueño José Manuel Caparros, muerto por un disparo al intentar colgar la bandera de Andalucía.

Un cuatro de diciembre 
muere un malagueño
una bala traidora le quitó la vía
tan solo porque estaba 
queriendo a su pueblo
y alzando la bandera de su Andalucía.

Seguro que la mano que apretó el gatillo
no importa de que lado ni de que partido
es una mano sucia de alma retorcida.

Por qué razón, por qué razón
señalaron con sangre 
la fiesta de los andaluces
con asesinato que a nada conduce
pues no renunciaremos 
a nuestra autonomía.

Andalucía tendra como escudo
su nombre y orgullo, su furia y su fe.
Los malagueños te llorarán siempre
y nunca te olvidarán José Manuel
Caparrós, tú, tu bandera blanca y verde
ahora que nadie te apunta
cuelgala en el cielo azul
en el lucero mayor
dile a las estrellas que eres Andaluz.




Pasodoble que toma el testigo de otro anterior de "Raza Mora" (1978) llamado "Un cuatro de diciembre" y en el que la madre de José Manuel Caparros le habla a su hijo muerto.

Hijo de mi vida como te recuerdo
hace doce años te fuistes de mi.
Tu lucha constante por Andalucía
te costó la vida, la que yo te di.
4 de Diciembre muere un malagueño
cantaron las coplas en honor a ti,
hoy deja que te cuente yo
lo que siente en su corazon
una madre que sola 
pasa la vida sin tu calor.
Te quiero decir, 
que por Andalucia la que luchaste
en estos tiempos no lucha nadie
los ideales se arrinconaron
dandole paso a la hipocresía.
El hombre de aquí
sigue viviendo de sus miserias
y de lo poco que de Madrid
reparten para tu Andalucía.
El pueblo que te lloró
va tirando como puede 
y la juventud ya no te recuerda.
Tan solo tu madre sigue con la pena
y siempre se acuerda de aquella bandera
que costó tu vida poder al aire ondear.
Los andalucistas cada vez son menos
nuestra autonomía es tan solo
un mal recuerdo...
¡Qué caro chaval resultó tu esfuerzo!.



domingo, 27 de mayo de 2012

"LAS LENTEJAS DE ESAÚ", ARTÍCULO DE JULIO ANGUITA SOBRE LA ENTRADA EN EL GOBIERNO DE IU-ANDALUCÍA

Matías Stom: Esaú y Jacob
 
 
Julio Anguita González
     
La entrada de IU en el Gobierno de Andalucía merece una reflexión reposada y serena que, sobreponiéndose al malestar y estupefacción generados entre la militancia y los votantes a causa de las primeras medidas acordadas, saque las conclusiones para un futuro, si es que éste es aún viable. A modo de introducción haré dos consideraciones previas. 
 
La primera consiste en separar conceptualmente dos situaciones que aparentemente sinónimas pueden -sobre todo en el caso andaluz- no serlo. Ser integrante de un gobierno no es otra cosa que formar parte de un equipo de Ministros o de Consejeros. En la situación andaluza se manifiesta así: IU–CA con un 27´4% de peso específico en el Consejo de Gobierno, administra el 4% del Presupuesto.
 
Gobernar, en el sentido general del término no es otra cosa que el conjunto de medidas tomadas por un Ejecutivo en orden a aplicar total o parcialmente el Programa de Gobierno con el que reclamó el voto de la ciudadanía.

Pero en todo programa no sólo hay un conjunto de propuestas para desarrollar, sino también unos compromisos en torno a aquellas políticas que son consideradas como opuestas y en consecuencia totalmente rechazables; son las líneas rojas que no pueden ser traspasadas. En la campaña electoral el hoy Vicepresidente primero de la Junta, explicitó con rotundidad algo que es difícil no compartir: “Nos opondremos igualmente a la derecha y a las políticas de derechas”.

 
Apelando al juicio de los lectores, pregunto ¿Cuál es el núcleo de las políticas de derecha: el principio general de acabar con el déficit vía reducción del Gasto Social y las Transferencias hacia la Comunidad Autónoma o la aplicación concreta de esa política en aspectos concretos, medibles y cuantificables? Trasladada esta cuestión a la acción de gobierno, se formula así ¿Cómo puedo estar contra una política de derechas si asumo y justifico en lo concreto sus consecuencias y aplicaciones? 
  
