LA HISTORIA DE "TODO EL MUNDO", "ALGUIEN", "CUALQUIERA" Y NADIE. Existía una importante labor a realizarse y TODO EL MUNDO estaba seguro de que ALGUIEN lo haría. CUALQUIERA pudo haberlo hecho pero NADIE lo hizo. A ALGUIEN le dio coraje sobre eso, porque era trabajo de TODO EL MUNDO. TODO EL MUNDO pensó que CUALQUIERA podría hacerlo, pero NADIE se dio cuenta que TODO EL MUNDO lo haría. Todo terminó en que TODO EL MUNDO culpó a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA pudo haber hecho.
Son muchas las trabajadoras de la
Ley de la Dependencia en todo el Estado español, incluida Andalucía, que están
en pie luchando por sus condiciones laborales y por la calidad en el servicio.
Muchas las reclamaciones ante las inspecciones de trabajo. Muchas, muchas ganadas,
pero sin consecuencias para las empresas concesionarias ni para las
administraciones públicas que consienten, en gran medida, la continuidad de
esta situación. Se trata de un sector altamente feminizado y altamente
invisibilizado. Son ellas las que están cargando sobre sus espaldas el trabajo
y las consecuencias de las condiciones laborales. Son ellas las que tapan, en
demasiadas ocasiones, las carencias que padece el servicio. Callan muchas veces
y continúan la tarea porque en la práctica no se les están ofreciendo los
mecanismos que existen y contempla la Ley para garantizar que sus reclamaciones
o demandas vayan a ser escuchadas y atendidas. Callan por cansancio. Callan por
miedo a perder su puesto de trabajo y callan, sobre todo, porque tratan con
personas y les puede la sensibilidad vocacional que tienen y la labor
humanitaria que saben que realizan. Alguien lleva mucho tiempo aprovechándose
de todo esto. Son muchas las que han decidido levantarse, pero ¿hace falta que
sean muchas más? no, hace falta que se unan y que las y los responsables las
miren a los ojos. Son las administraciones públicas las responsables de velar
por que este servicio vaya a mejor, no sólo por las condiciones laborales, sino
por la calidad del servicio. Hay salidas a la privatización.
Todo acompañado de excelente música de la que les dejo aquí el enlace directo a los vídeos para que puedan escucharla al completo.
"AVES ENJAULADAS"
(Rozalén)
"LA PUERTA VIOLETA"
(Rozalén)
Para escuchar el programa de radio, solo tienen que pinchar en este enlace o en la columna de la derecha, en el iVoox de CLANDESTINO.
Un 19 de mayo de 1979, quedó legalizada la Masonería,
otra vez, en España. Este hecho es importante traerlo a colación y recordarlo porque esos vientos huracanados de intransigencia, intolerancia y odio que
recorren, de nuevo, la vieja Europa, no es baladí. Esta mala galerna hay que
tomársela en serio y no mirarla desde una posición lejana y distante, como si
la cosa no fuera con nosotras y nosotros. Mucho menos con una postura mística desde
la cúspide de un palco o, incluso, el pináculo de un púlpito.
El premio Nobel de Literatura José Saramago defendió en
una de sus conferencias magistrales, en el marco de la jornada sobre la
recuperación de la memoria histórica “De la sombra a la luz” desarrollada en
Jaén en octubre de 2005, la necesidad de "recuperar, mantener y transmitir
la memoria histórica" porque de lo contrario "se empieza por el
olvido y se termina en la indiferencia". En la misma conferencia también
afirmó que “no tener memoria es olvidarnos de nosotros mismos". Y de
olvido, indiferencia o incluso tergiversaciones históricas, va la cosa.
Una frase muy conocida y que desde mi punto de vista
tiene mucho de sentido común y de razón, es la que pronunciara el escritor
George Orwell, autor del magnífico libro 1984: “La historia la escriben los
vencedores”. Y siempre ha sido así, aunque bien es cierto que el paso del
tiempo también da voz a los vencidos y, afortunadamente, eso es lo que se
pretende desde los grupos memorialistas con su trabajo. Solo se trata de poner
las cosas en su sitio. Los vencidos, las vencidas, también están/estamos
poniendo las cosas en su sitio. Y para poner las cosas en el lugar que corresponde,
hay que recurrir a la Historia -con mayúsculas-, esa disciplina de las Ciencias
Sociales especializada en el pasado y que tiene por norte la investigación,
estudio, análisis, interpretación y DOCUMENTACIÓN de los diferentes hechos
acaecidos en el relato y cronología. El método de investigación es importante
tenerlo en cuenta porque depende de los registros sobre hechos históricos que
se puedan encontrar. La excelencia en un buen trabajo histórico, más allá de
las conclusiones finales, radica en la búsqueda de evidencias sólidas y fuentes
confiables, porque aun sabiendo que ciertas dosis de subjetividad son inevitables,
estas han de ser tan imperceptibles que no influyan en la inclinación de la
balanza. La romana ha de estar volcada completamente sobre la parte de la
objetividad.
