martes, 31 de marzo de 2015

CLANDESTINO, MI PROGRAMA DE RADIO DEL DÍA 31/03/2015: CONVERSACIÓN EN DIRECTO CON DOCENTES DEL COLECTIVO BRUMARIA, DE CÓRDOBA


Conversamos con Rober Salas, maestro y miembro del Colectivo Brumaria. Para hacer la introducción al programa de hoy, me resultaría muy fácil recurrir al lugar común de la famosa frase de Bertolt Brech, aquella que dice que "hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son imprescindibles". Lo que ocurre es que se me queda en nada repetir esto, cuando me voy a referir a David Luque Navarro, a sus hermanos Iván y Dani y por supuesto a sus padres, Miguel y Mari Lola. Ellos, explican de por sí el privilegio de ser imprescindibles, porque otra realidad evidencia que hay personas con talento, dedicación, que con capacidad y esfuerzo hacen que las cosas más difíciles adquieran sencillez, gente valiosa que no se desmorona ni se rinde ante la dificultad o un problema, gente que en definitiva nos facilita el camino y nos abre todas las puertas. Estos seres humanos, ellos y ella, son los extraordinarios, los maravillosos, los anhelados. Pero voy más allá, no quiero equivocarme diciendo que sólo son los imprescindibles, porque son los mejores, son quienes nos dejan marcadas con recuerdos imborrables. Quienes acarician, consuelan, alientan y nos ofrecen amor, esperanza y multitud de sensaciones trascendentales. Por eso es que son más que imprescindibles, son esenciales, como dice la compañera Sonia Viéitez.


Tuve la suerte de encontrarme en el camino de la vida con David Luque, una persona que con tan solo decir una palabra me desestabilizaba positivamente. Tan sólo con decirme "¡Ayyy nena!", ya conseguía ilusionarme porque era una persona que siempre sonreía y nos-me contagiaba felicidad. Siempre inventaba sueños y utopías para regalarnos el nuestro y que cuando nos bombardeaba con su solidaridad, con saber estar, se nos quedaba conmocionada el alma. Con un solo abrazo de David, borraba nuestra soledad de un golpe... y a cambio se quedaba con su soledad como si nada. David no reemplazaba lo que sobraba con lo que faltaba. David ingenuo, feliz, humilde, entusiasta, travieso, eliminando obstáculos por un camino libre de piedras para llegar de manera auténtica al corazón de todo el mundo. Un lujo a la vuelta de la esquina o al otro lado del teléfono, que siempre estaba dispuesto para posicionarse ante las situaciones y para ubicarse a nuestro alcance. Personas en definitiva inmensamente necesarias, irreemplazables, que por su magia se han convertido en imprescindibles, aunque ya no estén con nosotros, aunque ya no esté conmigo.

Todo ello acompañado de excelente música.

Para escuchar el programa de radio, solo tendrás que pinchar en este enlace o en la columna de la derecha, en el ivoox de Clandestino.


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