Cuando el Vicepresidente primero reconoce que las medidas son injustas pero que se acatan “por imperativo legal” (expresión chusca, por sacada de contexto,) no está haciendo otra cosa que hacer suyo el principio general al que dijo oponerse en la campaña electoral ¿Cómo pensaban hacer oposición? Y ello resulta menos entendible en la medida en que nada obligaba a IU-CA a participar en el Gobierno. Su entrada en el mismo fue libremente aceptada y sancionada por la militancia en referéndum. ¿Previó la dirección de IU-CA el escenario que se ha presentado? ¿Qué opinan ahora sus dirigentes tras el resultado del referéndum asturiano?
 
La conclusión que se saca de estos hechos es obvia: IU-CA está en el Gobierno aunque no gobierna; renunció a hacerlo cuando aceptó formar parte de un Ejecutivo que se vería forzado a aceptar las políticas de Rajoy (que son, corregidas y aumentadas las de Zapatero) o enfrentarse a ellas. IU-CA optó libremente por no gobernar en nombre de su programa o lo que es peor, por gobernar aplicando la política tan denostada en la campaña electoral. 
 
La segunda cuestión a la que quiero referirme no es otra que la sempiterna confusión y ambivalencia con la que IU-CA aborda su discurso político. Hay momentos en los que nuestra fuerza política marca con claridad y hasta con solemnidad su línea de actuación opositora; ya lo he manifestado antes: “contra la derecha y contra las políticas de derechas”. Claro está que la formulación obedece en el fondo al miedo que produce en nuestra organización llamar a las cosas por su nombre. Se piensa que existe una derecha esencial y otros agentes políticos innominados que pueden hacer políticas de derechas, aunque no le sean. Se olvida con notoria e interesada ofuscación que con el tiempo el hacer determina, configura y clasifica al ser. 
 
El caso es que en el desarrollo político diario o en las campañas, el PSOE es el aludido por IU cuando se refiere a las políticas de derechas (imputación por otra parte bien fundamentada a la luz de los hechos y la memoria). Esa alusión queda reducida a una simple referencia a siglas, las del PP, cuando aparece en el horizonte la constitución de las instituciones y con ella la erótica del cargo. Y es que se olvida, por ligereza, interés o improvisación que tanto en la vida como en política hay momentos en los que se impone el acuerdo, el pacto o la colaboración, pero con dos condiciones que impidan la confusión derramada sobre la ciudadanía: que dicho acuerdo sea en cuestiones inexcusablemente necesarias para el bien común y que no cambiemos de concepción (por simple rigor político) sobre nuestros coyunturales aliados. Ninguna de estas dos condiciones se da en el caso andaluz. El “programa” pactado no pasa de una lista de buenas intenciones sin plazos, asignaciones presupuestarias y previsibles apoyos sociales; un programa para esta coyuntura hubiera exigido (por estricta garantía de seriedad) de unos tiempos, unos trabajos y unos equipos de interlocución menos constreñidos por los plazos. Por otra parte, hablar de Gobierno de izquierdas con este discurso gubernamental, estas prácticas y estos argumentos es cuando menos un alocado exceso de incontinente facundia. 
 
Cualquier fuerza política, sindical o colectivo ciudadano que vuelque su labor sobre la sociedad no está exento de cometer errores de estrategia, táctica o simplemente de orientación en la coyuntura. Pero el caso que nos ocupa es algo más que un error, es el de la inconsciencia con que una fuerza política puede provocar su propia voladura y lanzar un torpedo sobre su línea de flotación. Al grito de “hay que parar a la derecha,” IU-CA cual kamikaze político, se autoinmola en la tarea de impedir que gobiernen unas siglas, las del PP, para a continuación aplicar la tan denostada política que se le imputa en exclusiva. El jugador no ha pasado pero el balón sí ha entrado en la portería propia.
 