La historiografía oficial dice que el gobierno de Adolfo Suárez legalizó en 1979 la Masonería, prohibida en España durante 40 años por la dictadura franquista.
Las Masonas y los Masones también sufrieron persecución,
asesinato y represión durante la dictadura fascista. De hecho, en su
exposición de motivos, la Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y
Democrática de Andalucía, aún se puede leer -digo aún porque el gobierno de
coalición del PP con Cs recibió el apoyo de Vox a cambio, entre otras cosas, de
eliminar dicha Ley-, “En este sentido, el Parlamento de Andalucía, mediante
la Proposición no de ley relativa a la conmemoración del 125 aniversario del
nacimiento de Blas Infante, acordó «estudiar las vías y posibilidades jurídicas
y políticas que permitan materialmente el reconocimiento y restitución de la
dignidad y el honor del Padre de la Patria Andaluza, vulnerados por la
sentencia de 4 de mayo de 1940, dictada por el Tribunal de Responsabilidades
Políticas cuatro años después de su asesinato». Reconocimiento y restitución
que esta ley reclama para todos los andaluces que sufrieron la ilegitimidad de
los Consejos de Guerra, Tribunales de Responsabilidades Políticas, Tribunal
Especial de represión de la Masonería y el Comunismo y Tribunal de Orden
Público (TOP).” También, en su Disposición adicional cuarta dice “Reconocimiento
y restitución personal como consecuencia de la ilegitimidad de los tribunales y
otros órganos. El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía instará al
Gobierno del Estado a la adopción de medidas de todo orden que procedan para
hacer efectiva la reparación y reconocimiento personal a quienes padecieron
condenas o sanciones de carácter personal por tribunales, jurados y
cualesquiera otros órganos penales o administrativos, civiles o militares, como
las sentencias de los Consejos de Guerra, Tribunales de Responsabilidades
Políticas, Tribunal Especial de represión de la Masonería y el Comunismo o del
Tribunal del Orden Público (TOP), por causa de la lucha en defensa de los
derechos y libertades del pueblo andaluz, durante la Dictadura franquista o la
Transición hasta la entrada en vigor de la Constitución Española de 1978, que
permitan satisfacer los derechos enumerados en el artículo 3 de esta ley.”
Pues bien, apelando a la necesidad, como derecho humano, de recuperar la memoria histórica y haciendo honor al derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación, no es de recibo, como tampoco es objetivamente cierto decir que “el gobierno de Adolfo Suárez legalizó, en 1979, la Masonería”. Porque sí, fue legalizada en esa fecha siendo presidente del gobierno el Sr. Suárez, pero él -su ejecutivo- lo hizo en estricto cumplimiento de una sentencia de la Sala de los Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, ya que inicialmente la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior de su gabinete, NEGÓ EL DERECHO DE INSCRIPCIÓN EN EL REGISTRO DE ASOCIACIONES al Gran Oriente Español, quien se vio obligado a acudir a los tribunales para reclamar su derecho a constituirse legalmente en el Estado español.
En este caso no se dieron las circunstancias que ocurrieron
con la legalización del Partido Comunista de España o los sindicatos.
Enlace al Artículo del
periódico impreso “El País” publicado el 20/05/1979 y que hace mención a lo
expuesto: https://cutt.ly/VyY8z4N
¡Anguita, presente, ahora y siempre!
Tal día como hoy, hace dos meses, recibía la peor noticia que puede recibir una hija: mi madre, “Paca la comunista” dejaba este mundo. Y rememorándola, re-cordándola, que es volverla a pasar por el corazón, sufro otro revés, me llega otra tristísima noticia, otro golpe certero y directo al corazón. Nos acaba de dejar Julio Anguita. Nos dejan huérfanas y huérfanos de referentes en lo político y en lo humano.
Muy pocos políticos han dignificado este oficio como lo ha hecho Julio. Por todo ello, por sus enseñanzas y por su legado, muchísimas gracias,
Un abrazo sincero a familiares, amigos y amigas, compañeros y compañeras de "Convocatoria por Andalucía" y, por supuesto, a las y los camaradas comunistas y a las y los de las base del PCE, del Partido Comunista de España.