La sociedad andaluza, como la española, denota una tónica generalizada de resignación e inhibición. Desconfía de la Política, recela de las instituciones y considera que en el fondo todo es igual, todo es lo mismo. A veces se producen conatos de irritación o manifestaciones de protesta que no acaban de generalizarse, de extenderse cuantitativa y cualitativamente. Y esto es más trágico en la medida en que para salir de esta situación de postración es imprescindible, como condición sine qua non, la galvanización de la conciencia ciudadana en torno a profundos cambios económicos, sociales, políticos, culturales y de valores. No existe ni una sola fuerza política, sindical o de otra índole capaz de sustituir o asumir en exclusiva esa labor. Y de la misma manera no existe ninguna propuesta económica que desde una imaginaria pizarra y en función de ecuaciones, estadísticas o desarrollos numéricos pueda, también en exclusiva, detener esta sangría de puestos de trabajo, derechos sociales y dignidad cívica. ¿Qué pueden hacer entonces las formaciones políticas, sindicales o culturales? ¿Cual sería entonces su papel en esta hora? Más adelante volveré sobre la cuestión.
 
La formación social que denominamos España está gravemente afectada por una gangrena que se extiende a los tres Poderes del Estado y alcanza a las más altas magistraturas del mismo. Ese cáncer es la corrupción que como una metástasis se extiende ya a casi todo el cuerpo social y provoca en el mismo un generalizado encallecimiento de la conciencia cívica. Los ladrones convictos son indultados, los incursos en investigación por delitos contra el erario público ven sus causas anuladas, los directivos de empresas, bancos y cajas de ahorros responsables de agujeros que luego se tapan con dinero público, marchan de los lugares que esquilmaron con jugosas y escandalosas pensiones, las instituciones encargadas de velar por el correcto funcionamiento de las entidades económicas miran a otra parte y permiten la escalada de quiebras, pufos y activos tóxicos; los encargados de administrar los fondos públicos para socorrer empresas en dificultades y trabajadores en las puertas del paro, medran con esos recursos, y el poder político balbucea excusas como si con él no fuera la cosa ¿Para cuándo la comisión de investigación sobre los Eres? 
 
La Constitución, producto de los consensos de la Transición, está como ésta, agotada en su impulso, incumplida, falseada y arrumbada en el desván de este inmenso casino de tocos mochos. Y a esta situación se le añaden una crisis económica producida por los propios poderes del sistema, una crisis de la civilización occidental que está basada en el capitalismo y la democracia representativa, una crisis del camelístico proyecto europeo representado por Maastricht y el euro. El paro aumenta y se eterniza, la pobreza se intensifica, la juventud carece de horizonte y la tan invocada recuperación se demora cada día a un año más. 
 
Y es ahora cuando cobra su exacto sentido la calificación de disparate para lo hecho por IU-CA. Si es cierto que la respuesta a la situación debe ser masivamente ciudadana, también lo es que la ciudadanía necesita de referencias personales y colectivas que les puedan servir de impulso, de concreción en los deseos y aspiraciones, de brújula, de ejemplo en definitiva. IU-CA ha remontado electoralmente tras unas épocas de estancamiento. Una buena parte de ese ascenso electoral se ha debido al hastío hacia las dos fuerzas políticas mayoritarias (tan coincidentes en tantas cosas) y otra buena parte a quienes creían haber encontrado una referencia de ética con otras formas de hacer política y otras conductas en el ejercicio de la representatividad conseguida en las urnas. Desde ahí se podía haber hecho una labor inmensa en el sentido que la necesidad social demanda. Pero se ha vuelto, una vez más, al alicorto, interesado e inmediatamente rentable ejercicio del “realismo político”.
 
¿Qué abanico de opciones tenía ante sí IU-CA? La primera, al menos para mí, era la de negociar con el PSOE las contrapartidas al voto de Investidura: inmediata Comisión sobre los Eres y cuatro medidas cuantificadas, presupuestadas y comprometidas a favor de los sectores más desfavorecidos de Andalucía. Hecho esto se debía haber pasado a la oposición y, desde allí, negociar cada ley, cada presupuesto, cada proyecto. 
 
La segunda opción, el acuerdo de Legislatura, sería posible si después de haber sustanciado la primera, el PSOE la demandara. En este caso y tras los pertinentes trabajos analíticos, presupuestarios y programáticos podría verse esa posibilidad pero sin las prisas que tanto daño hacen al trabajo serio.   
 
La tercera, que es la escogida, era la única que no podía ser tenida en cuenta so pena de arrostrar las consecuencias que se han producido. 
 
Y además, en todos y cada uno de los casos el acuerdo, si lo hubiere, tenía que ser explícitamente apoyado por las direcciones nacionales de cada fuerza. 
 
¿Qué impelió a la dirección de IU-CA a tomar, desde antes de la noche electoral, el camino del pacto de gobierno? Solamente veo tres posibles razones. La primera es hija del miedo escénico que le entra a IU cuando se ve en la tesitura de ser fiel a sus militantes y a sus votantes o a la opinión publicada: escrita, radiada o televisada, que de manera interesada recurre siempre a la unidad de la izquierda cada vez que el PSOE pierde la mayoría. Una opinión publicada que a fuer de reiterada y machacona, termina por hacerse notablemente pública y que cuando PP y PSOE pactan la continuidad de la Ley Electoral, la reforma de la Constitución según el catecismo Merkel, coinciden en la necesidad de lo que llaman austeridad o en las concepciones de política económica o internacional las saludan como políticas de Estado. Griñán fue claro y expedito al declarar que no estaba de acuerdo con el simple apoyo a su investidura; desde su óptica la posición era impecable pero ¿y desde la de IU-CA? Su dilema estribaba en usar su capacidad decisoria en beneficio de políticas simplemente democráticas o en entrar a formar parte de una entidad hipotecada por determinados escándalos e imputaciones, con poco poder decisorio sobre la política general y con principios de política económica, europea e internacional compartidos en la centralidad de sus respectivas direcciones nacionales. Optó por la peor, por la dilapidación del apoyo recibido en las urnas ¿Se ha hecho eco la dirección de IU-CA del malestar entre sus militantes y votantes?
 
¿Temió IU-CA que Griñán al no recibir nada más que el apoyo a la investidura amenazase con dejar gobernar al PP acusándola de ser la responsable de ello y, en consecuencia, cedió ante la amenaza? Si ello es así, estaríamos ante una fuerza política que no está preparada en absoluto para ejercer con dignidad su pregonada soberanía.
 
La segunda razón posible podría estribar en la atadura que IU-CA se auto-impuso cuando criticó con desmesura la decisión de los compañeros de Extremadura. Si esto fuera el caso, sería el más absurdo y ridículo ejemplo del sostenella y no enmendalla. Sobre todo cuando los compañeros extremeños aumentaron de votos en las últimas Elecciones Generales realizadas con posterioridad a su “crimen”. Los electores de Extremadura si han entendido lo que IU-CA no quiere entender. 
 
La tercera razón, y que es la más extendida por los mentideros de rumores, consiste en la debilidad ante la tentación institucional y sus dádivas, atenciones y clientelismos. No quiero creerla. Los errores, incluso los disparates como éste, tienen remedio, lo otro es ya una segunda naturaleza que va desposeyendo y suplantando a la primera. La corrección es prácticamente imposible.
 
La sociedad española, los trabajadores de todo tipo y los que están en una inacabable espera de serlo, necesitan de un ejemplo, de una garantía de solvencia, dignidad y firmeza. El proceso de concienciación organizada para el cambio profundo que necesitamos todos debe visualizarse con otras formas de hacer política en las instituciones y en la calle. Si IU quiere ser ese referente, asumir esa tarea y constituirse en estímulo para una sociedad necesitada de valores encarnados en personas y en colectivos debe, además de abordar con decisión su nunca empezada refundación, corregir errores como éste y prepararse para explicitar con su práctica aquel ejemplo de “fantasía concreta que dinamiza y estimula a un pueblo para abordar la tarea de su propia redención” que dijera Antonio Gramsci.

sábado, 19 de mayo de 2012

ENTREVISTA CON PARLAMENTARIOS ANDALUCES DE IU SOBRE LOS RECORTES

 
Un grupo de compañeros y compañeras de Sevilla, en nombre de 1700 personas que les mandataban con su firma, se han entrevistado con parlamentarios de IU en relación con los recortes aplicados por el gobierno andaluz de coalición PSOE-IU. Exponemos un resumen del debate mantenido. 
 
Héctor Lagar
kaosenlared.net 

 

Entrevista con los Parlamentarios andaluces de Izquierda Unida de Sevilla
Nos reciben Marina Segura (parlamentaria por Sevilla y portavoz de Enseñanza), Manuel Baena (parlamentario por Córdoba y portavoz de Sanidad) e Ignacio García (parlamentario por Cádiz y portavoz de Hacienda y Presupuestos).
Acudimos 10 personas a la delegación: 7 sindicalistas de sanidad de CCOO, un sindicalista de sanidad de UGT, una profesora de Universidad, y un concejal de IU.