Mi mejor homenaje para ambos, para mi madre y para él: seguir luchando en y con dignidad por la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad; por los Derechos Humanos y contra las injusticias de este mundo.
“El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura
viajando”
(Miguel de Unamuno)
El fascismo siempre ha resultado ser antinatural y
antihumano. Este fantasma nos amenaza de nuevo en todo el mundo. Personas como
yo, conscientes del peligro que supone esta ideología, intentamos alertar sobre
esa “ceguera blanca” que está atacando a gente ignorante -o maledicente-
mientras una parte demasiado amplia de la sociedad se vuelve a mirar hacia otro
lado. José Saramago, seguro que encontraría en estos tiempos mucha inspiración
y situaciones que incluir en su obra “Ensayo sobre la ceguera”.
Aunque oficialmente comenzó la campaña electoral a las
elecciones municipales el pasado viernes, 10 de mayo, ya son varios los meses
que venimos padeciendo exabruptos y salidas de tono, unos más peligrosos que
otros, que proceden no sólo de los dirigenticos del partido fascista emergente,
sino de parte de su club de hinchas. Creo que no es necesario mencionar a esta
altura de la partida el nombre de esa formación política. Creo que no merece la
pena que ensucie con sus siglas esta página, abierta sin mácula.
Lo que sí merece la pena, es más, urge ahora mismo, es
señalar la ideología que subyace detrás de cada uno y de cada una. De quienes
se presentan a las elecciones, pero también de quienes les jalean con vítores
descontrolados, vestidos de rojigualda patrio y sustentados por un aguilucho
que ya debía haber pasado a mejor vida en este país de países. Una ideología
que no deja de ser un compendio de lo peor que la humanidad es capaz de
generar: fascismo, racismo, xenofobia, islamofobia y homofobia. Ahí entre
“ismos” y “fobias” andan bailando quienes dicen ser patriotas.
Tan “patriota” como una ciudadana de Monòver, un pueblo
de la provincia de Alicante. ¿Su nombre? Pilar Prats Prats. Esta “ciudadana” ha
hecho apología de todos esos “ismos” y “fobias” que he mencionado en una triste
publicación en las redes sociales que, no podemos dejar pasar y sobre la que
hemos de llamar la atención. ¿Por qué? Porque comenzamos callando y terminamos
por aceptar lo inaceptable. Comenzamos por no hacer caso a los avisos que
durante todos estos años de democracia nos ha enviado el fascismo en el Estado
español con sus actos -entre los que se incluyen los asesinatos-, y terminamos
por normalizar y validar lo que comenzó siendo un discurso callejero y por lo
bajini. A la vista está que ya han ascendido las soflamas incendiarias y ahora
las podemos escuchar hasta en los Parlamentos. ¡Si será grave la cosa!
Y no, por la parte que a mí me toca y corresponde, no voy
a quedarme callada e impasible. No soy yo de mirar a otro lado ni de seguir la
estrategia de los “tres monos sabios” de “no ver el mal, no escuchar el mal y
no decir el mal”. Y no porque esta señora se haya referido en las redes
sociales sobre mi hija Naima Abdelfath Mohamed como “extranjera que no es
europea, que va en las listas de Izquierda Unida y que viene a España a
conquistarnos y a que adoptemos su religión”. Tampoco porque haya añadido lo de
que “dentro de poco todos con burka”.
Entenderán que estoy realizando ahora mismo un auténtico
ejercicio de autocontrol mientras reflexiono. Estoy expresando públicamente
esto, porque lo sucedido en plena campaña electoral y el señalamiento público
que ha hecho sobre una candidata que concurre a las elecciones municipales, es
muy peligroso. La libertad de expresión no es libertad de agresión y la
historia nos ha enseñado que el discurso de odio precede al delito, al igual
que la propaganda precede a la acción. Este tipo de manifestaciones públicas
que hacen apología del racismo, de la islamofobia y la xenofobia, ni se deben,
ni se pueden interpretar como meros episodios aislados, al margen de un
contexto de clima social de intolerancia hacia personas diferentes a las que
niega; un contexto alimentado por un discurso de odio que alienta la
estigmatización, hostilidad, fanatismo, agresividad y violencia contra “la otra
persona”, la distinta, hacia colectivos vulnerables y hasta personas que quedan
así expuestas y en riesgo.