Intervenciones de la delegación
Le hacemos entrega al comienzo de la reunión de más de 1700 firmas de trabajadores y trabajadoras, pensionistas y ciudadanos, en un escrito dirigido a los parlamentarios electos del PSOE y de Izquierda Unida, que dicen, entre otras cosas, que “el mandato electoral del pueblo andaluz  os obliga a defender los servicios públicos, sin aceptar los recortes que pretende imponer Rajoy para contentar a Bruselas y a los mercados financieros. Que hagáis una política socialista, una política de izquierdas que no acepte las imposiciones de los mercados”. Por parte de la delegación les hacemos constar que no tenemos en esta reunión otro mandato que el de esas 1700 personas firmantes y el de la inmensa mayoría de cuadros de nuestros sindicatos, y que no venimos en representación oficial de nuestras organizaciones.
Exponemos, en nombre de ese mandato, nuestro rechazo a los recortes decididos por le gobierno andaluz y la decepción e indignación de miles de trabajadores que han votado a un gobierno de izquierdas, precisamente para parar los recortes del gobierno Rajoy. No aceptamos que se nos dé como explicación que se hace para evitar una intervención de la autonomía andaluza por parte del gobierno central. Esa misma fue la justificación que dio Zapatero cuando impuso sus recortes en el año 2010 y así le ha ido a Zapatero. Esa política no es coherente con el lema electoral de Izquierda Unida, que fue “rebélate”. Les pedimos, por tanto, que teniendo en cuenta que cada parlamentario tiene potestad de actuar según su propio criterio,  no apoyen  con su voto en el Parlamento estos recortes.

A continuación intervienen casi todos los miembros de la delegación. Una compañera comienza diciendo que para los trabajadores estos recortes son la mayor decepción. Después de esto, ¿en quién vamos a confiar? No hemos votado un gobierno de izquierdas para que nos haga esto.  Otro compañero añade que se nos dice que estas medidas de rebaja de salarios se toman para mantener el empleo, pero que se está perdiendo plantilla a diario. En algunos servicios se está poniendo en juego la profesionalidad de los trabajadores. Expresa su queja de que antes de entrar en recortes a los trabajadores no se hayan planteado reducciones de directivos y cargos intermedios, o de productividad de esos directivos. Expresa su queja de que se puedan pagar este mes 17.000 euros de productividad a cada uno de los mil jefes de Unidades Clínicas y se reduzca el salario a interinos dejando a un celador con 800 euros netos al mes.
Otra compañera dice “a mí me han estafado el voto”. Añade que, además del contenido, las formas tampoco han sido adecuadas. Debía haberse hablado con los sindicatos antes de decidir recortes. En vez de un “atraco” a los Empleados Públicos, debía haberse empezado por tocar a directivos y mandos intermedios. Otro compañero señala que se está llevando a la gente a una situación límite. No se contrata nada y hay mucha gente que depende de las contrataciones que da la Bolsa para sobrevivir. Pide a los parlamentarios de IU que voten en contra de estos recortes en el Parlamento Andaluz.
Otra compañera expone la situación de la Universidad pública. Se aplicó el Plan Bolonia y dijeron que iba a mejora la docencia con ese plan. Ahora se va a recortar la docencia y están en peligro cientos de puestos de profesores asociados. ¿Qué sentido tenéis de la enseñanza, del futuro académico de este país? Vuestro programa era esperanzador, se nos decía que se podía hacer frente a la crisis con otras medidas ¿Dónde están? ¿O habéis subido al gobierno sólo por tener un cargo? ¿Por qué, en lugar de recortar, no habéis contado  con el pueblo andaluz para salir a la calle? Si la izquierda hace lo mismo que la derecha, ¿Qué es entonces la izquierda?
Termina un compañero expresando que los trabajadores nos hemos visto “traicionados por el fuego amigo”. Quizá fuera vuestra intención recortar lo menos posible o minimizar los daños, pero la gente no os ha votado para eso.