El discurso de odio que la Sra. Prats ha hecho utilizando
para ello las RRSS, pretende suspender derechos y libertades como el derecho a
vivir sin ningún tipo de miedo o intimidación, el derecho a la igualdad de
trato sin ningún tipo de discriminación o marginación, en definitiva, el
derecho a ser iguales en tener derechos.
Ya lo manifestó en su día Federico Fellini quien, durante
un breve periodo de tiempo, formó parte de las juventudes fascistas italianas.
A una edad avanzada, llegó a la siguiente conclusión: “El fascismo surge de un
espíritu provinciano y no puede ser combatido si no reconocemos que no es más
que el lado estúpido, patético y frustrado de nosotros mismos”.
No, no es tan inocente esta señora.
Candidata por Vox a las municipales al Ayuntamiento de Elda (Alicante)
Quizás la frustración de no tener ya bajo sus órdenes a
mujeres explotadas y a las que fustigar en su empresa de calzado, mujeres
migrantes incluidas, es decir, “extranjeras”, sin contrato y sin dar de alta en
la seguridad social, obligándolas a esconderse parapetadas tras una valla en un
acto muy “patriótico, para que la inspección de trabajo no diera con ellas, y
así no tener que contribuir a las arcas públicas, esas que sustentan la
educación y la sanidad; quizás esa frustración es lo que ha hecho que la señora
Prats haya salido por la vía de Tarifa y haya descargado todo el veneno que
llevaba dentro aprovechando la coyuntura del auge de su partido y su ideología.
¡Vete a saber si ese es el leit motiv! Y claro, olvida esta militante o
simpatizante del partido fascista que en Monóvar nos conocemos todo el mundo y
sabemos qué leche ha mamado cada uno y cada una, así como conocemos los
devenires y avatares de cada quien. Ya lo dice el refrán que escuché muchas
veces cuando andaba yo trabajando por Latinoamérica: “pueblo chico, infierno
grande”.
A esta señora que defiende tanto a la patria, me ha
pedido el cuerpo responderle con una coplilla del carnaval de Cádiz. Con arte y
sabiduría popular es como mejor se le/les puede responder:
“No me envenena,
y como soy un ángel me la suda las banderas,
hasta puedo entender que luchen por su independencia
pues muchas veces a mi este país me da vergüenza,
me da vergüenza los que mandaron
la policía ‘pa’ moler a un pueblo a palos,
y el patriotismo del que presumieron muchos españoles
con las banderas en sus balcones,
yo no los vi sacar la banderita contra los ladrones,
contra los recortes o por las pensiones,
nunca los vi colgarlas por la sanidad
ni por tantos ‘paraos’ que no pueden más…
Y cuando terminemos con ‘tos’ los mangantes
cuando por fin no quede
ni un solo niño que pase frío y pase hambre
cuando no haya mujeres ni listas de nombres
que mueren maltratadas a manos de un hombre,
cuando se aclare el futuro
y no sea el culo
en educación,
y cuando en esta nación
hasta el Rey pueda votarse
y si su ‘cuñao’ robó
que lo pague con la cárcel,
cuando acabe la fiesta de la espada y la muleta
cuando ya no quede nadie ‘enterrao’ en las cunetas,
¡Claro que la historia de “El Republicano” no era conocida entre los franquistas de mi pueblo ni sus chivatos! ¿Qué querían? ¿Que fueran a contársela para acabar en la cárcel represaliadas y represaliados? ¿O torturadas y torturados por “Pitalúa”? ¿O con un tiro en la nuca y en una cuneta?
No se puede abrir una herida que no se ha cerrado. Si dotar a las víctimas de un mínimo de dignidad os abre heridas, pues sangrad, no importa. Los herederos del franquismo han dejado paso a los herederos del cinismo. Aquí no hubo una guerra contra un enemigo común, aquí hubo una guerra entre unos golpistas fascistas y los defensores y las defensoras de la legalidad constitucional de la II República, emanada de unas urnas. Ya es tiempo de construir una memoria democrática y digna en este país. No ha sido posible hacerlo con posfranquistas y sus advenedizos adversarios actuales; pues se hará sin ellos. No importa vuestro dolor fingido, no importan vuestras heridas impostadas, ni si se abren, sangran, supuran o se gangrenan. Ya hemos soportado bastante tiempo sin cerrar las de gente inocente y habéis dejado pasar la oportunidad de ser decentes.