Respuesta de los parlamentarios

Ignacio García, portavoz de Hacienda y Presupuestos, comienza recordando que Izquierda Unida jamás apoyó el proceso de Bolonia.
“En lo personal, estamos tan anonadados, cabreados y frustrados como vosotros. Los tres somos, además, empleados públicos”. Ahora bien el dilema era, según él,  dejar gobernar al PP o intentar conseguir otra cosa. Nos dice que hay que tener en cuenta una cosa: en la Junta de Andalucía no hay un euro.  Podemos plantearnos romper con el gobierno, pero no al mes de entrar. Y a lo mejor rompemos, hay nuevas elecciones y entonces gana el PP.
El hecho es que hay que modificar el presupuesto en 3500 millones. No hay dinero, y la Junta depende del Gobierno Central. El 90% de los ingresos viene del gobierno central.  Podemos protestar por la situación, pero el hecho es que no hay dinero.
Asume una primera autocrítica: teníamos que haber comunicado esto primero a los sindicatos.
La prioridad ha sido evitar despidos, aunque sabemos que algunos va a haber, pero que sean los menos posibles. En los salarios, hemos planteado que al mileurista no se le toque.
Andalucía por sí sola no puede aplicar recetas para salir de la crisis. Dependemos del Gobierno Central.
Recuerda que el decreto-ley se va tramitar como ley en el Parlamento Andaluz. Propone que le hagamos llegar enmiendas.

Manuel Baena, portavoz de Sanidad, explica que la crisis no se va a resolver en Andalucía, que la única posibilidad es una movilización a escala europea. Ya hay en la Junta por caída en la recaudación 1500 millones menos, y tenemos que adaptarnos a eso. Si no se quiere recortar en las prestaciones de los servicios públicos, tocar el capítulo I es lo más fácil, aunque ciertamente se podría prescindir de algunos chiringuitos en la Administración Pública.
Propone que creemos un grupo de trabajo para presentar enmiendas a este proyecto.

Marina Segura (parlamentaria por Sevilla y portavoz de Enseñanza). Comienza señalando que comparte la decepción por las medidas, pero señala que IU es una minoría en el gobierno y no tiene la fuerza para aplicar su programa.
Reconoce que son medidas dolorosas, pero son lo que se puede hacer para parar a la derecha. Insiste en que podemos trabajar de forma colectiva a través de las enmiendas

Ignacio García toma la palabra de nuevo y nos dice que haría falta una respuesta global, nacional, que desde Andalucía no puede darse. Haría falta una Banca Pública, pero para crearla Andalucía tendría que invertir 6.000 millones de euros que no tiene.

Debate
A partir de aquí se abre un debate que es difícil de recoger. Por parte de la delegación les hacemos llegar que el problema es que, además de los recortes, se pierde la credibilidad de la izquierda.  También les decimos que si aplican recortes no pueden llamar a la movilización ¿Quién va a seguirles? También se les responde que si  no tiene fuerza en el gobierno, la pueden buscar en la calle. Dirigíos a la gente. La cuestión es que tenéis que elegir: enfrentaros ala capital o a los trabajadores.  También se les dice que no podemos aceptar la excusa de siempre del miedo a la intervención. Eso dijo Zapatero cuando recortó y mirad cómo acabó. Lo dijo Papandreu y mirad cómo acabó. No podemos aceptar entrar a enmendar el proyecto de recortes. Sería elegir entre cortarnos el brazo derecho o el izquierdo. Se les dice que pidan la retirada del proyecto, y empezar a hablar desde cero de cómo afrontar la situación.  Si el gobierno andaluz no retira el proyecto, no da marcha atrás, les pedimos que voten en contra, que se rebelen.
Nos manifiestan que el proyecto no puede retirarse, que los consejeros de IU en el gobierno andaluz ya lo han aprobado, y que la única vía es introducir cambios durante la tramitación, por medio de enmiendas, propuesta que no aceptamos.

Como conclusiones, dos:
1.      Hay que mantener la presión, remitirles más firmas, hacer más delegaciones. A pesar de lo que han dicho, no se les ve a todos igual de firmes en su posición.
2.      Para defender los intereses de los trabajadores, hace falta una organización que no se comprometa con otra cosa que esos intereses, que no se someta a los mercados ni se aferre al poder a costa de cualquier cosa. Una verdadera fuerza de izquierdas. Hoy por hoy, Izquierda Unida ha decidido no ser esa fuerza.
Al terminar la reunión, entregamos copia de las firmas al grupo parlamentario del PSOE, al que reiteramos la petición de una cita, y quedamos en pedir una entrevista a Sánchez Gordillo, también parlamentario de IU por Sevilla, que no ha estado presente en la reunión.