Resulta curioso comprobar cómo quienes se rasgan las vestiduras, son descendientes o cómplices de la estirpe que asesinó a población no combatiente e infringió mucho sufrimiento a través de una represión férrea a demócratas y familiares, una vez acabada la contienda. También descendientes de cómplices que fueron premiados con el patrimonio robado -casas y tierras- a sus legítimos dueños, quienes fueron represaliados después de ser señalados por quienes las codiciaban. Sólo es necesario formarse e informarse un poquito y dejar de cantar de oídas de una puñetera vez, porque las canciones que repite alguna gente en redes sociales, como mantras, están muy, pero que muy desvirtuadas y manipuladas. Ahí faltan muchas notas musicales, muchas letras y palabras que podéis ir a buscar en las diferentes resoluciones e informes de Naciones Unidas o en el cuerpo jurídico del Estado español, con Leyes promulgadas. Eso sí, os advierto de que vuestra España rojigualda, de toros y pandereta, no queda muy bien parada.
¡Digo! Os remito también a la Organización de Naciones Unidas, por aquello de que la legalidad internacional nos ampara. Aunque claro, igual en los títulos que reparten universidades privadas a las que se ha accedido para poder comprar uno, ya que sin selectividad no se puede entrar en una universidad pública, esa asignatura, la de la democracia y la libertad; la de la garantía constitucional y la defensa de los derechos humanos, no se imparte o no es necesario aprobar para la expedición del cartoncito final de grado o máster.
Y sí, está muy bien que los franquistas (y fascistas), crean que su anonimato queda resguardado cuando se manifiestan públicamente a través de las redes sociales. Está muy bien, porque así se significan e identifican solitos y solitas. Las gentes de izquierda, jamás hemos sentido vergüenza en que nos señalen como tales, porque no es lo mismo defender la democracia y la libertad, que dar la pelea para implantar e imponer un Estado fascista donde los derechos humanos, sociales, laborales y culturales, donde la justicia social en definitiva, brillen por su ausencia. Y sí, soy roja, soy comunista y libertaria, y a mucha honra, la misma que se ganó quienes me precedieron. Quienes no queréis que la historia se cuente o se siga contando como se inventaron vuestros antepasados, esos que impusieron terror a punta de pistola, pared de cementerio y explotación de trabajadoras y trabajadoras, es porque tenéis mucho que ocultar. Eso es así.
Como dice Antonio Maestre, no importa nada de lo que yo pueda sentir o decir, soy una excepción irrelevante. Esto es lo que quieren oír las y los posfranquistas y sus correligionarios equidistantes: que la memoria histórica es la búsqueda de revancha, de venganza, de apertura de trincheras. Pero la realidad es otra, y la marcan los ojos y voces tenues de aquellas personas que esperan a pie de fosa sostenidas en un bastón o sentadas en una pequeña silla de playa mientras las Asociaciones por la Recuperación de la Memoria Histórica buscan los restos de sus familiares en una cuneta olvidada. Basta con acercarse a ellas y mancharse las botas con la arena que rodea los huesos de las represaliadas y los represaliados. Solo importa lo que buscan y quieren las víctimas del franquismo; descanso y paz. Acabar con el dolor que tanto tiempo llevan soportando con dignidad. Limpiar el honor de sus familiares muertos, desaparecidos o represaliados. Que sus nombres no se olviden. No saben lo que es el rencor. Cada vez que hablan con cualquiera que quiera oírles, enseñan que llevan muchos años sufriendo para no deseárselo a nadie más. Ya es hora de devolverles algo de lo que tanto nos han dado. Fueron y son lo mejor de nuestra matria. Aquí se quedó, mandando, lo peor de lo peor.
¡Ni perdón, ni olvido! ¡Verdad, justicia y reparación!
NOTA: “Pitalúa” era un guardia civil muy malo, muy malo, malísima gente, un sádico estilo “Billy El Niño” que estaba en el cuartel de Campillos y que disfrutaba torturando a quienes debían presentarse todas las noches en el cuartel porque estaban señalados como “rojos o rojas”. También disfrutaba imponiendo terror, este hijo de hiena, este genufléxico de los fascistas del pueblo.
La corriente mundial de jóvenes que alzan la voz para
defender al planeta en tiempos de emergencia climática no ha parado de crecer
en este último año. Como ‘adalid’ de esa lucha se ha erigido la siempre
desafiante Greta Thunberg, pero alrededor del mundo son otras muchas personas,
que conforman colectivos organizados desde su territorio, dato muy importante
este a tener en cuenta, que lo llevan haciendo desde hace mucho tiempo
jugándose la vida. Y cuando digo “jugándose la vida” lo digo de manera literal
y no en sentido figurado. Personas que se han ganado el respeto de sus
comunidades por su férrera defensa del medioambiente y su lucha en contra de
los intereses económicos que lo degradan y destruyen. Pero sus nombres, los
suyos y los de sus colectivos y comunidades, sus luchas y la causa que
defienden, no aparecen en titulares. Tampoco sus discursos llegan a los grandes
actos internacionales ni a los medios de información, que no de comunicación de
masas, ya que como bien saben, nada es casual sino causal.
Yo sabía que la mujer que nos acompaña hoy, es especial,
porque así me lo había indicado Alberto Rubiano, un compañero colombiano que
también estuvo en Clandestino un día, y en quien confió plenamente. También
sabía que ella está dedicada en cuerpo y alma a la causa de su gente en defensa
de su territorio y sus ríos, además, sin aspavientos, grandilocuencias ni afanes
de protagonismo, porque siempre habla en colectivo y desde lo colectivo.
Después de cinco meses de contacto e intentando encontrar el momento para que
CLANDESTINEARA con nosotras desde la radio, por fin se ha dado. Pero fíjense
que, ayer, cuando comencé a publicitarlo en las redes sociales, otra compañera
colombiana, mi gran amiga Claudia Leal, profesora universitaria ella allá en Cali,
me escribió diciéndome solo una cosa: ¡ES LA MEJOR! ES MUY CLARA Y VALIENTE. LA
AMO! Así que, todo lo que yo pueda añadir para presentarla, me parece que
sobra. Hoy está con nosotras ISABEL CRISTINA ZULETA, una mujer que lleva en su
espalda una región amparada por algo en común: un río. Ella, una socióloga de
38 años, ha puesto a disposición su vida por una causa: dignificar la vida de “los
cañoneros” quienes construyen su historia al lado del río Cauca, en los
distintos municipios de Antioquia, Colombia.
Todo acompañado de excelente música, de las que les dejo aquí el enlace directo a los vídeos para que puedan escucharla al completo.
"LOS RÍOS"
(La Muchacha)
"CANTO PÁRAMO"
(La Muchacha)
Para escuchar el programa de radio, solo tienen que pinchar en este enlace o en la columna de la derecha, en el iVOOX de CLANDESTINO.
En Andalucía sabemos mucho de las mujeres temporeras, de
las que trabajaban y trabajan en las temporadas de aceituna o algodón. De las
que se iban y se van a los espárragos a Navarra, o a la manzana y la vendimia a
Francia. Pero sabemos muy poquito de esas otras compañeras temporeras que
vienen desde Marruecos hasta Andalucía a ganarse el pan con el sudor de su
frente.
Las circunstancias que rodean a las temporeras en
Andalucía crean un panorama de impunidad donde los abusos proliferan sin
ninguna garantía de derechos fundamentales. Esa situación produce unos frutos
muy amargos, esos que comemos y deberían ser duces, como las fresas y los
frutos rojos de Huelva. Se trata de una historia compleja y poliédrica, con
muchas aristas. Existen muchos actores en ella, muchos intereses dispares; y
construir un relato global como este siempre tiene sus riesgos.
Pero para eso estamos, para ir poniéndole cara a la
precariedad de la fresa y los frutos rojos de Huelva, por ejemplo, visibilizar
una realidad de trabajo y sufrimiento. Y para ello nos hemos traído a
CLANDESTINO a una compañera y amiga, a TANIA SOFÍA MORÁN BRINGAS. Tania es
natural de Perú, más concretamente de Lima, la capital, pero sevillana y
andaluza de adopción ya que desde finales de 2005 vive y trabaja aquí. Ella se
licenció en Lingüística y se dedicó a la educación bilingüe intercultural con
población indígena amazónica. Posteriormente, cuando vino a Andalucía, realizó
estudios avanzados de Antropología Social y Diversidad Cultural en la
Universidad de Granada por su interés en trabajar con la población migrada. De
hecho, trabaja en la Fundación Sevilla Acoge desde el año 2009, al principio
desde la mediación intercultural y actualmente en el programa de Codesarrollo.
Todo acompañado de excelente música, de la que les dejo aquí el enlace directo a los vídeos para que puedan escucharla al completo.
"CUÍDAME"
(Pedro Guerra y Jorge Drexler)
"NIÑA"
(Pedro Guerra)
Para escuchar el programa de radio, sólo tienen que pinchar en este enlace o en la columna de la derecha, en el iVoox de CLANDESTINO.